Políticos, ¿Un modelo de negocio Agotado?
Pues espero que si, la verdad es que si hacemos el símil con un modelo de negocio empresarial, salvo por las fuertes barreras de entrada, la política sería un sector en el que sería perfectamente posible que un nuevo entrante, con un modelo de negocio diferente se convirtiese en el líder del sector y se llevase una importante cuota de mercado. Falta de transparencia, autocomplacencia, no saber lo que quieren sus clientes (ciudadanes) ni cuales son sus necesidades, ni importarles, engañarlos, mentirles. Vaya que tenemos una especie de monopolio de 4 o 5 partidos políticos dónde lo único que se pretende es mantener su status.
El último y patético ejemplo lo tenemos en Cataluña. En plena discusión parlamentaria sobre el hundimiento del Carmel, el presidente de la Generalitat acusa al principal partido de la oposición de corrupción generalizada, este lo chantajea con no participar en la elaboración del Estatut y el señor Maragall acto seguido se retracta. Mientras los vecinos del Carmel afectados por el hundimiento aún están esperando que alguien les explique porque se hundieron sus casas. Si queréis más información os recomiendo la lectura de este interesante post ” “CATETALUNYA” O UN LAMENTABLE ESPERPENTO ” del blog Voto en Blanco.
Pido a gritos uno o dos nuevos entrantes…. vaya una especie de Linux , Google, o un Dell, pero en clave política. Sólo deberá procurar aportar valor para sus clientes, cuidar las necesidades de los ciudadanos antes que las suyas, ser TRANSPARENTE y sobretodo que envie a nuestros actuales partidos donde se merecen…. a la quiebra…política. El sistema de partidos que tenemos hoy en día es un modelo obsoleto que no satisface las necesidades de sus ciudadanos, lo que deja un claro espacio para un cambio.

Totalmente de acuerdo.
Pero creo que hay una brecha difÃcil de salvar, y es el descreimiento polÃtico de la sociedad. Cifras de abstención tan elevadas como las vividas en el último referendum, o incluso la “creencia” de los que iban a votar (esa señora diciendo “¿entonces esto es todo para Zapatero o para mi partido?”) hacen difÃcil que la solución sea un “nuevo entrante”. Por no hablar de las barreras de entrada que no son en absoluto despreciables (medios de comunicación, fundamentalmente).
Yo creo que lo que fracasa no son los “players”, sino el propio sistema de “democracia de partidos”. Pero claro, cambiar eso sà que requiere un esfuerzo titánico que a ver quién es el guapo que lo emprende… desde luego, los principales “afectados”, menos que nadie.
Comprarto las relfexiones del Consultor Anónimo. Cuando me refiero a un nuevo entrante pensaba a alguien no sujeto al esquema de partidos. En cuanto a las barreras de entrada reconozco que son enormes y la labor titánica, pero también lo eran para DELL o otras múltiples empresas que han dinamitado la inercia de su sector. Vaya, que intento no perder la esperanza…..
¿Qué ocurre si la demanda desaparece o se hace residual?
La polÃtica no es un mercado porque unas elecciones con el 60% de abstención dan una asignación de recursos idéntica a otra de 90% de participación.
Otra cosa podrÃa plantearse si el mercado lo vemos como el de toma de decisiones sobre lo público. En este caso ya podrÃamos hablar de un mercado, el mercado de los lobbyes. Un mercado en expansión (¿intervenido?) y cuya “seguridad” ha quedado demostrada con el souflé.