Crisis por ineficiente distribución de la renta

Manuel Caraballo | 8 de Marzo de 2012 | (12)

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Hace poco escribí un artículo sobre cómo está afectando la crisis a la clase media en los países desarrollados y después de pensar algún tiempo sobre su denominación, finalmente lo titulé como “la desaparición de la clase media”. Esa misma impresión ya la han obtenido algunos economistas relevantes, como Joseph S. Stiglitz y Robert B. Reich, pero analizando un hecho que poco a poco se va instaurando en nuestra economía y que conlleva el fomento de las crisis: la creciente mala distribución de la renta. La crisis actual y la producida por el crack del 29 tienen esa misma característica.

Mis afirmaciones en relación a la clase media no se basaban en datos estadísticos (que posiblemente no los haya de forma fiable) sino en una apreciación que puedo constantar de forma diaria en mi profesión: las rentas del trabajo van menguando y la clase más afectada de todas es la clase media, aquella que tiene más propensión marginal al consumo, y de donde provienen los profesionales liberales, los investigadores, los profesores universitarios,… es decir, de donde procede el grueso del motor que dinamiza cualquier economía desarrollada.

riqueza

Estas mismas afirmaciones, pero desde una óptica algo diferente, las he descubierto en una publicación de Robert B. Reich, “Aftershock, the next economy and America’s future” y en una charla de Joseph E. Stiglitz (premio nobel de economía y ex-vicepresidente y ex-economista jefe del Banco Mundial) publicada en una de mis páginas favoritas de economía, Economist’s View (editada por el economista Mark Thoma).

Ambos coinciden en que la mala distribución de la renta disponible es perjudicial para el crecimiento, la estabilidad y la eficiencia, además de promover una mayor frecuencia y profundidad de las crisis económicas.

Para ilustrar estas ideas, me ayudaré de dos gráficos extraídos de la publicación de Robert B. Reich en el que pretende demostrar que la crisis actual y la iniciada con el crack de la bolsa de Nueva York en 1929 tienen más similitudes que las que reconocemos.

En el gráfico siguiente (fuente: Thomas Piketty and Emmanuel Saez, “The evolution of Top Incomes: A Historial and International Perspective”), vemos la evolución de los ingresos del 1% más rico en Estados Unidos en porcentaje de la renta total disponible desde 1913 hasta 2007. Podemos apreciar que la renta en los años previos a la crisis del 29 subió hasta casi el 25%, es decir, que el 1% de los ciudadanos con mayores ingresos percibían casi la cuarta parte de la renta nacional.

Esa misma tendencia la vemos en los últimos 35 años (desde 1975 aproximadamente) donde se pasa de la zona del 8-10% de la renta a la zona del 20-22%, y con tendencia al alza.

distribucion riqueza

Motivos, como la liberalización de una buena parte de la economía, la desregulación de los mercados financieros, la eliminación de fronteras para el movimiento de capitales, la permanencia y/o ampliación de los paraísos fiscales, la menor amenaza de la guerra fría,… y otros elementos, han producido que en las últimas décadas, no sólo en Estados Unidos, sino en una buena parte de los países más desarrollados, la distribución de la renta sea cada vez más desigual.

En el siguiente gráfico vemos una comparación de la retribución real media por hora trabajada en EE.UU. (descontada inflación) con la productividad (fuente: Economic Policy Institute, basados en datos del gobierno). En varias ocasiones este asunto ha sido objeto de mis escritos, como por ejemplo en “Productividad versus desempleo”. La idea es muy clara: la productividad por hora trabajada en Estados Unidos (por extensión en todos los países desarrollados) se mantiene al alza en todo el período de tiempo analizado. Hasta aproximadamente el año 1975, la retribución real por hora iba a la par con dicho incremento de la productividad, de esta manera los consumidores tenían suficientes recursos para el consumo que mantenía y hacía crecer la economía. El ciudadano tenía suficiente dinero para comprar nuevas casas, coches, electrodomésticos de todo tipo, vacaciones a sitios cada vez más lejanos, restaurantes, moda, ocio, cultura, etc. Al menos durante el período contemplado, los estadounidenses vivieron lo que ellos llaman “el sueño americano”.

No sólo esto, el crecimiento permite una mayor contratación de personas, mayor crecimiento de la producción, exportaciones, menores tasas de desempleo, más hijos se pueden permitir estudios superiores en universidades cada vez mejor dotadas, mejores infraestructuras, mejores servicios de todo tipo,…

productividad

 La concentración excesiva de la renta en una pocas manos no hace que se incremente el consumo, ni siquiera la inversión. El consumo individual tiene sus límites y la inversión se ha demostrado que va en buena parte, no a la economía real productiva, sino a la economía especulativa.

¿Qué ocurrió en 1975? Según Robert B. Reich, alrededor de esa fecha se produjo dos hechos relevantes desde el punto de vista de la sincronización de la renta real respecto a la productividad: la disminución de la tensión de la Guerra Fría y la instauración paulatina de la creencia de que una reducción de los tipos impositivos en las clases de mayores ingresos generaría un incremento de las inversiones, del crecimiento económico y del bienestar de la sociedad. Esa falsa creencia perdura aún y forma parte del ideario de una buena parte de la clase política de los países desarrollados.

Yo también añadiría otro hecho: la creencia absurda en el crecimiento económico como la panacea de nuestra sociedad para conseguir el pleno empleo y altos niveles de renta y, sobre todo, pensar que ese crecimiento se puede producir de forma indefinida. Lamentablemente, autores como Stiglitz o Reich aún no hablan de esa cuestión.

