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Los límites al crecimiento

 crecimiento economia mundo

Hace un mes leí un artículo de Luis Garicano (economista de FEDEA que normalmente escribe en el blog “Nada es Gratis”, catedrático de economía y estrategia en la London School of Economics) sobre los problemas que se nos avecinan con el freno al crecimiento. No se trata de una explicación de los límites al mismo, sino que describe la situación económica y política en un entorno que tiene esas características: la inexistencia de crecimiento.

Acertadamente indica que un mundo sin crecimiento es una economía de suma cero, donde lo que uno gana es a costa de lo que pierde otro. Así, avisa que una economía con estas características nos llevará a una situación de conflicto en la misma sociedad y entre países. Y le doy la razón.Pero finalmente sugiere que debemos emprender las acciones políticas encaminadas a poner a nuestra economía (y la del mundo occidental en general) en la senda del crecimiento para evitar estos problemas. Y no le doy la razón. En las próximas líneas intentaré explicar los motivos.

En repetidas ocasiones he escrito sobre este asunto (por ejemplo en este artículo de Gurusblog, aunque hago referencia al tema cada vez que puedo o sea relevante para el tema tratado), no en vano es el centro de atención de un libro inconcluso y espero que sea el comienzo de una serie de artículos en torno a esta seria cuestión.

Crecer y lucha de clases:

Normalmente se relaciona este asunto con los economistas de izquierdas y con grupos políticos verdes, pero no es así del todo. Los primeros informes que se conocen alertando sobre el problema proceden de científicos del MIT por encargo del Club de Roma, que analizaron otros muchos aspectos de nuestro mundo, desde demografía, recursos naturales, contaminación, producción de alimentos,… En este vídeo se resumen el concepto general de la publicación de 1972 “Limits to Growth”.

En realidad, lo que está detrás de esta limitación es la eterna lucha de clases. Ya sé que es una expresión un tanto trasnochada, pero es lo que ocurre en la trastienda de nuestro sistema, y siempre ha sido así.
Hay ricos y pobres, pero cuando los ricos hace unos 200 años descubrieron que con el crecimiento económico los pobres se podían convertir poco a poco en clase media, y que casi cualquiera que se lo propusiera podía salir de la pobreza, vieron en este fenómeno la panacea a sus preocupaciones. Ya no había que ser partícipe de un juego de suma cero, sino que al haber más bienes en la economía, parte de éstos se los podían asignar a las clases más desfavorecidas.

Así se consigue la paz social y no se tenían que desprender de sus pertenencias. De esta manera, con el transcurso de las décadas se pasó a considerar el crecimiento económico como algo inherente a nuestro sistema, como algo positivo que hay que mantener a toda costa. Esta idea está poderosamente anclada en la clase política, economistas de toda tendencia y finalmente impregna a toda la sociedad. De esta forma hemos pasado de un planeta con 1.000 millones de habitantes en el año 1800 a 2.600 en el año 1950 y 6.000 en el año 2000. Para este año se espera que seamos 7.000 millones. Un crecimiento exponencial.
Es lo que plantea Luis Garicano con el que he abierto este artículo: Cuando hay crecimiento se mantiene la paz social, pero basta que regresemos a un juego de suma cero para que surgan serios problemas. Digamos que los ricos sí quieren que los demás tengan muchos bienes y vivan estupendamente, pero no estarían dispuestos a desprenderse de sus posesiones para ello. Es lógico, y no seamos hipócritas: todos actuamos de la misma manera. De ahí que el crecimiento sea una carta de extraordinario valor.

Crecer vía Deuda:

En artículos anteriores he indicado que el crecimiento de las últimas décadas, especialmente durante los últimos 20 años, se ha debido principalmente al endeudamiento creciente de las economías domésticas, empresas y gobiernos. De la última cuestión sabemos mucho en los últimos meses en Europa y EE.UU. principalmente, aunque también otras economías. Hay una deuda pública tan elevada que los mercados empiezan a sospechar que la devolución de la misma está en entredicho. Aunque ese es otro asunto del que no vamos a tratar en este artículo, sí me gustaría incorporar un gráfico muy ilustrativo sobre los países más fuertemente endeudados del mundo. La fuente es de la EU Commission y el FMI, aunque fue publicado por la revista alemana Der Spiegel.

