La expropiación de YPF por parte del Gobierno Argentino tiene aún algún que otro claro oscuro que poco a poco se irá despejando. Quizás lo que más me sorprendió en un principio, es que Argentina expropiara el 51% de YPF en manos de Repsol y no tocara el 25% en manos del Grupo Petersen de la familia Eskenazi, una familia muy próxima a los Kirchner.
La entrada de Grupo Petersen en YPF
Sorprendería, porque por allá el 2008, Repsol, conducido por Néstor Kirchner, vendía primero el 14,9% de YPF al Grupo Petersen por 2.235 millones de dólares y en 2011, dentro de lo pactado les vendía otro 10% adicional por 1.300 millones de dólares. (para los que quieran aquí tienen un primer precio base de referencia para el 100% de YPF de unos 15.000 14.000 millones de dólares, eso sin contar que lo pagado por Grupo Petersen es para una participación minoritaria y sin el yacimiento de Vaca Muerta).
El caso, es que Grupo Petersen se hizo con el 25% de YPF poniendo sólo el 10% del importe total de su bolsillo, el resto del dinero se lo prestó la banca y la propia Repsol, que les prestó 1.540 millones de dólares (ríete de un vendor loan).
La idea, apadrinada por el Gobierno Argentino, era que Grupo Petersen pagará los intereses del préstamo con los dividendos de YPF. Ahora curiosamente, con la expropiación, acusan a Repsol de vaciar YPF vía dividendos, francamente algo surrealista cuando fueron ellos mismos los que provocaron esta situación.
Ahora con la expropiación del 51% de YPF , el Gobierno Argentino ya ha anunciado que YPF dejará de distribuir dividendos, por lo que en teoría directamente están provocando que Grupo Petersen no pueda hacer frente a sus préstamos y se tenga que declarar insolvente, algo que sorprende, porque una cosa es “robarle” a una empresa extranjera y otra es “robarle” a aliados argentinos que siempre apoyaron a los Kichner, sería un mal precedente y un aviso para otros aliados de que Cristina no es un “socio” fiable.
La diabólica cláusula de YPF
Los pactos de accionistas son claves en las compra-ventas de empresas o paquetes accionariales. Digamos que al igual que las pistolas las carga el diablo y las dispara el hombre, un buen pacto de accionistas te puede salvar una operación o convertirla en un desastre.
Y este parece que puede ser el caso del pacto de accionistas que firmaron Repsol y el Grupo Petersen.
Según leo que comentan en Bloomberg, el pacto que se firmó, contenía una cláusula que cobra ahora mismo especial importancia y que nos permitiría entender porque Argentina sólo expropia acciones de YPF a Repsol.
Según esa cláusula, Repsol estaría obligada a comprar al Grupo Petersen su participación del 25% en YPF en el caso que Repsol perdiera el control de YPF y también bajo según que circunstancias debería hacerse cargo de los préstamos contraídos por el Grupo Petersen para comprar YPF.
Este tipo de cláusula, es normal que esté en los pactos de accionistas. Sirve para proteger al accionista minoritario y darle liquidez en caso que Repsol decida venderse YPF.
Normalmente, esta protección, suele tener forma de cláusula tag along. Es decir si Repsol se vende su acciones a un tercero perdiendo el control de YPF, Grupo Petersen puede obligar al comprador a comprarle también sus acciones. Sin embargo en este caso es algo más perverso, porque la responsabilidad de comprar no recae sobre el comprador final de la participación de Repsol (en este caso el Gobierno de Argentina) sino sobre la misma Repsol.
Será vital saber con que palabras exactas se ha redactado la cláusula, y sería interesante que se diera a conocer en público. En el peor de los casos, si está esta redactada de forma genérica, sin hacer referencia a excepciones como una expropiación y además explicita que cómo mínimo Repsol está obligada a comprarle a Grupo Petersen al precio que adquirió este su participación en YPF, la verdad es que a Repsol no es que le hayan robado, simplemente la ha timado con alevosía y bueno ella se dejó timar, redactando un mal pacto de accionistas.
Si los responsables de Repsol se dejaron colar una cláusula en la que los convertía en la aseguradora que protegía al grupo Petersen contra una expropiación del YPF, se lo tendrían que hacer mirar, porque es un error mayúsculo.
En cuanto al Gobierno de Argentina. Simplemente, está no sería una expropiación “normal” que ya de por si puede ser más o menos grave. Sería la orquestación de un auténtico timo. Igualito que en 9 Reinas.
La jugada permitiría al Gobierno Argentino expropiar YPF a Repsol a precio de derribo y obligar a Repsol a pagar a Grupo Petersen a precios de mercado.




















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