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Necesitando una tecnocracia económica

tecnocracia

Recordando estoy a los clásicos. Repasando la teoría clásica, y pasando por encima de los Keynesianos,  me atrevería a proponer una situación nacional en el que el tope de nuestra organización económica fuera una organización independiente, basada en la creencia de un mercado libre de verdad, aunque regulado, y con unas creencias macroeconómicas y microeconómicas que seriamente defiendan la necesidad de una situación económica estable. Siendo suficientemente fiel a la realidad de todas nuestras necesidades como agentes económicos de a pie.

Alarmado realmente estoy por la actual adhocracia económica, en donde no sólo el Gobernador del Banco de España parece que no puede decir verdades como puños para advertir a la comunidad/sociedad de la mala situación, sino que encima se le tilde de hereje estatal.

Seamos sinceros, todos nosotros como contribuyentes españoles, tenemos no sólo la capacidad sino también la necesidad intrínseca de creer y tener unos mandamases económicos que a falta de ser Gurús tengan una capacidad máxima en cuanto a conocimientos económicos. Una tecnocracia económica, a nivel estatal o mundial, ¿acaso no sería una buena solución?

Estoy hablando de un planteamiento que casi proviene del medievo o sus siglos contiguos, en donde, sólo los artesanos y especialistas en cada materia se dedicaban a realizar sus propios menesteres por el simple hecho de que en la virtud está el éxito. Esperando estoy yo aún a que llegue un virtuoso a la cartera del Ministerio de Economía de nuestro país.

No pretendo confundir a nadie, no hablo de cuestiones meramente políticas, me es indiferente un partido de centro, izquierdas o derechas, pero sí de una persona que sea capaz de velar realmente por las cifras entendiendo todas y cada una de ellas y que luche por mejorarlas de forma inimaginable. Hablamos de un experto económico, de una tecnocracia avanzada, de una utopía que apuesto por que terminará llegando.

Imaginemos una situación real, España en el 2050, después de 15 años de trabajo bajo el mandato económico de un colectivo de 5 premios Nobel de Economía: Krugman, Endel, Sen, Prescott, Yunus. Sin duda la situación sería mucho mejor, no sólo que la actual, sino que cualquier otra prevista desde un lado ciertamente positivo.

Podría decirse que mi sino se encuentra encolerizado ante la posibilidad de que estos, los que nosotros votamos cada cuatro años, estén apunto de optar por una subida de impuestos directos e indirectos; una de esas que hacen que nos acordemos durante muchos meses de quienes son, donde viven y por qué toman las decisiones que toman sin venir a cuento.

En mi humilde opinión, y sin entrar en juicios de valor sobre la calidad estudiantil de los políticos que llevan las riendas económicas desde que se firmaron los Pactos Económicos de la Moncloa, creo que deberíamos tener a una situación tecnócrata en el ámbito económico. Muchos dicen que los bancos son los verdaderos, y más en tiempos de crisis, comandantes de nuestra economía; a mi personalmente no me extraña que visto lo visto lo sean.

Expectativas de que mejore nuestro Estado en materia económica y fiscal tenemos todos. Aunque,  muy mucho deberán ponerse la pilas nuestros políticos, si quieren que España salga de la doble crisis en la que estamos imbuidos y si además desean llegar un momento en el que, de verdad, se nos empiece a reconocer como una potencia económica a nivel mundial.

 



Conversación

12 comentarios

  1.    Responder

    La propuesta me parece ingenua.
    Por muy tecnócrata que sea el Gobierno, si el líder político; en este caso el presidente del Gobierno, insiste en practicar una política suicida, a los demás no les queda otro remedio que aplicarla o irse. Basta con ver el ejemplo de Solbes.
    A mi se me ocurren otras propuestas:
    1. Democracia directa a través de los medios tecnológicos
    2. Que solo puedan votar los que puedan aprobar una especie de examen político con preguntas genéricas sobre los programas políticos y el grado de cumplimiento, o su intento, por parte del Gobierno de turno. Sea nacional, autonómico o local.
    3. Educación permanente, a través de los medios de comunicación, y por parte del defensor del pueblo, de dicho grado de cumplimiento del programa de Gobierno.
    4. Prohibición al Gobierno de proponer leyes que no estén especificadas en el programa de su partido. Si aducen que es un caso urgente y excepcional necesitarán los votos del 70% de la cámara para su aprobación.
    5. Prohibición de presentarse a elecciones a aquellos que no tengan experiencia laboral de al menos 5 años, demostrables con la vida laboral.
    6. Obligación de pasar un examen psicológico eliminatorio para todos los elegibles en unas elecciones, haciendo hincapié en su salud mental general, honradez, sentido común, coherencia y motivación para el bien público.
    Así, a bote pronto, no se me ocurren más. Jejejejejeje. 🙂

  2.    Responder

    El error de fondo es que das por supuesto que los economistas saben de lo que hablan. Por favor, si ni siquiera son capaces de hacer previsiones decentes. Cuando controlen su profesión como los ingenieros nos fiaremos de que tomen las decisiones, mientras tanto una propuesta como esta no es más que un intento (muy burdo) de manipulación cargado de ideología.

  3.    Responder

    Esta vez tengo que lamentar que el nivel de la entrada no ha estado a la altura. Otro la ha tachado de infantil, a mi me parece de una falsa y culposa ingenuidad.

