Las NIC, el asesino de las constructoras españolas
Ya hemos advertido en algún que otro post que en estos momentos de turbulencias bursátiles lo ideal es mantenerse al margen de aquellas empresas que en los últimos años se han dedicado a adquirir compañías a precios elevados y que han llenado sus balances de deuda financieras pero sobre todo que han visto como su Fondo de Comercio y sus activos financiero no corrientes ganaban peso en su balance. No quiero ser alarmista, ni mucho menos, es más el post sólo pretende ser un aviso para navegantes y que cada uno realice su análisis.
Desde hace ya un par de años los grupos cotizados españoles presentan su información contable bajo las NIC y en 2008 entra en vigor la nueva ley de la reforma mercantil que introduce las NIC a las sociedades no cotizadas. El caso es que comparado con el anterior plan general contable español, las NIC presentan importantes diferencias. Entre ellas da una clara prioridad a la realidad económica de una compañía sobre su forma jurídica, introduciendo el criterio de Valor Razonable. Es decir los activos y pasivos de una empresa no se valoraran por su precio de adquisición sino que se irán actualizando según cual pueda ser su valor razonable estimado. Esto implica que muchas empresas que en sus balances tienen Fondos de Comercio y activos financieros no cotizados cuya valoración depende de un precio bursátil podrían ver como parte de estos activos se esfuman de un año para otro en casos de crisis en las cotizaciones. (Las NIC tienen un componente mucho más subjetivo que el antiguo PGC, en un mundo ideal creo que podrían reflejar mucho mejor la realidad de una empresa, en un mundo real, son mucho más fáciles de manipular por los gestores).
Os voy a poner un ejemplo. A final del 2007 The McClatchy Company (MNI)(tercer grupo norteamericano de prensa escrita) que en los últimos años se dedicó a comprar una importante cantidad de periódicos y por lo tanto afloró un importante fondo de comercio en su balance, ha visto que al caer su propia cotización ha tenido que provisionar cerca de 2.700 millones de dólares, con lo que sus fondos propios han pasado de más de 3.000 millones a sólo 400 millones en 1 año.
Puesto el ejemplo llegamos a las constructoras españolas. Os pongo una comparativa entre la cifra de fondos propios que tienen estas compañías y el valor actual de su fondos de comercio y activos financieros no corrientes (los datos son del cierre del 2007 excepto para Sacyr que son del cierre del 2006) y os adjunto en que porcentaje se deberían depreciar su fondo de comercio y sus activos financieros no corrientes para ver cómo se quedan con unos fondos propios de cero y entran en quiebra técnica.

Salvo quizás FCC, que presenta la posición más robusta, para el resto una caída del 30% del valor de sus activos intangibles o financieros no corrientes no me parecen un escenario imposible. Aunque claro, España no es los EEUU, y ya se sabe que las NIC tienen interpretaciones bastante subjetivas del valor razonable.

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