Está bastante arraigado en la cultura popular e incluso financiera que el oro es una buena inversión refugio, sobre todo para combatir la inflación, es más en algunas culturas y étnias sigue siendo una de las principales fuentes de ahorro.
En los 3-4 años, la evolución del precio del oro ha sido francamente espectacular. Al calor de la especulación de los hedge funds sobre toda materia prima que se mueva, el oro tampoco ha quedado al margen. Desde principios del año 2001, el precio del oro ha pasado de unos 260 dólares la onza a los cerca de 732 dólares la onza a día de hoy.

Sin embargo, y a pesar del espectacular comportamiento de los últimos años, un reciente artículo de Michael Seit’s en Bloomberg, nos recuerda que a largo plazo el oro ha sido una inversión nefasta para combatir la inflación. De hecho este metal precioso alcanzó su precio máximo histórico (850 dólares la onza) en enero de 1980. No es que el precio de 1980 era superior al actual, sino que si lo ajustamos a la inflación del periodo debería estar cotizando a niveles de los 2.119 dólares para que un inversor hubiese mantenido su poder adquisitivo si hubiese invertido en oro.
Seguro que ahora después de un par de años de rentabilidades increíbles, aparecerán como setas las intenciones de intermediarios financieros que nos quieran colocar algun tipo de inversión relacionada con el oro, pero quizás os pueda servir recordar que a largo plazo invertir en oro ha arrojado unas rentabilidades bastantes tristes y que predecir como evolucionará en el futuro su precio a mi me parece que sólo está al alcance de los aprendices de brujo.



















Pingback: Busca Finanzas » Inversion