La pyme ha muerto, larga vida a la pyme.
Al igual que pasa con la sucesión en las monarquías cuando un rey muere e inmediatamente se proclama al nuevo rey, con las pymes podemos decir algo parecido.
La pyme tradicional ha muerto. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística así lo muestran. Ya son 22 meses a la baja en las ventas del comercio minorista y esto no lo aguanta nadie. Las que aguantan sin ayuda extra son una especie de superpymes en peligro de extinción.
Datos como los presentados por el INE en el que se muestra que las ventas del comercio minorista han caído en abril un 11,3% y que en los cuatro primeros meses del año 2012 las ventas del sector han caído un 5,9% en comparación con el mismo periodo del año pasado, son demoledores y hacen que el pequeño comercio esté perdido en el desierto. “Perdido” y sin ayuda de los bancos, la evolución natural es la de desaparecer.
Aunque en estos datos están las ventas de las grandes superficies, grandes cadenas, pequeñas cadenas y empresas unilocalizadas, quiero centrarme en la pyme.
Volviendo al título del post, quería comentar que para mí “la pyme tradicional” ha muerto o está en fase terminal. Los tiempos han cambiado y una pequeña tienda o una pequeña empresa que tenga algún local comercial en el que vende al por menor sabrá de sobra que las “recetas” de antes, hoy ya no valen.
Lo puedo decir por experiencia propia ya que nuestra “pequeña” pyme está sufriendo como nunca ha sufrido y está más cerca de la desaparición que de estar en una situación tranquila y de crecimiento. Pero nos resistimos a caer. Seguir vivos no lo hubiéramos podido hacer si no hubiésemos puesto más dinero. La caída de las ventas no dan para pagar los retrasos que teníamos de otras ventas no cobradas de algunas pymes a las que vendíamos ropa y que han quebrado durante estos años. Tampoco compensan las inversiones realizadas hace unos años para intentar expandir el negocio, etc, etc. No os quiero aburrir con mi historia, pero por suerte teníamos algo de dinero para aguantar este bajón de las ventas del comercio minorista. Sin ese dinero, creo que ninguna pyme puede aguantar 22 meses a la baja sus ventas como nos da la estadística del INE. Pero sólo con poner más dinero no se soluciona nada. Se retrasa el cierre o ganas tiempo para poder cambiar. Por lo tanto creo que somos afortunados por poder haber recurrido a un dinero, dinero que no viene de los bancos como podéis suponer, ganar tiempo y poder seguir en activo por ahora.
Lo que tenemos que hacer todas las pymes, y que ya teníamos que haber hecho hace tiempo, creo que es cambiar el modelo de negocio y en definitiva cambiar la pyme radicalmente. Nosotros en vez de Rebajas, que también las hacemos, organizamos dos Outlets al año que nos están yendo bastante bien. El fenómeno outlet ha llegado para instalarse en España y debes adaptarte a él. La gente mirá más que nunca el precio de las cosas. Por otro lado, o te especializas mucho más en tu tienda oficial y no compites en precio, o realizas tu también outlets. El miedo a canibalizarte está en la mente de muchos empresarios, pero es que o te canibalizas tu mismo o te canibalizarán tus competidores y además no captarás nada de esa cuota de mercado que empieza a ser muy importante ya, la de ventas en outlets. Por dar un dato referente al sector textil, en 2001, según Borja Oria, el presidente de Acotex, la facturación de los “outlets” ha pasado de tener una cuota del mercado del 0,9% al 14% en 2011. Es decir, en 10 años los outlets han multiplicado por 14 la importancia dentro del sector. Lo que está claro es que debes adaptar tu negocio a la nueva realidad y no vale sólo con rebajar el precio de tus productos. Debes tener en mente el outlet o la especialización o ambas cosas, y debes saber que una parte de lo que vendes lo vas a tener que hacer con unos descuentos muy altos. Toda este nuevo concepto debe compensarte y no debe aumentar las pérdidas del negocio sino todo lo contrario.
Por otro lado está internet. Pero no vale con poner una tienda online y ya está. Es mucho más. Una tienda online da mucho trabajo si lo quieres hacer bien. Lo positivo es que es bastante más barato que abrir una tienda física. Lo importante con “estar” y trabajar en internet es que debes estar donde están tus clientes ya que si no estás, se irán con el primero que le ofrezca algo parecido. O por lo menos debes estar online (email, redes sociales, página web) para que el cliente contacte contigo cuando le venga bien.
En definitiva, lo dicho.
“La pyme ha muerto, viva la pyme”



