    Cada decisión, y más en la macroeconomía, tiene una componente social y política. No existe una forma de hacer las cosas bien (aunque sí muchas de hacerlo mal), pues existen intereses antagónicos.

    Por otra parte, pareciera que no estás de acuerdo con una subida de impuestos. Con un déficit como el que presentan las cuentas españolas ¿consideras que no se debiera aumentar la fiscalidad? Pides un gobierno de sabios y apuntas soluciones populistas. Es de todo punto evidente que hay que aumentar los impuestos. ¿Qué impuestos? Ah, carallo! Ahí es donde entran las distintas ideologías. ¿Directos o indirectos? ¿Sobre el capital, sobre el patrimonio o sobre el trabajo? ¿A los tramos más altos o más bajos?

    No existe una única respuesta, por eso existe democracia.

    Hace poco Juan Torres (Catedrático de Economía Aplicada) escribía sobre ello:
    Economía sin deliberación es totalitarismo

  4.    Responder

    No es cuestión de conocimientos sino de ética. Véase el ejemplo de USA, los más “listos y preparados” desplumando sistemáticamente a la mayoría de la población idiotizada en favor de ciertas clases y élites. En España igual pero a lo bestia, como en cualquier país tercermundista, “amiguismo y saquear el erario público”.
    El modelo económico vigente se fundamenta en el lucro sin control, “todos” buscan el máximo beneficio y explotar las debilidades ajenas. En todos los países desarrollados hay miles de tecnócratas y expertos, que han estudiado las mismas cosas en los mismos sitios. En este aberrante modelo, no es un problema de conocimientos, es un problema de fuerza. Es la guerra.
    ¿ Cuánto quieren pelear los españoles ? ¿Por qué y por quién?

  5.    Responder

    Curiosamente al leer el artículo me he acordado de este vídeo de Warren Buffet que publicasteis en el blog:

    http://www.gurusblog.com/archives/video-charla-warren-buffetg-a-los-alumnos-mba-universidad-de-florida/05/01/2009/

    En la segunda parte del vídeo habla sobre la quiebra de LTCM en los 90. Y que juntando a las 16 personas que gestionaban el hedge fund probablemente eran el grupo de personas con mayor IQ y experiencia en economía y finanzas del país (incluyendo 2 nobeles).
    Aun así ya se sabe lo que ocurrió…

    Todo el vídeo es interesante, pero me refiero a la segunda parte:
    http://www.youtube.com/watch?v=8ZYeCMY-j0Y&e
    A partir del minuto 2:50

    Saludos,
    Kalte

  6.    Responder

    ¿Y el “estratosférico” Campa como Secretario de Estado no cuenta?

    Creo que el perfil es el adecuado como “tecnócrata experto”, y así mismo el rango (secretario de estado) no es precisamente moco de pavo, que dirían Zipi y Zape.

    Si añadimos subsecretarios, economistas del estado, expertos y asesores varios (donde abundan catedráticos y entes similares), amen de la influencia (conocida o no) de las cúpulas de las principales empresas (¿privadas?), y la evidencia obvia que las leyes no las redactan precisamente los políticos que hacen mítines, si no oscuros expertos que no hacen más que reflejar los consensos “científicos” y académicos…

    La verdad, la tecnocrácia ya la tenemos, y mandar, manda mucho. El debate sería sobre si es más adecuado una plena (y pública) dictadura tecnócrata, o el nivel de interferencia/interdependencia entre lo técnico y lo político es adecuado, mejorable, evitable, etc. etc.

  7.    Responder

    Creo que lo que propones no está bien. ¿Qué ocurriría si en lugar de un liberal tenemos un Keynesiano? O vas a elegir el que más te convenga?

    Creo que todo esto pasa por una reforma de la Administración y con la profesionalización de algunos cargos que ahora son políticos, Secertarios y Subsecretarios. No puede ser que cada 4 años cambien los que dirigen todo puesto que hay planes que necesitan bastante más tiempo.

    El papel del político debiera ser más legislativo y dejar la gestión en manos más profesionales.

  8.    Responder

    La propuesta de Miki no sólo es política (y con un sesgo claro) sino que peca de ingenuidad -por no decir infantilismo -.

    Me parece que, por obvias, no necesito explicar las razones que me llevan a esa opinión.

    Un saludo

  9.    Responder

    Miki,

    Tu propuesta, lo quieras o no, es de caracter político. Cambias un sistema, el democrático, por otro, el tecnocrático en el área más decisiva. No puedes pues crear solo una tecnocracia económica sin pensar que el resto de la política pueda seguir como un sistema democrático.

    Saludos,

    David

  10.    Responder

    Hola Gurus Miki,

    Yo me conformaría con que los que estuvieran al cargo tuvieran un ápice de sentido común (ya no pido nóbeles).

    A pesar de estar en gran parte de acuerdo con tu postura, voy a plantear una serie de aspectos que nos pueden llevar a la reflexión. Uno de los problemas a la hora de tomar decisiones económicas es que inevitablemente te encuentras con posturas contrarias, excluyentes y con buenos argumentos de su parte. ¿Qué hacer?

    Por otro lado, decía Niels Bohr que el experto es aquel que ha cometido todos los errores posibles en un campo muy específico. No sé si la figura de “experto” en economía realmente existe.

    Como he dicho anteriormente, yo con un poco de sentido común, ya estaría contento 🙂

    Un saludo,

    Nairan


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