Fundación Umbele
Considero muy interesante la fundación creada por Xavier Sala y Martí, denominada Fundación Umbele, pero más interesante resulta la forma que tiene de operar y más todavía el análisis por el realizado que le ha llevado a tomar la decisión de crear la fundación, este ha sido deglosado por el fundador en tres puntos:
El primero es que, a pesar de que la solución a muchos de los problemas que hay en Africa es de tipo macroeconómico (las multinacionales farmacéuticas tienen que inventar vacunas contra la malaria, la tuberculosis y el SIDA, los gobiernos africanos deben abandonar sus absurdas guerras, los países ricos deben reducir los aranceles que impiden a los agricultores africanos exportar a nuestros mercados, etc), existen muchas formas de ayudar a nivel microeconómico. Es decir, a nivel de ciudadanos normales como ustedes o nosotros.
El segundo factor es que en España hay mucha gente que ve horrorizada el deterioro continuo de la situación en Africa y tiene ganas de hacer cosas y ayudar. Mucha gente se siente, es y quiere seguir siendo, solidaria. El problema es que no sabe cómo hacerlo, ya sea porque desconfía de algunas ONGs que parecen haberse convertido en multinacionales de la beneficencia con unos gastos de organización que se llevan una buena parte de los recursos que donados o bien desconfía de las mafias, los polÃticos locales y demás líderes corruptos que roban el dinero que se da desde el primer mundo tan pronto llega a sus aldeas, impidiendo que llegue a los más necesitados.
El tercer factor que observamos es que existe una red de ciudadanos españoles que se extiende por todo el mundo, una red de personas que todos miramos con profunda admiración y respeto por su demostrada capacidad de sacrificio: se trata de nuestros misioneros. Independientemente de si somos religiosos o de si estamos a favor o en contra de las autoridades eclesiásticas, todos sentimos una especial simpatía hacia estos hombres y estas mujeres situados en la primera línea del combate contra la pobreza y la desesperación. El problema es que nuestros misioneros no tienen el dinero necesario para ayudar a los ciudadanos y ciudadanas que sufren.
Interesante concepto de ayuda, en que se aprovechan las redes existentes para no incurrir en gastos innecesarios. Bien simple…y normalmente lo simple funciona. Bravo por la iniciativa. Por cierto si como sugiere el Sr. Caldera debemos destinar un 0,5% del sueldo a una ONG, el mio será para la Fundación Umbele.

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