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Nuevo Flash Crash en la India. Explicación paso a paso

El viernes, 5 de Octubre, el índice bursátil de la India el S&P CNX Nifty (Nifty) sufrió una bajada de un 16% en cuestión de ocho segundos.

De nuevo, la mística de la intervención futurista en los mercados bursátiles: Robots descontrolados, operadores con los dedos gordos que pulsan teclas de diez en diez, cualquiera es víctima de las acusaciones que quieren dar una explicación a los errores de la digitalización de los procesos bursátiles.

¿Cómo se pueden producir estos fenómenos?

Aunque el error sea difícil de atribuir a alguien, la simulación y reproducción del evento es bastante sencillo.

Actualmente los mercados están controlados por programas informáticos. Algoritmos. Un código de software tan sencillo como un condicional llamado en la nomenclatura: ORDEN STOP.

“Poner un Stop“, como dicen algunos, no es más que una opción que ofrecen los intermediarios más comerciales en sus páginas web de contratación como también a través de aplicaciones especializadas en análisis técnico como el Visual Chart. El Stop indica al programa o intermediario una condición. Por ejemplo: “Si el precio de las acciones baja por debajo de 100 Euros vende a cualquier precio”. Es una forma de protegerse de las bajadas del mercado, no perder el dinero, y una muy buena forma de proveer de beneficios a los intermediarios por el gran volumen de operaciones que este tipo de condiciones generan.

A mercado hay millones de Stops. Muchos compradores y vendedores se protegen indicando que quieren vender, o quieren comprar, a partir de un precio determinado (90, 85.5, 65 …). El mercado está lleno de “inteligencia artificial”. Dentro de este escenario es muy posible que un empleado de banca con los dedos muy gordos entre una operación de forma equivocada. No es extraño que si sus superiores le han encomendado la tarea de vender 100.000 títulos por un mínimo de 95 Euros, él teclee con las prisas 65 Euros.

Los mercados están preparados para este tipo de errores, no permiten la introducción de operaciones más altas o más bajas que el de un intervalo aproximado al que se está negociando en mercado. No es que esté prohibido, es que el sistema informático no deja. Pero, parece ser, que últimamente algunos sistemas juegan malas pasadas.

Cuando alguien quiere vender por 65 Euros unos títulos que en mercado se cotizan por 100 Euros está haciendo una gran cagada. Más aún, si hay una persona al otro lado del hilo y decide comprar un pequeño pedazo de 500 títulos y se “consuma” el intercambio. Han negociado unos títulos fuera mercado.

Este intercambio genera la tormenta: todos los programas han recibido la alerta: “Una operación por debajo de 100” / “90” / “85.5” y deciden vender a cualquier precio. El banquero con la gorda mano, quien ya ha vendido una pequeña porción, espera vender 99.500 títulos restantes, y lo hace por 65 Euros en todo el grupo de órdenes automáticas que se han activado.

Si la secuencia no se para, aquí pueden entrar los oportunistas o los famosos practicantes del arbitraje; equipos de profesionales que ven una situación perfecta descompensada con el valor real del activo, y les induce a comprar como locos. Es muy posible que también se ejecuten órdenes automáticas que hagan la operación a la inversa: “Si el precio de la acción es más bajo de 70 compra”, así se recupera el precio de la acción.

Esto ocurre en milésimas de segundo generando otro famoso Flash Crash.

¿Tenemos que preocuparnos?

Yo no me preocuparía. Los órganos de control de cada mercado deben procurar que esto no ocurra, deben cortar las órdenes desde la raíz, por muy grandes que sean los dedos de los operadores o por muy rápido que pasen las operaciones. Si no están a tiempo y hay algún error informático que no capte estos deslices, los controladores deben parar el mercado en seco. Sin miramientos porqué esto no continúe. Se pide que se retrocedan todas las operaciones que se han realizado a partir del desliz. Una vez hecho este RESET se vuelven a abrir las puertas.

El viernes en la India tardaron 15 minutos para retroceder un total de 59 órdenes erróneas.

Aunque estos errores tengan finales felices yo ofrezco otra opción: No jugar en la misma liga. Como inversores NO deberíamos posicionarnos al lado de arbitrajistas ni de grandes especuladores técnicos. Me atrevería a recomendar, incluso, no usar Stops.

No necesitamos la aprobación del corto plazo, el largo plazo es mucho más ventajoso. El sustituto a las órdenes stop lo podemos encontrar en la aplicación del margen de seguridad y a la buena selección de las inversiones. Es más difícil y requiere mucho más trabajo, esto si, aunque a la larga ahorra dolores de cabeza y sorpresas en forma de lapsus.

Via The Money Glory



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