 

deuda por paises

Fuente: Comisión Europea y FMI. Publicado por Der Spiegel.

 

Todos los que hemos estudiado economía, y en mi caso concreto también historia (por lo que tengo algo más de conocimientos de la economía del pasado), no podemos quitarnos de la cabeza una expresión de Karl Marx que decía algo así como que todo sistema económico (“modo de producción” en su argot), tiene albergado dentro de él el germen de su propia destrucción. Y el fin de nuestro sistema económico está en la incapacidad de la demanda de absorber todo lo que somos capaces de producir a tasas exponenciales. Esta idea no es sólo mía. Salvando las diferencias que nos separan, Roubini, uno de los economistas más valientes desde mi punto de vista, hace referencia a esta idea en una entrevista reciente para The Wall Street Journal y se plantea si al final Marx va a tener razón. Tal vez.

Y siendo EE.UU. la economía más fuertemente endeudada del mundo en términos monetarios, no está de más ver el siguiente gráfico relativo a los incrementos constantes del endeudamiento público desde los años 40 del pasado siglo hasta la actualidad, distinguiendo los diferentes mandatos tanto republicano como demócrata. También publicado en Der Spiegel.

 

Fuente: Gobierno de U.S. Publicado por Der Spiegel

 

En relación al crecimiento, he dicho en repetidas ocasiones que no hay economistas relevantes que le presten atención a este asunto.

Publicado por El Economista

Sin embargo, de vez en cuando, algún economista popular hace referencia a él aunque sea de forma tangencial. El último ha sido Kenneth Rogoff, profesor de economía de Harvard y ex-economista jefe del FMI de 2001 a 2003 que en una entrevista para “Il Sole 24 Ore” del 17 de agosto, y reproducida en español por El Economista el 28, que hablando sobre el declive de la economía occidental indica de forma muy marginal que se produce un declive sólo en parte, “pero que no se producirá un crecimiento sin fin”. Bien, algo es algo.

Salvo el caso comentado, ningún economista relevante en estos días trata esta cuestión y el caso es que nadie se ha parado a pensar que cuando un político habla de crecimiento lo hace refiriéndose a un crecimiento sobre el año anterior, que también tuvo un crecimiento sobre el año anterior y así sucesivamente. Por tanto se trata de un crecimiento exponencial. Y sin embargo, no hay cabeza en el mundo que sea capaz de pensar que la economía del planeta puede tener un crecimiento infinito.

Para entender la lógica del problema me voy a ayudar de un ejemplo muy simple, pero que ilustra la idea que está detrás de la expresión “crecimiento sostenible” que tanto gusta a nuestros políticos.

Para ello, vamos a basarnos en un ejemplo de una economía “ideal” para entender el problema: Vamos a suponer que somos estupendos, que disponemos de recursos naturales infinitos, nuestra capacidad de crecimiento de la población también lo es, que podemos consumir mucho más de lo que lo hacemos ahora, y que la naturaleza y el planeta son tan enormes que cualquier cosa que hagamos éste es capaz de regenerarse por sí mismo, no se esquilman los océanos, y la contaminación que producimos lo absorbe sin problemas el ecosistema. Es un mundo maravilloso (e irreal).

Por tanto, el problema está resuelto: nuestra capacidad de seguir aumentando nuestra producción, nuestro incremento de productividad no tiene el freno con el que se encuentra ahora: la falta de demanda por una parte, pero también los problemas medioambientales y los recursos escasos y muchos de ellos no renovables, por tanto finitos.
Vamos a suponer en este modelo simple (e irreal) que podemos crecer cada año a tasas del 2%. Puede parecer mucho, pero para la mayoría de nuestros políticos se trata de una cantidad pequeña donde sitúan el umbral del crecimiento neto de empleo. Ellos entienden que debemos crecer por encima de ese umbral porque, digamos, esa pequeña cantidad la absorbe el crecimiento de la productividad, año tras año. Eso es discutible, pero no es el centro de nuestra atención en este ejemplo simple.

