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Parece ser que tenemos cerca el nuevo modelo de financiación autonómica del que tanto se ha hablado. A priori no hay que rasgarse las vestiduras, es un modelo más tan discutible como cualquiera, basado en el reparto por número de habitantes, que parece ser un driver de reparto lógico, ya que muchas de las prestaciones van asociadas a éstos.
Ahora bien, lo que me parece un despropósito total es que el Gobierno establezca un sistema de penalización a las comunidades que recauden menos por habitante para desincentivar la competencia fiscal entre las comunidades. Partiendo de un escenario de presupuestos equilibrados, que es mucho suponer, esto significa penalizar a las comunidades más eficientes y que por ende menos gastan.
España es un país muy poco competitivo con un elevado número de funcionarios que lo último que necesita es desincentivar la competitividad. De igual forma que hay un tribunal de la competencia que aboga por que no se creen cárteles de facto en los sectores industriales, creo que debería también supervisar que no se creen cárteles entre las comunidades autónomas.Y es que parece que los políticos aún no se han enterado de la película. De seguir así acabaremos con el dicho de “entre todos la mataron y ella sola se murió”.
PS: les recomiendo las Crónicas Mínimas de Manuel Conthe en el Expansión del 14 de julio.
La verdad es que esa penalización es una vergüenza, y no me parece bien que sólo se tenga en cuenta el nº de habitantes, pues hay muchas más variables importantes que influyen, como la dispersión geográfica o el envejecimiento de la población.
Pues a mí me parece perfecto que tengan en cuenta lo que recaudan las comunidades autónomas a la hora de calcular su cuota, ya que lo que no obtienen por impuestos propios o cedidos lo obtienen vía transferencias del Estado, lo que significa que están esquilmando recursos de otras comunidades por su mala gestión tributaria, lo que significa un agravio comparativo con otras comunidades que han sabido (o querido) recaudar más.
Además, el que determinadas comunidades bajen algunos impuestos no significa que la presión fiscal baje, puesto que hay que subir la recaudación de otros impuestos a nivel estatal para recaudar lo que han dejado de recaudar estas autonomías. Es decir, desplazan la presión fiscal a otros impuestos y, posiblemente, territorios. O, simplemente, generan más déficit público, que también acabamos pagando todos.
Me sorprende que hagáis este análisis, ya que de lo leído hasta ahora lo que yo entiendo es que precisamente lo que se penaliza es la FALSA eficiencia, que algunos (algunas, más bien) estaban desarrollando, recortando por el lado del ingreso, sin arreglar antes por el lado del gasto.
Dar por supuesto que cualquier político que vende una bajada tributaria previamente ya ha hecho los deberes en las medidas de recorte de gasto, es una verdadera falcia, por no decir una utopía ilusa. Es demasiado barato (era) vender bajadas de impuestos, sin bajar asimismo gastos, sabiendo que tarde o temprano vendría el primo de zumosol a arreglar el desaguisado.
Con el nuevo modelo, quien quiera bajar impuestos, perfecto, previamente se verá obligado a bajar gastos, y así la medida le resultará financieramente neutra (no así políticamente).
Lo que había hasta ahora era solo “yo bajo impuestos”, pero nadie explicaba (porque nadie hacia) en que gastos menores se fundamentaba esa disminución de los ingresos públicos. Precisamente a partir de ahora, on sus excepciones, pues el acuerdo tiene muchos (demasiados) recovecos extraños, quien apueste de verdad por la eficiencia en el sector público (¿existe alguien en este país?), no se verá penalizado (ergo, respecto de la situación existente, se verá primado).
Hola a todos, gracias por vuestros comentarios.
Jesús, en principio el sistema de reparto aprobado establece que cada CCAA se sufrague sus gastos, los impuestos del Estado serán para sufragar las competencias no transferidos (infraestructuras, defensa, etc.)
Cachilipox, estoy completamente de acuerdo con tu enfoque, pero eso no es lo que yo entendí. De hecho, lo que habría que hacer es penalizar a las CCAA deficitarias y premiar a las que cumplan sus presupuestos y eso no es lo que yo he oído. Creo que la guerra viene por una petición del Gobierno Catalán porque ve como mucha gente potentada y no tan potentada se está empadronando en Madrid, Valencia, para no pagar impuestos de sucesiones, etc. Es este tipo de competencia fiscal a la baja la que quieren limitar, cosa que me parece una atrocidad.
En cualquier caso, por primera vez en mucho tiempo veo que el partido de la oposición en vez de colocarse como contrapunto al Gobierno, se abstiene y deja que éste lidere el proceso para que pueda demostrar cuál es su plan sin ningún tipo de cortapisas. Me parece todo un ejercicio de madurez.