¿Debo cambiar de banco?

iahorro | 20 de Junio de 2012 | (28)

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bancos

Aunque una importante mayoría de los clientes de bancos se encuentran “muy o bastante satisfechos” con su propia entidad (un 67%), un importante 27% está pensando seriamente en cambiar de banco por considerar el suyo “una entidad poco solvente”.

El estudio online realizado por Nielsen España, es sólo una muestra de la situación de actual del sector bancario. Una gran parte de los clientes se mantiene fiel a su entidad de siempre, pero hay un número significativo de clientes que sienten cierta desconfianza. ¿Es mejor cambiar de banco? ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir una nueva entidad?

¿Qué debo valorar?

A muchos clientes les resulta difícil cambiar de entidad, principalmente porque se sienten atados a un producto, como una hipoteca, o porque piensan que resulta un trámite tedioso. Ninguna de los dos casos impide cambiar de banco, ya que el proceso no es complicado y, si se hace inteligente, puede servirnos para ahorrar un dinero importante a final de mes.

Son razones para cambiar de banco las elevadas comisiones que pagamos por nuestros servicios, la falta de atención o la mala atención que recibimos por parte de la entidad o simplemente porque el producto contratado no responde a nuestras expectativas.

Hay que tener en cuenta dos cosas: por un lado, que la unión de cliente con el banco no es indisoluble ni un contrato de por vida y, por otro lado, el cambio es positivo porque significa buscar algo mejor para nuestro dinero, siempre teniendo en cuenta algunos consejos para el cambio nos salga rentable.

Consejos a tener en cuenta para cambiar de banco

Ni tenemos que estar “casados” con el banco ni tampoco optar por el “divorcio” a la ligera. La clave está en mantener una “relación abierta” con la entidad basada en la comunicación y en la defensa de nuestros derechos e intereses como consumidores de productos bancarios.

Si vamos a cambiar de banco, antes debemos tener en cuenta algunas cuestiones:

  1. Cambiarnos de entidad porque nos ofrecen comisiones más reducidas o nulas, puede ser muy interesante pero, ¿tendremos que abonar una penalización a nuestra entidad actual por gastos de cancelación de nuestro actual producto? Puede que entonces no sea tan rentable.

Si estamos ante un caso de altas comisiones, lo primero que debemos hacer es negociar con nuestro banco actual una reducción de las mismas. Para ello, es importante tener en la mano una relación de las ofertas similares en el mercado para saber si lo que realmente nos ofrezca nuestra entidad actual nos sale a cuenta. Si la respuesta es negativa, analiza los costes de la operación y opta siempre por la opción más ventajosa.

  1. La hipoteca es uno de los productos más susceptibles a ser cambiados de entidad para conseguir abaratar costes pero no todas las situaciones son rentables. Para saber si nos compensa un cambio, utiliza una calculadora o simuladora de hipotecas para valorar cuánto vamos a tener que pagar con las nuevas condiciones. Lo recomendable es plantearse cambiar de hipoteca siempre que los gastos no superen el beneficio de la mejora.

Ten en cuenta los gastos de subrogación (sobre un 1 por ciento del capital que nos quede pendiente por amortizar), los de notaría y gestoría. El trámite no será complicado, la entidad receptora te ofrecerá toda la información y la ayuda necesaria.

  1. Valora el cambio si vas a solicitar una hipoteca o un préstamo personal a corto plazo. Para este tipo de productos, suelen tener condiciones preferentes los propios clientes de la entidad. De cara a solicitar un producto de financiación bancaria, el historial positivo del cliente en la entidad puede mejorar sus características.

Si vas a cancelar una cuenta corriente, no retires el dinero de inmediato por si quedase pendiente el pago de algún recibo o el ingreso de la nómina, por ejemplo. Asegúrate de notificar a las empresas o compañías pertinentes el número de la nueva cuenta antes de cerrarlas definitivamente. Ten en cuenta el posible gasto por cancelación.

Aprovéchate de los productos bancarios con alta liquidez y buena remuneración como las cuentas de ahorro remuneradas o las ventajas de determinadas cuentas nómina. Cámbiate si quieres obtener una alta rentabilidad, una vez pasado el periodo de intereses más altos en estas cuentas (generalmente, alrededor de seis meses). El proceso es muy sencillo (y más si cambias entre entidades que operan online) y en la gran mayoría con 0 comisiones.

  1. Evita “encariñarte” con el banco. Cuando llevamos un tiempo trabajando con una entidad, les cogemos “simpatía” al personal del banco y no cambiamos por “comodidad”, “porque los conocemos de siempre” y “porque nos tratan muy bien”. Desde luego, todas son razones muy respetables pero, ¿qué pasa con nuestro dinero? No estamos dejándolos en manos de una asociación benéfica, sino que somos clientes de productos bancarios. Si cambiamos de tienda porque allí los productos son muy caros, ¿por qué no íbamos a hacer lo mismo con un banco que nos ofrece poco por nuestro dinero y nos cobra altas comisiones?
  1. Cambiarse de banco no es complicado pero requiere un pequeño esfuerzo por parte del cliente, el de comparar entre las ofertas bancarias aquella que tenga mejores condiciones. Vencer la pereza es el primer paso y, el segundo, será la de estudiar las condiciones ofrecidas por la nueva entidad. Si nos interesan, ésta será la primera en facilitarnos las cosas para hacer el cambio más rápido y sencillo.

Y no olvides utilizar un comparador de bancos como el de iAhorro.com si quieres analizar las ventajas y desventajas de los diferentes productos que la banca te ofrece. Cada vez es más fácil negociar con las entidad financieras, con el arma más adecuada: la información.

Eva Llorca

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  • Toni

    Me parece sumamente incompleto este artículo ya que solamente tiene en cuenta variables económicas.
    No tendría sentido preguntarnos que hace el banco con nuestro dinero? No tendría sentido preguntarnos si queremos que nuestro dinero sea cómplice de la indústria armamentística o que sea cómplice de grandes empresas que vuneran de forma grave y sistemática los derechos humanos? Si estamos a favor de respetar a las personas y al entorno, no tendría sentido que nos plantearamos un cambio de banco por razones éticas, por ser coherentes con nuestros valores personales?
    Una sociedad enferma, como la nuestra, es aquella que pone el dinero y la riqueza como bien supremo, pasando por encima de todo y de todos.
    Hay entidades financieras éticas donde todo esto se pone en el centro y donde el objetivo no es económico. Creo que avanzaremos cuando entendamos que nuestro bienestar y nuestra felicidad no depende del dinero

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