Para ello partimos del siguiente gráfico que comienza, por ejemplo en el año 2000 para redondear. Y con el mismo fin partimos de una producción de 100 unidades. No consideramos inflación y suponemos que la producción son unidades físicas y no están valoradas en dinero. Suponemos un “país X” cuya economía tiene las características descritas anteriormente y, por disponer de una clase política y económica estupenda, puede conseguir ese 2% de crecimiento.

En la segunda parte de este artículo analizaremos la situación de esta economía simple, y veremos qué implicaciones tiene para los recursos. También veremos vídeos del Club de Roma en relación a sus estimaciones sobre este asunto.

(continuará)

 

Escrito por Manuel Caraballo Callero
Economista de Izadi AG
Autor del blog de Manuel Caraballo
Twitter @izadiag



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Conversación

17 comentarios

  1.    Responder

    Muy buen post. Un trabajo excelente.

  2.    Responder

    A la luna ya hemos ido 😉

    Aprovecho para disculparme por haber ocupado cuatro -ahora cinco- comentarios por creer erróneamente que no se había posteado (me apareció un mensaje diciendo que era demasiado largo). Ruego me disculpen y, si les parece y pueden, borren los tres posts que sobran.
    Gracias

  3.    Responder

    No creo que renunciemos a nada, una guerra es inevitable. La cuestión es contra quién.

  4.    Responder

    Recomiendo ver este video http://video.google.es/videoplay?docid=-6283775130407828859&hl=es donde se explica muy en detalle lo que expone Manuel. Es bastante largo pero tremendamente interesante. Sobre todo el final.

    Sigo pensando que antes iremos a la Luna que cambiaremos el sistema. Crecimiento perpétuo hasta reventar…

  5.    Responder

    (4) Las tendencias microdemográficas indican que las clases medias han hecho "los deberes", reduciéndose a la mitad de efectivos por el simple método adoptado por la mayoría de las parejas de tener un solo hijo y una relativa endogamia. Además, por lo que vimos en los decenios previos a la IIa guerra mundial, el miedo a perder la posición lograda por sus miembros tiende a asociarse muy bien con la utilización que de él hagan las clases dirigentes para salir indemnes de la situación a costa de algún chivo expiatorio; esa lealtad se vio recompensada con el Plan Marshall y la socialdemocracia, que produjeron las clases medias actuales, pero el número creciente de desposeídos, como dice Pedro Guerra, "algo dirán". Y aquí es donde puede liarse la gorda, ya que una buena guerra con cientos de millones de muertos y un reparto posterior de la riqueza que quede puede ser también un "mecanismo de reequilibrio" muy efectivo.
    (5) Por todo lo expuesto, las posibles "soluciones" que veo al problema son:
    a) La IIIa Guerra Mundial y, si queda algo, se lo reparten los que sobrevivan.
    b) Por parte Europea, seguir con la construcción actual del IV Reich dando por finalizada la época llamada "democrática"; si EEUU se apunta a su modo, las potencias globales serán más del estilo China y Rusia que del estilo EEUU y la Europa democrática; renunciamos a buena parte de la libertad a cambio de no afrontar la realidad y dejamos que la violencia global aumente, fomentamos aún más la razón cínica y reprimimos como cosacos cualquier intento de sublevación social. En resumen, nos volvemos fascistas y a tomar por saco los DDHH y todos los avances de tipo "social". ¿Es ésta una solución diferente de la a o tan sólo la retrasa? Depende de cómo funcione el sistema social en su conjunto y del máximo de violencia que éste soporte sin autodestruirse (guerra).
    c) Hacemos un fenomenal acto de fe y dedicamos todos los esfuerzos a acelerar exponencialmente la creación de valor real, lo que significa ser unos buenos perritos falderos y permitir que siga aumentando la explotación hasta el nivel necesario para el mantenimiento del status quo actual a condición de que los dominantes dejen de enriquecerse exponencialmente a nuestra costa, ya que si somos tan lameculos la opción c se convierte en la b. Para que esto no suceda, mejor aceptamos el crecimiento 0 y sus consecuencias, si es que es posible hacerlo sin que el status quo devuelva parte de lo que se ha apropiado para, en 30 años, empezar a intenta arreglar semejante desaguisado mediante un crecimiento sostenido que habrá que ver cómo se reparte…
    d) Cogemos el toro por los cuernos y además de aceptar que hemos de vivir peor obligamos a los que se han apropiado de casi todo a que vivan también peor y compartan el destino común. Reequilibramos el sistema vía redistribución y acabamos con el cuento del aumento exponencial de beneficios y riqueza, del mercado autorregulador y tratamos de hacer un esfuerzo serio para que la economía gane en rigor y amplíe su objeto de estudio (para lo cual el estudio de la historia y ciencias afines me parece básico).

