Comparando la fragilidad de los balances de Bancos, Inmobiliarias y Empresas Industriales
Supongo que muchos os preguntaréis como puede estar pasando lo que está pasando actualmente con la banca, con caída en desgracia de entidades que hasta hace poco tenían la imagen de ser las más robustas del mundo y que en pocos meses han sucumbido a la crisis financiera, algo similar a lo que ha sucedido con muchas inmobiliarias en España las cuales de la noche a la mañana en poco menos de un año han caído en barrena. Algo similar podría suceder también a muchas empresas industriales con la crisis económica, pero quizás si les damos una ojeada a unos ejemplos de la composición de los respectivos balances comprenderemos porque las empresas “de toda la vida”, aunque no tienen una capacidad infinita para resistir a la crisis, si tienen un balance que les puede permitir capear el temporal, al menos en las primeras fases.
He cogido al azar la estructura de balance de un banco español cotizado, de una inmobiliaria española cotizada y de una empresa industrial cotizada, no pretende ser un ejercicio académico ni mucho menos, sólo pretende ser un ejercicio ilustrativo y orientativo, con los errores que suelen conllevar semejantes simplificaciones.

Grado de Endeudamiento:
La primera observación yo la realizaría empezando por el final. Mientras la estructura de endeudamiento de la empresa industrial está pensada para ser devuelta con el cash que genera el negocio, la deuda representa 2,0x el Ebitda que genera la compañía, tanto en la inmobiliaria como en el banco su estructura de endeudamiento está pensada básicamente para ser devuelta con la venta de activos (titularizaciones o inmuebles) o incluso en el caso de la banca está pensada en que este nivel de endeudamiento se vaya manteniendo hasta el infinito.
Obviamente, en una coyuntura como la actual, en que los activos se han vuelto ilíquidos, esto supone un grave problema de liquidez para inmobiliarias y entidades financieras. La deuda sigue venciendo y no tienen ni liquidez ni activos suficientemente líquidos para hacer frente a los vencimientos de deuda es todo un problema, de allí los esfuerzos de las entidades financieras para captar liquidez vía emisión de preferentes o similares y la restricción a dar nuevos créditos (salida de caja). Por esto mismo motivo, aunque permita esconder morosidad, la compra de activos inmobiliarios sigue siendo un problema para la banca ya que significa cambiar préstamos (que deberían ofrecer al menos una liquidez anual vía intereses cobrados y amortización anual de capital) por activos inmobiliarios que a día de hoy son totalmente ilíquidos.
Fondos Propios sobre Total Activo:
En la segunda línea empezando por el final, nos paramos en el porcentaje de los fondos propios sobre el total del activo o del pasivo. De nuevo nos damos cuenta que es en el caso de las entidades financieras donde los fondos propios representan un porcentaje menor de todo el activo. Una corrección a la baja en la valoración de los activos que tienen bancos o inmobiliarias en su balance o un repunte significativo de la morosidad (uno de los activos de la banca son los créditos concedidos) puede simplemente liquidar o llevarse por delante los fondos propios de la entidad financiera o la inmobiliaria, son balances muy apalancados respecto a su fondos propios lo que les permite ofrecer una excelente rentabilidad en momentos de vacas gordas pero puede comportar graves problemas en épocas de vacas flacas.
Grado de Liquidez:
Y después tenemos la caja o activos líquidos que tienen en el balance, en el caso de inmobiliarias o bancos la no renovación de un porcentaje significativo de la deuda financiera puede suponer entrar en problemas de liquidez. En el caso de la empresa industrial del ejemplo (no todas son así) la compañía podría afrontar el vencimiento inmediato de la mitad de su deuda y seguir con su actividad.
En el caso de la banca, el asunto se agrava un poco más si tenemos en cuenta que adicionalmente cerca del 40% de su balance está financiado con deuda y otro 40-45% está financiado por los depósitos a clientes, sólo que el 10% de los clientes retiraran sus depósitos, el banco se quedaría sin ninguna liquidez.
Creo que lo expuesto puede ser un buen ejemplo para ilustrar de forma sencilla lo que está pasando si tenemos en cuenta la que está cayendo y para tomar precauciones al invertir en bancos o inmobiliarias o empresas con balances apalancados, ya que con la coyuntura actual y en el mejor escenario no es de extrañar la batería de ampliaciones de capital que estamos viendo y en caso de que los accionistas privados no acudan a dichas ampliaciones o estas se tengan que realizar con urgencia ver alguna nacionalización parcial que pueda liquidar totalmente nuestra inversión. (Ver post: “Los bancos valen cero“)
Por cierto, por primera vez en mucho tiempo, leo unas declaraciones sensatas de Solbes, animando a las entidades financieras a reconocer sus problemas y limpiando sus balances, las reglas del negocio han cambiado y la única forma de restablecer la confianza y el flujo de dinero no es escondiendo la mierda debajo la alfombra sino limpiando en profundidad y aireando la casa.

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Tags: balance, banca, cajas ahorros, credit crunch, inmobiliarias



Estas reflexiones sobre banca e inmobiliarias ya están asumidas por todos desde hace medio año !!! Se ha repetido frecuentemente que las empresas que van a poder resistir son las que apenas tienen deuda y/o producen bienes básicos. La clave sería profundizar ¿cuánto se van a ver afectadas las “Empresas industriales”? Esta crisis apenas ha empezado. Sólo los balances del 2010 nos podrán arrojar luz sobre la situación.
Hola. ¿Podrías decir qué banco, inmobiliaria y empresa industrial has escogido en la tabla?
Gracias.
Manuel se dice el pecado pero no lo pecadores ! Banco Popular, Metrovacesa y Prosegur.
El rpoblema es que los últimos años se ha vendido desde las altas esferas de la consultoría la necesidad de adquirir masa crítica con apalancamiento sin tener en cuenta que los beneficios NETOS porcentuales sobre las ventas han dismunuido significativamente hasta niveles ridículos en sectores tan importantes como la distribción alimenticia, automoción y otros… ante una reducción de la demanda importante, entre los gastos finacieros y lso oeprativos se pueden generar pérdidas que se hayan comido los beneficios del último lustro y generado faltas de liquidez agravadas con los problemas de financiación ya sabidos. Porque en el BAIT, la I y la T se pagan, no lo olvidemos.
Ahora los altos gurús de la consultoría han vuelto a su atril en el menso remuenrado sector de la educación y explican los errores cometidos.
Fantástico…..
Me gusta mucho la comparación entre la empresa financiera y la industrial. Pero no sé hastq que punto se puede comprar un banco; su balance y su propia actividad es distinta.
Alguien sabe si las entidades bancarias están sujetas a la Nueva Ley Concursal (antigua ley de suspensión de pagos)?
La última apreciación del post, la del comantario de Solbes, es precisamente lo que botines, gonzáleces y demás ilustres han demostrado que JAMÁS van a hacer. Eso sí, a la pasta de nuestro bolsillo que les ofrecieron no dijeron que no. Luego basta hacer lo mismo que Fidel Castro con el billete de trillón de dólares de Burns en el memorable episodio de los Simpson: “¿Devolverle el billete? ¿Qué billete? No sé de qué me habla…”. Esa es toda la trasparencia que vamos a tener.
Saludos.