El excelente comportamiento de la renta variable en el último trimestre del año nos ha permitido a la mayorÃa de inversores y gestores llegar a estas fechas con los objetivos cumplidos y hacernos olvidar un ejercicio complicado. PerderÃamos la perspectiva si sólo nos fijamos complacidos que desde el inicio del 2004 el IBEX-35 lleva anotada una revalorización cercana al 15%.
Diciembre, un mes tradicionalmente positivo para la renta variable, ha superado las expectativas más optimistas, más cuando tras las subidas de noviembre, lo lógico era esperar una cierta corrección técnica de los Ãndices. La alta liquidez que ha entrado en los mercados – cada vez más se notan las campañas de captación de ahorro destinados a los planes de pensiones- se ha encargado de impulsarnos hacia nuevos máximos. Ahora, la prudencia invita a consolidar las ganancias obtenidas, empezar a posicionar las carteras para el inicio del 2005 y aprovechar de forma selectiva alguna clara oportunidad de compra de alguna acción excesivamente castigada – Gamesa – o tratar de intuir algún movimiento corporativo como los de Aldeasa y Recoletos.
El año empieza con una situación macroeconómica parecida a la del 2004, pero a diferencia de este, afrontaremos el 2005 con unas importantes incertidumbres despejadas. La moderación en la subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, la confirmación del retraso en la subida de tipos por parte del Banco Central Europeo, una estabilización del precio del crudo entre los 35 y 40 dólares y el alivio de no tener elecciones en los EEUU hasta dentro de algunos años, resuelve una serie de incógnitas que habÃan pesado con fuerza en la parte central del ejercicio. Y es que no hay nada que provoque más recelos en el mercado de la renta variable que la incertidumbre.
A pesar de que se esperan ralentizaciones de los beneficios empresariales y del crecimiento económico de los paÃses que en el 2004 tiraron de la economÃa mundial (EEUU y China), parece que salvo atentados terroristas de envergadura no se entrevean otros factores que nos hagan temer por correcciones bruscas en la renta variable y si por moderadas revalorizaciones de los Ãndices. Y decimos moderadas porque esperamos que los excedentes de liquidez existentes en el sistema, sin alternativas de inversión atractivas a la renta variable, se vean contrarrestadas por unas cotizaciones cercanas en muchos casos a sus precios objetivos.
Esperamos un buen inicio del año, impulsado nuevamente por la liquidez existente en el sistema. Sin embargo, nos encontramos con muchos valores en precios objetivos por lo que será de menester algo más que la bendición de la diosa Fortuna, cobrando especial importancia una acertada composición de las carteras. Y es que como dijo Cervantes “Esta que llaman fortuna, es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y asà no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba ni a quien ensalza â€.
Las apuestas ya están hechas: Geográficamente para el inicio del 2005 preferimos Renta variable europea, aunque deberemos estar atentos a la evolución de la paridad dólar/euro ya que por encima de niveles del 1,40 empezarÃa a ser atractiva la inversión en activos norteamericanos. En cuanto al perfil de las empresas, parece que la alta rentabilidad por dividendo puede resultar diferencial en un año en el que se barajan revalorizaciones de los Ãndices entorno al 8%-10%.
Más información en Twitter
También puedes unirte a nuestra red social en Facebook o G+
y a nuestra red profesional en Linkedin
o si tienes una consulta dejarla en Tus Preguntas
Comentarios recientes