  6.    Responder

    Tenemos:
    (1) aumento creciente de la desigualdad (ergo decrecimiento real del nivel de vida para la mayor parte de la población),
    (2) aumento creciente de los años vividos por generación (esto es, aumento demográfico más aumento de la esperanza de vida), ergo aumento del tiempo disponible para la creación de valor, que es en sí una creación de valor potencial, hecho que, creo, se ha ido produciendo junto a un aumento correlativo de la explotación cuyas víctimas han sido, son y serán los miembros de la masa (creciente) de desposeídos en beneficio de las "clases medias" que emergieron tras la segunda guerra mundial y que, desde como mínimo la década de los noventa (me parece que desde antes), han mantenido un nivel de vida artificialmente alto sin oponerse a quienes se hacían exponencialmente ricos y demostrando escasa solidaridad con aquellos que soportaban la negación de la realidad que su connivencia con los dominantes entrañaba y entraña; ocurre ahora que el aumento exponencial de la desigualdad ha desbordado el aumento del tiempo disponible para su explotación, de modo que se ha sobrepasado el límite soportable por los desposeídos y comienza a repartirse entre las fracciones más vulnerables de las "clases medias". ¿Con quién se aliarán éstas? ¿Conservarán su fidelidad actual y pasada a los explotadores o se pondrán del lado de los desposeídos y exigirán que los primeros devuelvan una parte de lo que se han apropiado?
    (3) Como parte de la negación de la realidad, se ha utilizado el crédito (la economía financiera) de forma abusiva para lo que al fin y al cabo sirve: comprar tiempo. Esto significa que, en los últimos 30 años, se ha creado valor = x y se ha vivido como si la creación de valor hubiese sido, digamos, 2,66x (2,66 es la relación entre pib mundial y deuda mundial). Es decir, 1'66x de valor son potenciales y, al ritmo actual de creación de valor, que no tiene por qué ser constante, tardaremos 1,66 x 30 años en conseguirlo, esto es: unos 50 años de "crecimiento cero" tal y como está definido en la actualidad, con todas sus consecuencias. Si nos imponemos crecer al 2% anual durante estos 50 años (aumentando la explotación y la presión a la baja por lo tanto para cada vez más personas), en cincuenta años nos habremos impuesto generar 2'75x de valor, ergo 2'75 + 1'66 = 4.41x, con x = 30 años, significa unos 133 años de "crecimiento cero" a partir de 2041. Como el supuesto de que la creación de valor es constante es falso, las cosas nunca serían tan catastróficas pero ¿hasta dónde puede potenciarse el crecimiento de la creación de valor real?