El problema del no crecimiento del consumo al mismo tiempo que crecía la productividad, asunto tratado también en “Productividad versus desempleo”, se solucionó durante algunas décadas con el endeudamiento creciente y masivo de consumidores, empresas y gobiernos. El crack producido por la imposibilidad de un endeudamiento creciente sin límites, es el motivo por el que nos encontramos en esta crisis.

 

Manuel Caraballo Callero
Economista
Blog Manuel Caraballo
Twitter @izadiAG

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  • jc rOMASANTA

    POR FIN!!!!!!!!POR FIN!!!!!!!!POR FIN!!!!!!!!

    Ya habia perdido la esperanza,pero siempre hay una luz, o como en este caso una mente clara,y sin prejuicios y/o temores.UN ARTICULO CLARO Y TECNICAMENTE PERFECTO
    CONSEJO,,,,,SI TE ENAMORA LA ESCULA AUSTRIACA,,,O UN TAL FRIDMAN……O UN TAL HAY……I…..T……..
    NO LEAS ESTO….PUES TE PUEDE HACER DUDAR DE.TUS DOGMAS DE FE ……. Y LA FE ES SAGRADA….?!

    • Fed

      No hay nada nuevo bajo el sol

  • Joan

    Básicamente en los años 70 se abandonó el patrón oro, eso es lo que pasó. Este hecho efectivamente ha provocado que las rentas se distribuyan de una forma mucho más desigual, ya que unos reciben el dinero recién salido de la imprenta antes que otros. Es verdad que antes también existía este fenómeno ya que la creación del dinero en su mayor parte se da en la banca privada con el sistema de reserva fraccionaria, pero el oro limitaba cuanto se podía crear. Todos los otros motivos que uno pueda dar para explicar la desigualdad de rentas, no tienen prácticamente importancia, son distracciones. Si se quiere una distribución justa de las rentas, se ha de abolir el monopolio del Estado sobre el dinero.

  • http://www.de-haro.es Antonio de Haro

    Bien, la cuestión clave pues, es, "como tener bienestar sin crecimiento", sobre todo cuando los BRIC no paran de crecer. Ya he leído que "Lamentablemente, autores como Stiglitz o Reich aún no hablan de esa cuestión.", pero ¿cual es su punto de vista al respecto?

  • Miguel A.

    "los investigadores, los profesores universitarios,… es decir, de donde procede el grueso del motor que dinamiza cualquier economía desarrollada" casi me da un patatús de risa de leer esta frase. El resto del artículo es de igual categoría.

  • Andres Duany

    Me sorprende leer en este artículo la hipótesis de una futura desaparición de la clase media y la falta de correlación en el creciemiento de las economías y el bienestar de la clase media producto de este crecimiento. Existe algún agujero negro q se lleve la renta adicional generada?
    Bueno ni comentario es el siguiente: en el caso peruano definitivamente la clase media viene creciendo desde hace más una década y se convierta cada vez más en un segmento atractivo para los inversionistas. Cierto q hay una tendencia a incrementarse la brecha entre el consumo de los más ricos con respecto al resto.

  • Andres Duany

    Dicho esto, no puedo dejar de tocar el ineficiente, por decirlo menos, de la capacidad del gobierno de aumentar la base de contribuyentes y peor aún, la incapacidad de las regiones de generar proyectos de infraestructura q en el mediano plazo debe impactar en la riqueza de la población de ingresos medios y bajos.
    Lo anterior se debe a que daca gobierno q pasa aumenta el peso burocrático y reduce la productividad de la economía en general. Mejorando ambos aspectos: el tributario y el aparato estatal junto con el crecimiento de la economía debe impactar aún más en la clase media y su bienestar. No menciono el tema de las paralizaciones de inversiones por algunos izquierdistas reaccionarios, valga la redundancia q entorpecen las inversiones en un momento en el cual el país está en vitrina.

  • http://laproadelargo.blogspot.com JesusN9

    Ese era el argumento de un documental que se decía se estrenaría en 2.010 0 2.011, "The Flaw" (el fallo), mencionando una frase de Greenspam, sobre que se había producido un "fallo" en su forma de ver el mundo. Es lo que luego repitieron muchos de "Los cisnes negros" El caso es que en el documental participaba Stiglitz y la conclusión del mismo era esa. No sé que ha pasado con él, se presento el trailer, se presento en Sundance y si te he visto no me acuerdo.
    http://laproadelargo.blogspot.com

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  • Rafa

    Voy a aportar mi granito de arena.

    La historia al final nos ha enseñado que el problema es que lo grande (grandes estados, grandes empresarios, grandes corporaciones: un 1% controla el 25%) es enemigo del estado de bienestar entendido como el mayor bien de todas las personas (que no tiene nada que ver con consumir mucho :) ).

    Has puesto un ejemplo de la distribución de la renta. Yo ahora pongo otro: las pymes generan en España la mayoría del empleo; sin embargo, son las grandes empresas las que tienen poder de decisión en las leyes que se toman.

    Simplificándolo mucho, está frase de Chesterton me encanta: "¿Qué más me da que todas las tierras del condado sean propiedad del Estado o lo sean del Duque de Sutherland?"

    Entre G. K. Chesterton y Hilaire Belloc idearon una tercera vía política: el distributismo, que cuánto más leo, más me gusta

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