Si hay un hombre que está tomando un protagonismo importantísimo en el devenir económico de Argentina, éste es Axel Kicillof.
Kicillof es viceministro de Economía en Argentina desde diciembre de 2011. Su protagonismo es cada vez mayor y además se está convirtiendo en un personaje mediático muy potente.
De Kicillof se dicen muchas. Es amigo del hijo de la Presidenta de Argentina, Máximo Kirchner. Se graduó con diploma de honor en la facultad de Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Se comenta que tiene “hipnotizada” a Cristina Fernández de Kirchner (pasa en las mejores familias, hasta los zares tuvieron su Rasputín). Se dice que ha sido el ideólogo de la expropiación de YPF a Repsol.
Lo que está claro es que a día de hoy es viceministro de Economía en Argentina y además es el interventor designado por el Gobierno argentino en YPF junto con Julio de Vido. Bueno al igual que lo de viceministro, en YPF es también “vice”interventor. Pero parece que si alguien lleva el mando en esta operación, éste es Kicillof. Él fue quien expuso la decisión de expropiación de YPF este martes ante el Senado de Argentina durante un discurso de casi dos horas y media.
Esto de intervenir en empresas, y más concretamente compañías que estaban controladas por empresas españolas no es nuevo para Kicillof. Hace poco tiempo que fue el gerente financiero de Aerolíneas Argentinas tras la nacionalización de la empresa en el 2008. Aquí de nuevo sería en “título” el “segundo”, al ser el “sub”gerente de la compañía, pero de nuevo parecía que quien controlaba de verdad la empresa aerolínea y quien tomaba las decisiones, era él principalmente.
Si por algo se caracteriza Axel Kicillof, además de por ser una persona joven (nació el 25 de septiembre de 1971) de escapar de las “corbatas” y de su forma de vestir que podíamos definir como “casual” o “informal”, es por sus ideales contra el “neoliberalismo” y en contra de la retirada del Estado de la escena política económica de los países. En el video que os dejo en el siguiente link, expone una visión muy clara de cómo ve él la crisis que vivimos, por qué se ha producido, cómo ve la situación de España y cómo cree el que se solucionarían los problemas económicos de los países en crisis (desde el minuto 18 a 26 aprox.)
Como digo se muestra contrario a la corriente neoliberal que ha dominado a países como España o EEUU y piensa que la solución viene tomando medidas de fondo con un cambio de paradigma. Comenta que con ajuste y reducción de sueldos no se sale de la crisis. También es partidario de darle más poder y fortaleza a la clase trabajadora. Pide que no se exploten a los trabajadores tanto como se ha hecho en los últimos años. Es partidario de convenios colectivos fuertes. Finalmente piensa que debe aumentar enormemente la intervención del Estado en las políticas y en la vida económica de los países. Sin duda una corriente muy clara y decidida que pone al Estado como el protagonista en la economía de un país. Muchos dicen que es keynesiano. Evidentemente se acerca mucho a lo que promulgaba Keynes. Pero él mismo aunque se reconoce keynesiano se desmarca un poco del keynesianismo puro. Kicillof ha declarado alguna vez que “yo soy keynesiano, primero, y después aporté algo, lo modifiqué, lo cambié, pero básicamente soy keynesiano“.
Además este pensamiento lo podemos ver en un trabajo que realizó en enero de 2002, “Keynes, o el capitalismo sin capital”, en el que todo el texto se centra en criticar al neoliberalismo imperante en nuestra época, poniendo de buen ejemplo las enseñanzas de Keynes, no sin criticar bastantes aspectos desarrollados por el propio Keynes con los que no está de acuerdo.
Leyendo este trabajo a mi la sensación que me da es lo que declaró en su momento el propio Kicillof. Aunque básicamente es keynesiano, no lo es en estado puro. Y no me parece mal. No debemos tomar como bueno todo lo que comente alguien que admiremos y es positivo cuestionar aspectos que pensemos que no son correctos en las personas que seguimos o en los partidos de los que somos afines.
Lo importante en definitiva es cómo actúa. Y no ha más que ver sus últimas apariciones, su manera de hablar en programas de televisión, en el propio Senado de Argentina, su postura decidida de intervención del Estado en empresas y por tanto su postura favorable a expropiar y nacionalizar todo aquello que estime oportuno.
En su trabajo “Keynes, o el capitalismo sin capital” (realizado en el 2002) ya comentó lo siguiente: “Son los capitalistas, no los obreros, los responsables últimos del desempleo que pone en jaque al sistema capitalista. En lugar de reclamar una caída de los salarios los empleadores deben ceder en sus convicciones librecambistas y, si ellos mismos no están dispuestos a arriesgar su capital, deben ceder el paso humildemente a la inversión pública.” Además hace mención a la siguiente cita de Keynes “Espero ver al Estado, que está en situación de poder calcular la eficiencia marginal de los bienes de capital a largo plazo sobre la base de la conveniencia social general, asumir una responsabilidad cada vez mayor en la organización directa de las inversiones” (Keynes, 1992: 164)”
Por lo tanto, estamos ante una persona con un clara ideología intervencionista del Estado en la economía del país y si hace falta en la de las empresas que considere oportunas.
Difícil de digerir a mi modo de ver. Difícil de compaginar con el mundo en el que vivimos. Postura y modo de actuar difícil y complicada para encontrar apoyos de inversores cuando los necesite Argentina. Y difícil de justificar en empresas como YPF cuando hace unos meses era elogiada la propia Repsol-YPF y puesta como ejemplo por el propio Gobierno de Argentina como empresa que ayudaba al país y que había comprometido un gran volumen de inversión en Argentina y que en poco tiempo se pasa a nacionalizarla, pocos meses después del encuentro del yacimiento y del espectacular potencial que ofrece “Vaca Muerta” para YPF, comentando que la gestión ha sido muy mala y que no sabían que planes tenía Repsol en YPF ni en Argentina.




















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