  7.    Responder

    Parcialmente de acuerdo.
    La economía jamás es un juego de suma cero. Es un sistema abierto y, como tal, depende de los flujos externos al mismo que lo alimentan, hecho en el que tampoco muchos economistas inciden por intereses de tipo corporativo. Todos los sistemas tienen puntos de equilibrio y mecanismos para mantener al sistema dentro del ámbito de alguno de estos puntos sin que éste se destruya, es decir, cuando hablamos de sistemas biológicos por ejemplo, decimos que se "autorregulan"; sin embargo, cuando limitamos el sistema económico a lo que los economistas (dominantes, no todos) han hecho de él, muchos de tales mecanismos pasan a considerarse externos al sistema y recaen dentro del "sistema político", desde el cual llevan años inhibiendo muchos mecanismos de reequilibrio del sistema bajo el lema de que la regulación entorpece el "buen funcionamiento" de la economía. Eso implica que, para la supervivencia del sistema, deben producirse otros mecanismos que lo reequilibren en un punto diferente del que tendríamos con los anteriores, o el sistema caería. Como, por el momento, esto no se ha producido, cabe preguntarse cuáles son estos otros "mecanismos de regulación".

  8.    Responder

    Parcialmente de acuerdo.
    La economía jamás es un juego de suma cero. Es un sistema abierto y, como tal, depende de los flujos externos al mismo que lo alimentan, hecho en el que tampoco muchos economistas inciden por intereses de tipo corporativo. Todos los sistemas tienen puntos de equilibrio y mecanismos para mantener al sistema dentro del ámbito de alguno de estos puntos sin que éste se destruya, es decir, cuando hablamos de sistemas biológicos por ejemplo, decimos que se “autorregulan”; sin embargo, cuando limitamos el sistema económico a lo que los economistas (dominantes, no todos) han hecho de él, muchos de tales mecanismos pasan a considerarse externos al sistema y recaen dentro del “sistema político”, desde el cual llevan años inhibiendo muchos mecanismos de reequilibrio del sistema bajo el lema de que la regulación entorpece el “buen funcionamiento” de la economía. Eso implica que, para la supervivencia del sistema, deben producirse otros mecanismos que lo reequilibren en un punto diferente del que tendríamos con los anteriores, o el sistema caería. Como, por el momento, esto no se ha producido, cabe preguntarse cuáles son estos otros “mecanismos de regulación”. Tenemos:
    (1) aumento creciente de la desigualdad (ergo decrecimiento real del nivel de vida para la mayor parte de la población),
    (2) aumento creciente de los años vividos por generación (esto es, aumento demográfico más aumento de la esperanza de vida), ergo aumento del tiempo disponible para la creación de valor, que es en sí una creación de valor potencial, hecho que, creo, se ha ido produciendo junto a un aumento correlativo de la explotación cuyas víctimas han sido, son y serán los miembros de la masa (creciente) de desposeídos en beneficio de las “clases medias” que emergieron tras la segunda guerra mundial y que, desde como mínimo la década de los noventa (me parece que desde antes), han mantenido un nivel de vida artificialmente alto sin oponerse a quienes se hacían exponencialmente ricos y demostrando escasa solidaridad con aquellos que soportaban la negación de la realidad que su connivencia con los dominantes entrañaba y entraña; ocurre ahora que el aumento exponencial de la desigualdad ha desbordado el aumento del tiempo disponible para su explotación, de modo que se ha sobrepasado el límite soportable por los desposeídos y comienza a repartirse entre las fracciones más vulnerables de las “clases medias”. ¿Con quién se aliarán éstas? ¿Conservarán su fidelidad actual y pasada a los explotadores o se pondrán del lado de los desposeídos y exigirán que los primeros devuelvan una parte de lo que se han apropiado?
