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Necesitamos una reforma bancaria de verdad

España está actualmente en una situación económica insostenible que nos afecta muy directamente a los ciudadanos, pero las medidas del Gobierno (tanto éste como el anterior) van destinadas a “contentar” a nuestros socios comunitarios (y a los mercados) intentando reducir déficit, más que a incentivar la economía (generando reducción del paro) lo que provoca un bucle sin fin ya que con medidas represivas es imposible volver a ser competitivos y sin ser competitivos el déficit seguirá aumentando.

Yo personalmente creo que se pueden tomar medidas buenas en los dos sentidos: reducir déficit gracias a la reactivación de la economía.

Desde luego hay muchas medidas básicas que no puedo entender que no se tomaran antes de las subidas de impuestos: eliminación de duplicidades (o triplicidades) en la Administración; eliminación de subvenciones que no tengan carácter social (sectores improductivos, sindicatos, partidos políticos…); rebaja o eliminación de sueldos vitalicios de cargos políticos y otros gastos superfluos no necesarios.

Pero por encima de todo esto, hay que cortar de raíz el problema que desde mi punto de vista puede frenar tanto las presiones de los mercados como intentar que la economía vuelva a repuntar: reformar el sistema financiero español.

Para ello, lo primero que hay que hacer es provocar que los bancos detallen claramente sus cuentas para conocer las necesidades que tienen; así que es fundamental que valoren a precios de mercado todo su patrimonio inmobiliario.

ordoñez bancos españa

Esta transparencia bancaria de por sí, ya causaría dos efectos positivos:

  1. Mejora de visión de la comunidad internacional hacia España: uno de los motivos por los que los mercados “huyen” de España (provocando bajadas de bolsa y subidas de prima de riesgo) es que no saben cómo está nuestro sistema financiero.
  2. Bajada inmediata y brusca de precios inmobiliarios: los bancos no necesitarán tener inmuebles en su patrimonio y les saldrá más a cuenta venderlos (generará pérdidas, pero también las tendría si no vende).

Una vez “puestas las cartas sobre la mesa” muchas de nuestras entidades financieras demostrarán su falta de solvencia (ya es así pero lo ocultan), así que necesitarán una recapitalización muy fuerte, e incluso la nacionalización puntual de alguna de ellas.

Ahora, viene un claro problema: La mayoría de población no está conforme a que el Estado inyecte dinero a los bancos, así que nuestros políticos hacen lo posible para evitarlo, alargando de forma agónica una reestructuración que es necesaria y cuanto antes, mejor.

Además esta situación se acentúa porque sí se está poniendo dinero (hace pocas semanas el Gobierno anunció una inyección de 50.000 millones de Euros), además las entidades complementan esta lenta recapitalización con la emisión productos perjudiciales para sus clientes (participaciones preferentes, cuotas participativas, deuda convertible…), pero está claro que no sirve para nada: se hacen fusiones, que generan unos gastos elevados de integración pero que está demostrado que no son útiles (de hecho, entidades fusionadas se han vuelto a fusionar) y además el dinero no se utiliza para facilitar financiación a empresas y autónomos tan necesaria para reducir el paro.

Sería bueno que hicieran esta reforma, pero explicando cómo sería esta recapitalización o nacionalización, detallando estos puntos, que la población muy probablemente aceptaría:

  • Se haría una agrupación de varias entidades entre las que se puedan obtener ciertas sinergias (por ejemplo entidades que se complementen geográficamente), evitando en lo posible el despido de personal.
  • Se inyectaría el capital necesario para que estas entidades sean solventes (según S&P rondaría los 300.000 millones de Euros, por lo que seguramente necesitaríamos fundos europeos), pasando a tomar el Estado el control de las entidades bancarias.
  • Como el Estado tendría control sobre los bancos, debería provocar que inyecten dinero en la sociedad facilitando la financiación de las empresas y autónomos para generar reducción de paro y aumento de confianza en la población.
  • Se instaurarían controles efectivos (los había pero está claro que no fueron buenos) para evitar que esta financiación necesaria no se vuelva a desmadrar provocando una situación de deuda excesiva como la actual.
  • Se debería investigar a todas las personas que han provocado esta situación (tanto los reguladores que no hicieron su trabajo, como los gestores de estas instituciones que actuaron irresponsablemente con objetivo de lucro propio y cobrando indemnizaciones millonarias) para comprobar si han cometido algún delito y en tal caso ponerlos a disposición de la Justicia que deberá actuar con independencia y objetividad, aplicando las condenas necesarias sin excepción alguna.
  • Al ser entidades “intervenidas” por el Estado, se anularían todos los pagos de dividendos a los accionistas hasta que se devuelva todo el dinero aportado por fondos públicos, dejando claro que el dinero es solo un préstamo. Resulta obvio pensar que al ser entidades “nuevas” y con posibilidades de hacer su negocio (ya que dispondrían de capacidad para ello), obtendrían beneficios en poco tiempo por lo tanto el Estado no tardaría en recuperar el dinero, devolviendo el control al sector privado.

