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Estados Unidos en el punto de mira

bandera USA

En “La imposibilidad de crecer con endeudamiento ilimitado”, publicado recientemente, intentaba alertar de unas de las grandes incongruencias de nuestro sistema económico y más concretamente refiriéndome a Estados Unidos como el país donde se ha usado y se usa el endeudamiento permanente para procurar un crecimiento de su economía. Para ello utilizaba el siguiente gráfico en el que apreciamos el incremento de deuda desde los años 80, pero muy particularmente en los últimos años de crisis económica.

Como suele ocurrir, estos tipos de análisis son complejos y suelen intervenir un sinfín de factores, de ahí que varias de las cuestiones que me hubiera gustado plasmar en ese primer artículo, las haya tenido que trasladar a éste.

Para entender bien el presente artículo, no es absolutamente indispensable leer el anterior, pero es conveniente para entender todos los matices. En cualquier caso, intentaré ser muy claro.

Para los que vean en el referido artículo un pensamiento agorero, podemos respaldar estas ideas con muchos datos.

En primer lugar, yo pienso que el éxito de toda política económica se puede medir con dos parámetros básicos: el PIB per capita (en términos reales) y la tasa de desempleo real (sin eliminar determinados colectivos “de difícil empleabilidad”, según la jerga oficial). Ambos, como se ve, se refiere al bienestar de la población, y no a otras cuestiones. ¿Hay alguien que no esté de acuerdo conmigo cuando digo que las políticas de los gobiernos deben estar orientadas al bienestar de sus ciudadanos?

Independientemente de la incongruencia básica que amenaza la consistencia del sistema económico (la imposibilidad de un crecimiento sin límites, del que ya hablo en el artículo indicado), avisaba del riesgo de que Estados Unidos se vea con la incapacidad de devolver el dinero previamente tomado en préstamo.

Pues bien, las voces de alarma no han tardado en hacerse notar. Concretamente el pasado día 24 de febrero la agencia de calificación Moody’s indicaba que la calificación de Aaa la puede perder antes de lo que muchos analistas supuestamente pesimistas habían vaticinado (artículo en la página de Money Supply de Financial Times). Recordar que Moody’s jamás ha variado la calificación Aaa de Estados Unidos desde 1917.

Pero atención a los comentarios de Moody’s: la calificación está en peligro si los Demócratas y Republicanos no se ponen de acuerdo en elevar el techo de endeudamiento público. Al ritmo de crecimiento de deuda actual, ese techo se produciría en unos dos meses o 200.000 millones de dólares. Advierte que la FED tiene otros recursos como algunos fondos adicionales o la liquidación de algunos activos importantes. Confía en que los dos grupos políticos se pongan de acuerdo antes que eso ocurra, aunque no hay que descartarlo del todo.

O sea, que Moody’s lo que indica es que mantendrá la calificación siempre y cuando el techo de endeudamiento crezca.

¿Cuánto tiempo tardará en llegar a ese nuevo techo?

En realidad lo que está ocurriendo es que la deuda se está pagando en buena parte con nueva deuda.

Pero regresemos a uno de los resultados por los que, según mi opinión, hay que valorar toda política económica: la tasa de desempleo.

Para poder demostrar en qué situación se encuentra la que es por ahora la primera economía mundial, me voy a apoyar en una variable: el tiempo que pasa un desempleado hasta que consigue su próximo empleo, y más concretamente el alargamiento importante del tiempo medio que un desempleado permanece en tal situación. Para ello me ayudo del siguiente gráfico cuya fuente es la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

En él se aprecia que durante un largo período de tiempo, digamos desde 1970 hasta 2007 el número de semanas que un desempleado pasa en tal situación estaba comprendido entre 5 a 10 aproximadamente dependiendo de los ciclos económicos. Por ejemplo, en la etapa expansiva de finales de los años 80, había menos paro y el tiempo medio de desempleo bajó hasta los niveles de 5 semanas. Con la crisis de principios de los 90, el paro subió y el tiempo de permanencia en tal situación pasó al entorno de las 9 semanas aproximadamente.

Es sorprendente ver que el número de semanas en situación de desempleo ha pasado a finales de 2010 a nada más y nada menos que 25. Y eso con unas estadísticas oficiales de un desempleo muy cercano al 10% de la población, casi el mismo porcentaje que un año antes. Lo cual no deja de ser paradójico. Dejo al lector su libre interpretación.

Si vamos al segundo gráfico, se trata de la misma información, aunque ampliada desde finales de los años cuarenta hasta principios de 2011. El motivo de incorporar un segundo gráfico es para que el lector vea claramente la evolución de esta variable en unos pocos meses.

De esta ampliación temporal obtenemos varias conclusiones:

  1. Existen vaivenes en los índices de desempleo que coinciden con los ciclos de la economía.
  2. El tiempo de permanencia en situación de desempleo ha pasado desde las 25 semanas hasta más allá de las 35.
  3. Los períodos de prolongación del tiempo en situación de desempleo parece que sigue una tendencia al alza en cada ciclo económico.
  4. En la presente crisis, el período de permanencia en situación de desempleo se ha disparado hasta cotas nunca vistas, y muy por encima de cualquier otra crisis anterior desde que se tienen datos de este índice.

Sólo analizando estos datos y haciendo una simple proyección, incluso hasta optimista, no parece que la situación económica en Estados Unidos permita una amortización de su abultada y creciente deuda ni siquiera en el largo plazo.