    (3) Como parte de la negación de la realidad, se ha utilizado el crédito (la economía financiera) de forma abusiva para lo que al fin y al cabo sirve: comprar tiempo. Esto significa que, en los últimos 30 años, se ha creado valor = x y se ha vivido como si la creación de valor hubiese sido, digamos, 2,66x (2,66 es la relación entre pib mundial y deuda mundial). Es decir, 1’66x de valor son potenciales y, al ritmo actual de creación de valor, que no tiene por qué ser constante, tardaremos 1,66 x 30 años en conseguirlo, esto es: unos 50 años de “crecimiento cero” tal y como está definido en la actualidad, con todas sus consecuencias. Si nos imponemos crecer al 2% anual durante estos 50 años (aumentando la explotación y la presión a la baja por lo tanto para cada vez más personas), en cincuenta años nos habremos impuesto generar 2’75x de valor, ergo 2’75 + 1’66 = 4.41x, con x = 30 años, significa unos 133 años de “crecimiento cero” a partir de 2041. Como el supuesto de que la creación de valor es constante es falso, las cosas nunca serían tan catastróficas pero ¿hasta dónde puede potenciarse el crecimiento de la creación de valor real?
    (4) Las tendencias microdemográficas indican que las clases medias han hecho “los deberes”, reduciéndose a la mitad de efectivos por el simple método adoptado por la mayoría de las parejas de tener un solo hijo y una relativa endogamia. Además, por lo que vimos en los decenios previos a la IIa guerra mundial, el miedo a perder la posición lograda por sus miembros tiende a asociarse muy bien con la utilización que de él hagan las clases dirigentes para salir indemnes de la situación a costa de algún chivo expiatorio; esa lealtad se vio recompensada con el Plan Marshall y la socialdemocracia, que produjeron las clases medias actuales, pero el número creciente de desposeídos, como dice Pedro Guerra, “algo dirán”. Y aquí es donde puede liarse la gorda, ya que una buena guerra con cientos de millones de muertos y un reparto posterior de la riqueza que quede puede ser también un “mecanismo de reequilibrio” muy efectivo.
    (5) Por todo lo expuesto, las posibles “soluciones” que veo al problema son:
    a) La IIIa Guerra Mundial y, si queda algo, se lo reparten los que sobrevivan.
    b) Por parte Europea, seguir con la construcción actual del IV Reich dando por finalizada la época llamada “democrática”; si EEUU se apunta a su modo, las potencias globales serán más del estilo China y Rusia que del estilo EEUU y la Europa democrática; renunciamos a buena parte de la libertad a cambio de no afrontar la realidad y dejamos que la violencia global aumente, fomentamos aún más la razón cínica y reprimimos como cosacos cualquier intento de sublevación social. En resumen, nos volvemos fascistas y a tomar por saco los DDHH y todos los avances de tipo “social”. ¿Es ésta una solución diferente de la a o tan sólo la retrasa? Depende de cómo funcione el sistema social en su conjunto y del máximo de violencia que éste soporte sin autodestruirse (guerra).
    c) Hacemos un fenomenal acto de fe y dedicamos todos los esfuerzos a acelerar exponencialmente la creación de valor real, lo que significa ser unos buenos perritos falderos y permitir que siga aumentando la explotación hasta el nivel necesario para el mantenimiento del status quo actual a condición de que los dominantes dejen de enriquecerse exponencialmente a nuestra costa, ya que si somos tan lameculos la opción c se convierte en la b. Para que esto no suceda, mejor aceptamos el crecimiento 0 y sus consecuencias, si es que es posible hacerlo sin que el status quo devuelva parte de lo que se ha apropiado para, en 30 años, empezar a intenta arreglar semejante desaguisado mediante un crecimiento sostenido que habrá que ver cómo se reparte…
    d) Cogemos el toro por los cuernos y además de aceptar que hemos de vivir peor obligamos a los que se han apropiado de casi todo a que vivan también peor y compartan el destino común. Reequilibramos el sistema vía redistribución y acabamos con el cuento del aumento exponencial de beneficios y riqueza, del mercado autorregulador y tratamos de hacer un esfuerzo serio para que la economía gane en rigor y amplíe su objeto de estudio (para lo cual el estudio de la historia y ciencias afines me parece básico).

  9.    Responder

    y la segunda parte!?

  10.    Responder

    ¿Cómo debería ser un mundo de crecimiento cero y bueno para la mayoría?

    A continuación pongo una lista de características. Os pido un favor, ser positivos. Se podría decir que esta es la fase del sombrero verde en 'Seis sombreros para pensar'. Demos ideas sin criticar porque de una idea otros pueden dar más o mejorarla. Si cortamos una idea en sus inicios podemos estar quitando buenas ideas que podrían aparecer en un futuro.

