Las prisas no son buenas consejeras en la inversión

Francisco Fernández Reguero | 27 de Abril de 2012 | (3)

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consejos invertir bolsa

Los compañeros de oficina que fueron desvinculados a la par que yo de la empresa para la que trabajábamos, me decían y ahora ¿qué?. Algunos llevaban ya trabajando en la empresa más de veinte y cinco años y recibieron una cantidad importante.

Ayer, llamaba uno de éstos para decirme que iba a invertir en Bolsa. Que un primo que trabajaba en un banco le había dicho que estaba muy barata, y que tenía que comprar antes de que ésta subiese.

Parecía que le habían dado azogue, no paraba de moverse. Me dijo que había ido al banco esa mañana, y abierto una cuenta para comprar y vender acciones. Con las claves que me han dado, decía, puedo estar comprando y vendiendo esta misma tarde. Me han dicho que es muy fácil, compras y cuando veas que ganas, vendes… si quieres.

La pregunta:

Paco ¿qué compro?

Bueno, Juan. Esto no es tan fácil.

¿Cuánto tiempo tardaste en comprar el coche? ¿Cuántas marcas viste? ¿Cuántos concesionarios visitaste?

Te acuerdas, de soltero, cuando buscabas piso. Esto es lo mismo. Te dio tiempo hasta para cambiar de novia. ¿Y con ésta sigues todavía? ves…

Bueno, en esto de la inversión, te doy un primer consejo ¡no corras! El dinero donde mejor está es en el banco o en un calcetín. Si no lo tocas, salvo si te fríen a  comisiones, siempre tienes los mismos euros. No hagas caso a los que dicen que pierde valor, más se pierde cuando vendes por debajo de lo que te costó.

Es que dicen que va a salir lo de La Lotería, y ahí me han dicho que hay que estar… que se va a ganar mucho dinero y es muy rentable.

Tate, tate. Sin prisas.

Te voy a explicar algunas cosillas.

Comprar una acción, es lo mismo que adquirir un trozo de una finca, o comprar un piso a medias con tu novia. Una acción te convierte en propietario de un trocito de la empresa, y lo mismo que tardaste dos años por decidirte por un piso, pues aquí puede ser igual.

Te voy a decir qué hago yo. Aunque sabes que soy lento cuando analizo una empresa.

Lo primero, es que leo todo lo que cae en mis manos por internet sobre los posibles objetivos de inversión. Las páginas web de bolsa que leo, nacionales y extranjeras, ya me van “limpiando” un poco el camino. La información que aportan las webs de Reuters y Bloomberg sobre los fundamentales y comparativas del sector, es muy importante. También te aconsejo que no le des mucha importancia a las recomendaciones de analistas, ni a sus precios objetivo, muchas veces ésto es sólo “ruido“.

Muchas veces, con esta primera información ya desisto. Por ejemplo, si aprecio una abultada deuda financiera que no baja, o que no crece su cifra de negocio, o que tiene un margen histórico bajo, etc…

Cuando tengo el “tiro” más o menos centrado, me voy a la página web de la empresa y bajo todos los documentos relevantes para socios, además de empaparme de todo lo que publicita en la misma.

Aquí hay mucha información, sobre sus expectativas, futuro, etc… Uno de los mejores documentos es su Memoria anual, que muchas veces no es la misma que la depositada en el R.M., sino una más de corte comercial o publicitario donde dice cosas que luego no están en el registro.

También suelo bajarme información sobre las que Invertia me cataloga como competidoras. Veo sus primeros ratios y establezco comparaciones.

Dependiendo de la empresa, su área de influencia o cobertura, países donde opera, etc… busco en Google palabras claves sobre la empresa y su actividad, en español, en inglés, o…

Luego, me bajo el Depósito de Cuentas del Registro Mercantil, y un informe de riesgo de e-informa o axesor. Éstos informes de riesgo, a veces tienen zonas de investigación propia donde dicen cosas que no se leen en la prensa.