Si Moody’s o S&P varían dicha calificación a la baja de Estados Unidos, éste entraría en una dinámica descendente de la que sería muy complicada su salida. Y ésta no sería una buena noticia para Europa, porque hasta el día de hoy ese país sigue siendo la primera potencial económica mundial, y su principal socio comercial. Si a esto unimos la subida de tipos de interés en la eurozona que sin duda tendrá lugar antes del próximo verano, para Europa se abre una etapa de transformaciones importantes, tal vez cambios de socios a nivel mundial.

Manuel Caraballo Callero

Economista de Izadi AG

Autor del blog de Manuel Caraballo

Twitter @izadiag




Conversación

8 comentarios

  1.    Responder

    No se puede esperar mucho de un artículo que comienza con un gráfico falaz en que se muestra en endeudamiento en términos absolutos y no relativos. Este gráfico no tiene ningún valor. La deuda hay que expresarla en términos porcentuales del PNB y a precios constantes.

    El resto son una sarta de tópicos escasamente razonados y de argumentos sacados de contexto.

    Las casas de tasación tipo JP Morgan, Moody's, etc., no destacan por ser precisamente genios de la macroeconomía y sus predicciones son más interesadas que otra cosa. El problema es que, dado el valor que se atribuye a sus opiniones, en muchos casos se convierten en profecías autocumplidas. ¿Cual era el riesgo de impago soberano hace un año? Muy escaso hasta que estos gurús presionaron al alza los tipos de la deuda soberana y provocaron la quiebra de los deudores. ¿En que proyecciones macroeconómicas se apoyaban? En porcentajes de deuda sobre PNB en muchos casos inferiores a los de estados que obtienen su beneplácito.

  2.    Responder

    preocupante la situacion américana, pero no me quiero ni imaginar cual seria el gráfico de la situación de España. Vienda la evolucion del paro en España en los dos últimos años seguramente no se podria hacer el grafico de "el tiempo que tarda un desempleado en conseguir su siguiente trabajo" porque el número seguramente sea infinito.

    mejores depositos a plazo fijo

  3.    Responder

    A esto hay que añadir:
    -43 Millones de Americanos están en "Food Stamps", un programa de ayudas para poder, literlamente, comer. Eso es el más del 14% de la población.
    – 8 millones de familias han perdido su domicilio por ejecuciones de embargos hipotecarios.
    La clase media americana está desapareciendo a velocidad de vértigo.

    Detalle siniestro: La gestión del Program de Food Stamps se la han dado a JP Morgan, el cual:
    -a) Ha reconocido que se está forrando con el asunto
    b) No ha contratado un sólo trabajador USA. Todo "outsourced".
    Nota: Food Stamp es un programa de subvención Estatal (Federal)

  4.    Responder

    Aparte del Poder económico está el político-Militar… ¿ qué pasaría si "al final" se niegan a pagar sus deudas ? ¿Qué significan realmente los US $ ?
    La clase diligente que trabaja para la minoría (10%) que se apodera del 75% de la riqueza generada, sabe muy bien lo que están haciendo…

  5.    Responder

    "En realidad lo que está ocurriendo es que la deuda se está pagando en buena parte con nueva deuda."

    No podía estar más acertada esta frase, EEUU se está desangrando con sucesivos QE que más bien ensanchan la herida corriendo el riesgo de que los tiburones de la deuda huelan esa sangre y vayan a por ellos.

  6.    Responder

    Buenas Manuel.

    Permíteme criticar esta afirmación tuya:
    "el éxito de toda política económica se puede medir con dos parámetros básicos: el PIB per capita […] y la tasa de desempleo real […]. Ambos, como se ve, se refiere al bienestar de la población."

    El crecimiento del PIB no dice nada sobre cómo ese crecimiento está distribuido. Desde mediados de los años '70, el crecimiento de la economía usamericana ha ido a parar, de forma casi íntegra, a los bolsillos más poderosos.

    Por lo tanto, para hacerse una idea de cómo afecta ese incremento del PIB al bienestar de la población, hay que estudiar cómo se reparte entre cada cohorte de población (lo de siempre, que dos personas coman un pollo, no quiere decir ni muchísimo menos que cada uno haya comido medio pollo).

    Igualmente, no sólo hay que analizar las cifras de paro, sino también la evolución de los salarios (en términos reales, de poder de compra). Y analizar las rentas del trabajo también por fracciones de la población, para saber cómo es retribuido ese trabajo.

    Es de las verdades de Pero Grullo: para conocer el bienestar de alguien no basta con saber que tiene trabajo, sino saber cuánto recibe por éste (en qué condiciones lo realiza, et caetera).

    Sobre este tema, el profesor Richard Wolff publicó un vídeo muy recomendable.

    Sobre la desigualdad en los EEUU, hace unos meses publiqué un artículo que quizá pueda interesarte. Después de estudiar el caso de EEUU, creo que es evidente que el bienestar del conjunto de la población no es sólo cuestión de incrementos de PIB, y ni tan siquiera de tasas de empleo, generosos unos y bajas las otras durante años en unos EEUU que veían como el 80% de la población se quedaba encallada durante 30 años mientras veía cómo los últimos percentiles disparaban sus beneficios.

  7.    Responder

    El gráfico de la deuda de USA debería compararse a su PIB, si no no tiene ningún sentido economico.

    Ver, por ejemplo, el que hoy publica Krugman: http://krugman.blogs.nytimes.com/2011/03/07/turni


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