Novecientos ochenta y nueve años, o lo que es lo mismo hasta el 31 de diciembre del 3000, esa es la fecha en la que un cliente de Caja de Ahorros del Mediterráneo podrá vender sus participaciones preferentes que compró en el año 2006.
Este caso aun siendo más que llamativo no es el más sangrante y es que hay cientos de personas perjudicados por la compra de Cédulas Hipotecarias, pagarés de empresa, obligaciones, participaciones preferentes perpetuas entre un largo etcétera de productos, que contrataron por el atractivo del tipo de interés, el cupón, que periódicamente se recibe y que se les asemeja a otros productos sin riesgo como los depósitos bancarios, sin explicarle los peligros de estos productos.
Y es que si la renta fija tiene ya de por si unos riesgos inherentes a la evolución de los tipos de interés y de las magnitudes económicas, en la renta fija privada se multiplican, desde iAhorro.com, les ofrecemos las claves para entender los riesgos de estos productos.
• No poder vender el producto: Este es el caso de las participaciones preferentes pero no es el único. Por ejemplo los pagarés que ahora comercializan el banco no se pueden vender y puede darse el caso de muchos productos que aun cotizando en mercado organizado en la práctica sea imposible venderlo. Así, debemos huir por ejemplo de productos que cotizan por el antiguo sistema de corros que sigue funcionando en las 4 bolsas españolas, especialmente si el producto es a muy largo plazo.
• Perder dinero por vender antes del vencimiento: Este riesgo es inherente a toda renta fija. El precio de la misma, si mantiene su solvencia, se mueve por dos variables como evolucionen los tipos de interés y el plazo que quede hasta su vencimiento. Esto quiere decir que si por ejemplo tenemos un bono al 3% y se venden en este momento al 4,5% nuestro producto es menos interesante y si lo queremos vender nos pagarán mucho menos de lo que nos costó. Se puede dar el caso contrario, por supuesto, pero
• La solvencia de la empresa: En estos años en el que hemos visto como la Deuda soberana de países como Grecia, Portugal o Irlanda se desplomaba y hasta quebraban grandes bancos, poner nuestro dinero en empresas con mayor riesgo de impago nos puede por un lado generar a priori más intereses pero también que no los cobremos. En un término medio al incobro total, una venta masiva de renta fija por un problema en una empresa puede llevar a una pérdida de liquidez que haga imposible el cobro temporalmente.
Recapitulando, los productos de renta fija son productos de riesgo no comparables con los depósitos, su venta anticipada puede ser imposible por las características del producto o de la propia emisión que no sea suficientemente líquida y por último huir de los altos tipos de interés que ofrecen aquellas empresas con mayor problemas de solvencia y por tanto de captación de recursos.
Antonio Gallardo, iAhorro.com, Comparador de Bancos



