A partir de aquí, lo primero, es ver en su Balance si no tiene deuda financiera y si tiene tesorería excedentaria. Muchas veces, no merece la pena seguir a la luz de estos datos, si tu objetivo es no perder tu dinero, ante un renuncio o ajuste de sus bancos a la refinanciación de su deuda. También me fijo, en un primer golpe de vista, en lo abultado de su activo inmaterial, de su fondo de comercio, de su inmovilizado material y de sus deudores.

Ya después, inicio el cálculo numérico, el análisis de la cuenta de pérdidas y ganancias, sus flujos de caja, su balance,… que eso ya lo tengo estandarizado casi.

Muchas veces, te digo, que si no cumple mis expectativas en el cálculo de los ratios de explotación históricos, no sigo. Es una pérdida de tiempo. Lo que no se ha hecho en los últimos diez años, no se va a hacer en los diez siguientes, tendría que producirse un cambio brusco en su catálogo de productos, o un cambio de dirección estratégica, y ¿hay que apostar al futuro de las buenas palabras?

La valoración de la empresa, el valor de sus acciones, no ya el precio, no lo calculo hasta que no soy capaz de tener la percepción de su capacidad de crecimiento. Esto es difícil, pero hago cálculo de sensibilidades, y…

Ya sabes que tardé casi cinco meses, en ratos libres, para analizar el Grupo DIA, aunque lo mezclé también con otros post del blog. En aquella valoración, estuve casi tres semanas en China, una en Turquía, y otras pocas en Brasil, Argentina, Portugal y Francia, visitando páginas web que había que traducir con información del comercio local, los operadores relevantes, sus cuotas, el número de establecimientos, hechos de relevancia local que le afectasen,… Vaya, muy de investigación.

Entonces, cuando lo tuve claro empecé a escribir, y a la par que escribía, pensaba. Pues ya sabes, salió casi un libro, lleno de pequeñas y grandes cosas, de matices y de algún gazapillo que colaron en el spin-off.

Una vez que ya tienes todos los cálculos, ya pasaron cinco meses desde el inicio, es cuando calculo el margen de seguridad, la diferencia entre mi valoración objetivo y su cotización. Aquí hay que ser exigentes, 30%-40% de descuento, sino mejor búscate otra empresa donde invertir.

Pero los bancos de inversión te asesoran, te dan precio objetivo y algunos ponen su dinero. No te fíes, estos bancos no trabajan para ti, trabajan para el otro.

También te digo una cosa. Invierte en empresas grandes, que tengan marcas que conocía ya tu abuela, que la gente las use a diario y que no te quepa duda que la seguirán usando. No inviertas en empresas que acaban de nacer ayer, aunque te digan que van a revolucionar el mundo y pierdes una oportunidad si no entras. No te preocupes, el mercado siempre te dará alguna oportunidad más tarde o más temprano para entrar.

Mira, Paco, todo esto que me has contado me parece muy bien, pero para mi es más fácil hacer cuatro rayas y ver la tendencia, me han dicho, que yo sólo tengo que seguir la tendencia, que es donde va el mercado, donde van las manos fuertes.

¡Ten cuidado con las manos fuertes! Juegan para ellas.

Mira, para que sepas de lo que te hablo, mejor te lees estos dos informes y luego si quieres hablamos:

Juan, ahora tranquilo.

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  • mario

    muy buen articulo tomo nota gracias!!!

  • Vidmar

    Falto poner al final… :
    -Juan: Vale vale, pero entonces, que compro??

    :).

    • mario

      realmente hace falta alguien que nos asesore a los novatos,o que movemos poco capital,pero en este mundo nadie te dira invierte aqui o alli,y menos gratis,asi que si quieres invertir,haz caso al articulo,y mira toda la informacion que puedas sobre esa empresa antes de meterte a lo loco

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