    Primero unas ideas generales:

    – Debe fomentar la cooperación y no el individualismo. La educación de unos a otros sin esperar a que sea el colegio quien enseñe a nuestros hijos. Se debe enseñar a la gente que lo que es bueno para la mayoría es bueno para el individuo. Es la idea del hoy por ti, mañana por mí, que es la idea que está detrás de, por ejemplo, donar sangre.

    – Lo primero lo importante. La comida, el agua, la ropa, el aire limpio, etc. para todos. Hoy en día lo importante es el dinero, el beneficio económico personal está por encima de todo sin que importe nada más: todo para mí, nada para los demás. Cambiando esta mentalidad se cambiarían las formas de hacer las cosas. Otra vez la idea de mentalidad cooperativa.

    – La mayoría de la gente tiene una mentalidad como la que se describe en los dos puntos anteriores. Le gusta portarse bien con los demás porque sabe que así los demás se portarán bien con él. Son los mecanismos del sistema los que impiden que este comportamiento individual se reproduzca a nivel del conjunto de la sociedad.

    – El problema es que nos hemos criado en cierta sociedad y nos cuesta imaginar otras. Esto puede ser un buen ejercicio para empezar a imaginarnos como nos gustaría que fuera el mundo del futuro y entre todos ver si se pude o no conseguir. El documental 'Bebes' es bastante bueno para hacernos entender cómo el lugar en el que nos criamos nos condiciona para el resto de nuestras vidas para tener cierto comportamiento e incluso impedir que quienes nos rodean intenten cambiarlo.

    Ahora unas ideas más concretas:

    – No puede existir un mecanismo que haga pasar el dinero o propiedades desde la mayoría a unos pocos. El dinero que preste un banco no podrá tener intereses.

    – Un banco privado podría existir si se limita a cubrir gastos sin poder tener beneficios.

    – No se puede usar el dinero para ganar dinero. El dinero debe verse como una herramienta para comerciar. Si hay más productos y más personas deberá haber más dinero en circulación. Si no deberá reducirse el dinero en circulación.

    – Inyectando y quitando dinero de la circulación. Se puede inyectar dándolo directamente a las personas como paga extra. Tambíen creando nuevos puestos de trabajo temporales. Se retira creando algún impuesto especial y el dinero recaudado no se vuelve a poner en circulación.

    – Si el dinero no se puede usar para ganar dinero no podrá existir La Bolsa ni las actividades financieras. El dinero fuera de un sistema productivo que mueva mercancías no debería tener sentido.

    – Los seguros deberían reanalizarse. ¿Si un coche se rompe hay menos productos y el dinero debería reducirse? Estamos acostumbrados a que si tenemos dinero podemos comprar un producto. Pero en un mundo donde los recursos naturales son limitados puede no ser fácil reemplazar el producto. Que nos den dinero si se pierde un producto implica más dinero en circulación cuando hay menos productos. El producto debería ser compensado con otro producto y no con dinero. Entonces ¿cómo pagas un seguro, a dónde iría el dinero? Porque no se podría usar para invertir porque ese concepto no tendrá sentido en una economía de crecimiento cero. Pues la idea de donar sangre: no pagarías el seguro con dinero si no echando algunas horas fabricando los productos que hay que reponer.

    – El párrafo anterior ya nos hace reflexionar sobre la necesidad de dinero en una sociedad tecnológicamente avanzada. Esto es algo que cuesta más entender pero tiene su lógica. El dinero es para que las personas puedan intercambiar productos que producen. Pero si tienes una máquina que los produce a la máquina no hace falta que le des dinero. Si habría que dárselo a la persona que maneja la máquina. Pero si tienes máquinas que te producen todos los productos y se maneja por poca personas ¿qué hacen el resto de la gente? Hoy en día ya ocurre esto, las máquinas generan paro que es algo malo simplemente para el sistema actual. ¿Qué hará entonces la gente si puede ir y simplemente coger el producto? Eso es otro tema a analizar. Pero que se entienda que si no se va a poder crecer eso de trabajar tanta horas como hacemos ni va a tener sentido, no se va a poder hacer.

