Emulando a los grandes (I). Los Cuatro Jinetes

MidNight | 19 de Junio de 2009 | (5)

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Antes de comenzar, planteo este post en dos entradas por un simple problema de extensión. La pretensión no es en absoluto sentar cátedra acerca de cómo Buffett, Fischer, Lynch o Graham hicieron sus fortunas, pues está bastante mejor explicado en multitud de libros de lo que yo podría llegar a hacerlo jamás.

También he de apuntar que como firme defensor del “confúndase, pero hágalo usted mismo”, no me suelo dejar llevar fácilmente por modas de la misma forma que no suelo tender a imitar a nadie, por muy listo y/o millonario que sea. No obstante los casos de estos cuatro gigantes son tan atrayentes para un inversor como la miel para los osos, por poner. Es bastante común, cuando alguien entra al mundo de la inversión, leer o ver referencias casi constantes tanto a ellos como a sus métodos, e interesarse por cómo llegaron a realizarlo.

Pero enseguida el pequeño inversor novato se topa con la práctica imposibilidad de emularlos de una forma fácil. La pregunta que se plantea es ¿qué puede un amateur llevar a cabo y qué habrá de desdeñar del estilo inversor de Buffett, Fischer, Lynch y Graham?


buffet, peter lynch, graham, fischerEmpecemos repasando rápidamente algunas de las guías que marcaron, no sin antes distinguir entre principios y condiciones de inversión. Los primeros son guías filosóficas. Las segundas, a las que me referiré a continuación, son parámetros medibles. Leí hace algún tiempo en el blog Hablando de bolsa una entrada en que se recoge una serie de empresas que hoy en día cumplirían los criterios que el gran maestro y precursor del estilo de inversión en valor publicó allá por los años treinta. A saber, éstos serían los siguientes:

  •     Un total de activos superior a los pasivos por dos veces.
  •     Al menos 10 años consecutivos de beneficios.
  •     Al menos 20 años sin interrumpir dividendos.
  •     Al menos 10 años de crecimiento de los ingresos superior al 33%.
  •     PER menor de 15.
  •     Un precio sobre el valor contable inferior a 1,5.
  •     Empresas que tienen un tamaño adecuado.

La única norma con la cual no estoy demasiado de acuerdo es con lo del “tamaño adecuado”. Graham lo incluía para asegurarse de que la empresa era lo suficientemente potente como para poder aguantar los vaivenes del mercado, suponiendo que las pequeñas se ven más desprotegidas, pero Lynch demostró posteriormente que las empresas pequeñas de crecimiento pueden ser también una magnífica inversión. Consultando otras webs, vemos algunas variantes, que podemos tomar como buenas y se podrían sumar a las anteriores:

  •     Activo circulante de por lo menos 1,5 veces el pasivo circulante (Current Ratio > 1,5).
  •     Retorno sobre capital (RoE) mayor del 15%.

Las condiciones de Graham siempre me han parecido demasiado duras. Eso no es que sea malo, debería ser lo contrario, pues así el universo de posibles inversiones se reduce notablemente, eliminando las supuestamente menos interesantes. Pero el hecho de encontrar empresas que cumplan estas características (u otras más restrictivas incluso) no ha de significar nada especial, excepto una cierta seguridad de que hemos descartado muchas que no merecerían nuestra atención. Que yo sepa, en ningún momento Graham se quedó sin invertir por no encontrar en qué. Eso, si acaso, se podría dar en situaciones de burbuja, como la que acabamos de dejar atrás, pero no en situaciones “normales” de mercado. En éstas, siempre habría de poder encontrarse algo.

Respecto de las condiciones, con Buffett pasa un poco parecido. Las que propugna son, grosso modo, las siguientes:

  •     Crecimiento del beneficio mayor al 33% en al menos los últimos 10 años
  •     Haber pagado dividendo creciente en los últimos 10 años
  •     PER menor de 15
  •     PER*EV/EBITDA menor de 22,5

Las condiciones de Buffet tampoco son una fiesta, evidentemente. Para empezar, como se puede observar, varias de ellas coinciden o son meras variaciones sobre las anteriores, no en vano Buffett fue discípulo de Graham. Mi mayor duda es respecto del dividendo, pues Buffett nunca ha sido un apasionado de ellos. El hecho de que exceda del máximo exento de impuestos y le toque tributar por ellos, tiene mucho que ver en eso, cosa que a un pequeño inversor difícilmente le ocurrirá.

Aparte, está la suposición de que una empresa que encuentre proyectos atractivos en los que invertir sus ganancias retenidas, minimiza o elimina los dividendos, dándole de esa forma al accionista un mayor valor por ese dinero en un futuro. Claro, que de repartirlos, uno espera que no se interrumpan o sólo se reduzcan por circunstancias realmente especiales que puedan justificarlo, como por ejemplo hizo Pfizer recientemente al abordar la compra de Wyeth para evitar endeudarse en exceso.

