
Tercer artículo de nuestro especial sobre como emprender en España en tiempos de crisis, en el que terminamos de ver la situación de crisis que hemos sufrido, y seguimos sufriendo, para tener claras algunas nociones básicas sobre el futuro de algunos movimientos empresariales. El hombre es el único animal que cae dos veces sobre la misma piedra, si queremos emprender una de las cosas fundamentales que tendremos que hacer es aprender de los errores del pasado, sean nuestros o de otros.
La confianza en los mercados, el consumo y las actitudes públicas (aunque sean de lo más incoherentes) son la clave para conseguir una estabilidad institucional y de mercado. Si nosotros no somos los primeros que confiamos en que la crisis ha pasado y que debemos volver a un estadío de consumo aparentemente normal, cuidando de no repetir los errores pasados de “cada una de nuestras listas”, evidentemente nadie confiará en el propio sistema y todo seguirá como está ahora mismo.
Si aún quedan dudas, estamos ante una crisis sistémica; en donde todos y cada uno de nosotros creímos que, siendo más listos que el propio mercado y ayudandonos de su corriente, podríamos vernos beneficiados de forma económica. Todos podríamos tener dos o más coches, un par de créditos personales, nuestra vivienda hipotecada y además plantearnos la posibilidad de endeudarnos para conseguir un apartamente en la playa, total en dos años los íbamos a rentabilizar de todas, todas…
He ahí la clave de nuestra crisis, el propio sistema y la actitud de la gran mayoría de nosotros, como sociedad, que debido al apoyo social de un sector tan importante como el de la construcción, no hemos conseguido más que crear nuestra propia burbuja engañosa la cual tenemos que sostener ahora.
Los puntos de vista están abiertos, pero en mi opinón no es una crisis pasajera, por tanto ¿volveremos a caer en los mismos errores ? Presumiblemente no, el sistema cambiará y, aunque posiblemente sigamos valorando los bienes de forma alcista, no caeremos en los mismos errores de endeudamiento máximo y especulación que teníamos hace un par de años.

Como podemos ver en la gráfica superior los tiempos de crisis, el mínimo absoluto de la gráfica, son también los puntos máximos de oportunidad financiera (yo añadiría también empresarial); si podemos tener un umbral de rentabilidad bajo, sin apoyarnos en grandes inversiones (para que nuestro payback sea el mínimo posible) y además aprovechamos la tendencia alcista del mercado ganando cuota de mercado, nuestro negocio no será más que un puro filón en tiempos de recuperación económica.
Aquí es donde viene el emprendimiento, la necesidad, la oportunidad, la capacidad de algunos pocos elegidos de sentir el negocio en sectores ya explotados o aún sin explotar, pero desarrollando un concepto mejor y que sea más interesante para el cliente.


