    Al final parece que unas ideas sencillas se han terminado complicando. Lo inicial se ve fácil pero lo último suena a ciencia ficción. Sólo es cuestión de hacer el diagrama para ilustrar los pasos a dar, cómo darlos y en qué momento. Esto es sólo la introducción al manual de transición al nuevo mundo que por la imposibilidad de seguir creciendo debemos construir.

  11.    Responder

    ¡Vaya! El artículo es largo pero se me ha hecho corto y el final, arg! ¡La segunda parte ya!

    El sistema actual está hecho para que todo pase de una mayoría a manos de una minoría usando el mecanismo del interés de los créditos. Te dan un dinero pero tienes que devolver ese dinero más algo más. Y si no hay crecimiento, si no se inyecta más dinero, es inevitable que todo el dinero termine en manos de las entidades emisoras de los créditos. Y como no se puede seguir creciendo, inyectando más dinero, este sistema se va a autodestruir.

    Espero con impaciencia la segunda parte por la sencillez de las explicaciones que vienen muy bien para hacer que otros entiendan los problemas. Pero ya podríamos ir trazando unas ideas básicas de cómo debería ser un mundo de crecimiento cero y bueno para la mayoría. Lo pongo en otro comentario.

  12.    Responder

    Espléndido articulo, en la línea del razonamiento que defiendo desde hace meses: la imposibilidad de generar más incentivos al consumo como causa final de la crisis.

    Sin embargo creo que en el mundo todavía hay millones de consumidores que todavía desean tener coche, poder llevar perro a la peluquería, disponer de una carta de aguas en un restaurante o viajar a París para un fin de semana.

    Por tanto creo que nos arreglaremos para producir para ellos y alargaremos el sistema 50 años más. Vean sinó cómo funciona la crisis en Sudamérica o Asia y también cómo estan creciendo las exportaciones.

    Otro tema es qué vamos a hacer con los millones de personas cuyo negocio es "especulativo" en el buen sentido de "no productivo", ya que lo que no se va a poder hacer es vender deudas o mantener legiones de administrativos (tanto públicos com privados).

    Dentro de 50 años cuando todos tengamos de todo de todo creo que vendrá (no se rían de mi utopía) una revolución humanista donde los bienes no cuestan nada y sólo competimos en calidad, conocimiento, generosidad y deporte.

    1.    Responder

      Creo que con la segunda parte en la que se explicará ese crecimiento exponencial se entenderá que no será dentro de 50 años, que el cambio empieza ahora y ya puestos a cambiar no sería raro que esos 50 años sean cinco. Es que no nos queda otra, o construimos ese mundo utópico o morimos millones para que los que tienen el poder puedan volver a instaurar el sistema actual. No hay término medio.

  13.    Responder

    Gracias por lo bién que lo planteas y por centrar nuestra atención en ello. El único crecimiento moralmente "sostenible" es el de conseguir que los 2/3 de población mundial que viven en la miseria tengan un nivel de vida digno. Para que la suma siga dando cero y sea posible habrá que conseguir que nuestra huella ecológica no sobrepase los recursos disponibles del planeta. Además tendremos que reponer tanto como tomamos…
    Ese es un futuro desafiante donde hay lugar para todos, ricos inclusive. Si se desmorona todo, su riqueza no les va a protejer del cataclismo. Al revés, estarán en el punto de mira de muchos.

  14.    Responder

    Supongo que nadie recurre a este tema, más que nada, porque es la verdad RAZÓN por la cuál estamos en la situación actual. No creo que nadie se ''moje'' a hablar sobre esto porque sería la 1a piedra del castillo montado hasta ahora. Bajo mi punto de vista, solo espero que alguien sensato pueda convencer a la casta política de replantearnos este tema una vez en la vida de manera contundente. Creo que a partir de ahí el mundo cambiaría y por fin podríamos salir de la crisis mundial.

  15.    Responder

    Solo tengo una cosa que decir!! Este artículo me ha parecido brutal!!! Claro conciso y real

    1.    Responder

      Coincido. Muy bueno.


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