¿Qué hay detrás del órdago de Draghi?

ClusterFamilyOffice | 9 de Septiembre de 2012 | (33)

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Ante todo es de justicia decir que el anuncio de compra ilimitada de deuda en apuros por parte del BCE (OMT) en el mercado secundario, mientras el ESM lo hace en el primario, es la medida más contundente, consensuada y coordinada puesta en práctica hasta la fecha.

Sea porque las anteriores medidas tomadas hasta hoy eran cobardes e inútiles, o bien porque esta vez quien las toma no es un político temeroso de las urnas sino un tecnócrata financiero que ha mamado de las ubres de Goldman Sachs, como el presidente del BCE.

La cuestión es que estamos ante la decisión más trascendente en años, lo cual tampoco es decir mucho, claro. Pero vayamos un poco más allá de los titulares periodísticos y de los argumentos políticamente correctos.

mario draghi euro

Para empezar, la condición sine qua non para acceder a esa ayuda es la petición oficial de rescate, y por tanto la sumisión gubernamental a los Hombres de Negro,  con el consecuente suicidio político para los gobiernos en cuestión.

Como dijimos ya en La falta de estadismo de Rajoy esa ausencia de sentido de Estado, ya está retardando fatalmente la toma de la decisión crucial de solicitud de ayuda financiera. Quizá Rajoy esté esperando a que el recién nacido ESM pueda dar sus primeros pasos o a que el día 12 de septiembre el Tribunal Constitucional alemán no lo aborte. Pero no quiero ni pensar que el presidente español se plantee no pedir el rescate hasta después del 21 de Octubre, día de las elecciones gallegas y vascas, para evitar perder más escaños en ambos parlamentos.

Señores, no está el horno como para ir buscando timings partidistas óptimos mientras la economía se abrasa a lo bonzo. Porque ese retraso se produce a costa del bolsillo de todos los que pagamos día tras día la desmesura de la prima de riesgo actual. Y todo porque los gobernantes se resisten a perder más votantes, junto con una cierta soberanía.

En el futuro, la Historia debería poder pedir responsabilidades a esos presidentes (Zapatero, Rajoy, Papandréu, Berlusconi y un largo etc.), por su falta de estadismo en momentos tan críticos para sus respectivos paises, ¿no os parece?

Volviendo al órdago de Draghi, hay otra cuestión que puede pasar desapercibida en medio de la euforia: La tan cacareada Esterilización de la compra de deuda, o sea la retirada del mercado de tanto dinero como se inyecte vía adquisición de bonos periféricos. Dicha retirada se realizará (ya se viene realizando en las compras en la sombra que el BCE ha venido efectuando en los últimos tiempos) mediante la captación de dinero vía depósitos de bancos europeos en el BCE.

El problema vendrá cuando las cantidades utilizadas para mantener las primas de riesgo periféricas sean realmente gigantescas. Draghi alardea de que puede realizar compras infinitas a cualquier tenedor institucional de deuda en el mercado secundario, y es cierto, puesto que puede fabricar tantos euros como le dé la gana, que para eso es el Banco Central y tiene la “imprenta” de euros electrónicos a su entera disposición.

Pero sin embargo la esterilización es finita, ya que depende de los depósitos que realice la banca europea en el BCE. Y nos encontraremos con un escenario en el que el BCE inyectará billones a tenedores institucionales que no sólo serán bancos. Es decir, entre los vendedores de deuda periférica también habrán grandes fondos de pensiones, gigantescos fondos soberanos y demás fondos de inversión de todo el planeta.

Todos ellos pueden decidir, al unísono o en el corto plazo, aprovechar esa fuente infinita de Euros frescos en efectivo para deshacerse de una deuda cuyo futuro vean oscurecer e invertirlos en otros activos, alejados de los balances de la banca de la UE. Y si eso ocurre, la capacidad del BCE de captar depósitos de banca europea para esterilizar todas esas compras indiscriminadas puede ser muy insuficiente.

Además, debido a que el mercado interbancario se extinguió hace ya un par de años, el BCE ya tiene depositada la mayor parte del dinero sobrante de la banca europea, es decir que la esterilización tiene ya poco márgen de maniobra por esa vía, y hasta el momento no se ha presumido de ninguna otra. La consecuencia de esa saturación de la esterilización se traduciría, como es lógico, en un aumento directo de la masa monetaria, con el correspondiente riesgo de inflación y el consiguiente histerismo alemán.

Sin embargo, una consecuencia fortuita pero positiva de ese aumento, sería la devaluación del euro y la potencial reactivación económica, como viene haciendo la FED con su QE1, QE2 y su inminente QE3. Porque esta es otra de las perversiones del órdago de Draghi:

Una compra de deuda esterilizada, tan sólo sirve para moderar la prima de riesgo, pero no reactiva en absoluto las economías necesitadas de estímulos. Y si a eso le añadimos la austeridad que se está imponiendo, las posibilidades de reactivación a corto/medio plazo se minimizan dramáticamente.

O sea, que el anuncio del BCE no reactiva nada de nada, y simplemente es una medida más como las tomadas anteriormente, que sólo evitan o aplazan el colapso inminente de las economías periféricas.

Incluso con unos aumentos claros de la masa monetaria en esta crisis tan profunda y global, la recuperación es lenta y angustiosa. Podemos verlo en el gráfico siguiente del S&P 500, que refleja las compras masivas de deuda sin esterilización alguna, practicadas por la Reserva Federal desde el síncope financiero que supuso la caída de Lehman Brothers, a finales de 2008.

QE

Por tanto, resulta obvio que una solución más adaptada a las necesidades periféricas sería la compra sin esterilización (o esterilización parcial) de deuda en apuros, o sea aumentando a su vez la masa monetaria en circulación. Pero hasta el momento Alemania y su “Karlsruhe Factor” (o temible Tribunal Constitucional), morirán o sobrevivirán matando, antes que tolerar una facilidad cuantitativa no esterilizada convenientemente y en su totalidad.

Otra cosa es que no se entere nadie de la falta de capacidad de esterilización que surgirá a poco que se incrementen las cifras de rescate, ya que Draghi ha sacado pecho asegurando absoluta transparencia y detalle de todas las compras de deuda que el BCE vaya a realizar, pero nadie ha dicho ni mu sobre la transparencia u opacidad en los datos de esterilización de esas inyecciones ingentes de dinero. El tiempo y la posible caída del Euro dirán.

Por el momento el órdago de Draghi permite que Rajoy tenga la opción de chutar una vez más la lata, aunque sus miserias le estén impidiendo hacerlo ya y estemos a punto de tropezarnos con ella y caernos de morros al suelo.

Con este panorama, en la periferia recesiva seguimos esperando el milagro de la recuperación del crecimiento sin crear las condiciones adecuadas para ello. Al fin y al cabo, hay quien dice que hasta en el desierto se puede encontrar algún matorral florecido y brotado de la nada. Llamadme escéptico, agorero o lo que queráis, pero si no lo veo no lo creo. Personalmente prefiero que se creen las condiciones óptimas para la recuperación del crecimiento, tenga el coste político que tenga, y aún así cruzando los dedos y sobre todo apretando mucho los dientes.

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