Paralelamente tenemos otros dos monstruos del arte de la inversión, como son Fischer y Lynch. Ambos profundizan bastante más en tres aspectos a los que Graham no prestaba demasiada atención, (sí lo hace Buffet): la directiva, la apreciación del cliente o consumidor acerca de los productos que oferta la empresa y la comunicación con la propia empresa y con su competencia como forma de recabar información que apoye la decisión de inversión.

Si bien en principio un inversor “casero” puede intentar informarse en cierta medida acerca de una empresa, a nadie se le escapará que es extremadamente complicado ponerse en contacto con empresa y competencia, inversores y consumidores para alguien que tenga poco tiempo para dedicar a las inversiones, por no hablar de la reticencia que se despierta en la empresa objetivo cuando uno llama preguntando por cosas tales como las relaciones entre los empleados o la opinión que se tenga con otros competidores.

Un director de fondos como era Lynch o Fischer, puede que obtenga algo, pero Juan Pérez seguramente no obtendrá demasiada respuesta. No digamos si llamamos a la competencia para preguntar por otra empresa.

Imagínese entonces al inversor recién llegado, seguramente perdido entre fórmulas de ratios y filosofías. El pobre se ve en medio de todo este fregado, cuando lo único que pretendía era ir en busca de “algo” donde poner sus ahorros para que le vayan rentando. No es raro, desde este punto de vista, que el análisis técnico, por simplicidad de comprensión y sobre todo, inmediatez, se lleve cada vez más adeptos. Cuidado, porque el AT, bien realizado, no es fácil de implementar, pero sí lo es de entender. Comprender un ratio Precio/Cash Flow no es ni tan inmediato, ni tan visible como un HCH, por poner un ejemplo.
warren buffet, peter lynch, fischerSe impone por tanto una reflexión profunda, personal e intransferible, que ha de realizar cada individuo acerca de las reglas que va a aplicar a las empresas que piensa estudiar con el fin de encontrar aquellas que le puedan reportar una mayor rentabilidad en un futuro. Y la criba no empieza en el nivel de empresa, sino en el carácter que uno piensa aplicarle a sus inversiones. Ahí sí que interesa “imitar” a los grandes, y lo primero que deberá es quedarse con una serie de conceptos clave y, de momento, olvidar el resto, para no armarse un lío nada más comenzar.

A ese respecto, creo que los principios más importantes de estos “cuatro jinetes”, las ideas que deben de hacer de faro de una inversión, serían los siguientes:

 De “James” Graham, la voz cantante y el alma del grupo, el concepto de margen de seguridad y de inversión desde un punto de vista empresarial. De “Kirk” Lynch, la mano izquierda más rápida, aparte de su estupendo sentido del humor, la indicación de que en nuestro propio entorno nos rodean indicios de inversiones sencillas en empresas maravillosas, y que podemos detectarlas mucho antes que los profesionales, sólo con ser observadores y críticos.
De “Jason” Fischer, el gran olvidado, la idea de que “el mejor momento para vender una empresa excelente es nunca”.

Por último, de “Lars” Buffett, el más completo de todos, ya que el olfato es algo innato, su profunda convicción en lo que hace, y el concepto de “círculo de competencia”.

YouTube: please specify correct url

“The Horsemen are drawing nearer

On leather steeds they ride

They’ve come to take your life…”

The Four Horsemen, Metallica.

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  • http://www.cursodedropshipping.net/ Alex Dropshipping

    Esa Lista agobia un poco vista desde la persepctiva de un inversor novato.

    Honestamente, para un principiante como yo, visto esto de la manera como la describes, asusta un poco, pero al mismo tiempo me motiva para instruirme más a fondo sobre el tema.

    Gracias por el aporte.

    Saludos,

    Alex Kei.

  • Carlos

    ¿Que me dices de la filosofía inversora de Greenblat? Creo que es lo mismo pero sustituyendo el análisis fino por la estadística. Se pierde en finura, pero para los Juanes Pérez puede ser suficiente.

    Saludos

  • http://www.gurusblog.com/archives/author/midnight MidNight

    Alex, de eso precisamente se trata, nadie puede empezar por ahí, como dices, por puro agobio. Ahora, te aseguro que con el tiempo, van saliendo las cosas…

    Carlos, disculpa mi ignorancia, pero no la conozco. Prometo, eso sí echarla un vistazo. Gracias por la idea. Y a ambos por vuestros comentarios.

    Saludos.

  • Pingback: Juan Sainz de los Terreros » Inversión en valor. Filosofía de 4 de los “grandes” en este campo.

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