Creo que hacer esto es la mejor solución, como así hicieron tanto los EEUU como Irlanda, que tenían un problema muy similar al nuestro, pero sin embargo su economía ya se está recuperando reduciendo continuamente el número de desempleados y además los mercados vuelven a confiar en estos países; sin embargo hasta este momento estamos intentándolo solucionar como hizo Japón que lleva 20 años agonizando con una crisis similar.

Quiero dejar claro, que no soy partidario como norma general de utilizar fondos públicos ni cargos políticos en el sector privado (la historia ha demostrado que no funciona), pero a grandes males, grandes remedios.

Luis García Langa, agente financieros de GVC Gaesco y colaborador de iAhorro.com



Conversación

16 comentarios

  1.    Responder

    Sobre todo lo que necesitamos es CAPITAL. Como un estado insolvente va a prestar dinero a una banca insolvente para que este compre la deuda del estado insolvente.

    No sé porque hace S&P esa valoración, yo diría que 50.000 millones es una irrisión, y más si salen del estado, creando otro problema. Necesitamos usar el fondo europeo, más de 100.000 millones, pero no creo que más de 200000.

    1.    Responder

      @JesusN; la cantidad la sabremos cuando les obliguen a los bancos a decirlas (desde luego S&P en los últimos meses es catastrofista…) La Unión Europea ya tiene creado un fondo para estas contingencias (ya pongo en el post que se necesitarán fondos europeos). Gracias!

  2.    Responder

    El único problema que veo a esta solución es que dejamos el sector financiero en manos de la misma gente (póliticos) que ha sido responsable en gran medida de la crisis, por no regular ni controlar este sector durante el ciclo de bonanza.

    1.    Responder

      Creo que el problema es que, efectivamente, a esta situación se ha llegado por una falta de regulación y control eficaces, pero tan verdad como eso es que esa falta de rigor en la regulación y el control se ha dado con el patrocinio y aplauso unánime del “sector”; entonces, ¿vamos a permitir que el “sector” no sólo no vea depurada su responsabilidad, si no que ni tan sólo sea cuestionada su gestión, culpando únicamente a la clase política?

      1.    Responder

        Creo que tanto dirigentes privados como reguladores lo han hecho fatal, de aquí el punto en el que solicito que la Justicia tome cartas en el asunto. Confiemos que si pasa ésto, los interventores sean grandes gestores que puedan revertir la solución.
        Gracias!

  3.    Responder

    Amén…

  4.    Responder

    Efectivamente, yo soy mas partidario que los bancos quiebren, es decir, que los accionistas, detenedores de bonos etc pierdan su dinero (¿no pasaria eso si quebrara por ejemplo NH?). Al segundo despues, el estado compra el banco por 1 solo euro y continua operando el mismo, 100% del estado y sin pasivo (solo los 100.000 euros del fondo de garantia de depositos). Y acto seguido, empieza a financiar a las empresas con problemas de circulante.

    1.    Responder

      Eso no es posible, una gran cantidad de los bonos están avalados por el estado. Si no es por los avales no habrían podido emitir bonos desde el 2008

    2.    Responder

      rrtt: Tú planteas una nacionalización (similara a lo que yo planteo), no me parecería mal si bonistas y accionistas pierden parte de su dinero, pero sí hay que evitar que los ahorros en cuentas se pierdan. Una vez saneado, los beneficios deberían ir al Estado hasta que recupere lo invertido, y entonces volverlo a poner en manos privadas.

  5.    Responder

    La solución no pasa por dejar en manos del Estado el control. El estado es totalmente ineficiente. La solución pasa por eliminar los bancos centrales, volver al patrón oro y exigir el coeficiente de caja del 100%.

    1.    Responder

      Xavi! Yo opino lo mismo que tu, y no soy partidario que entren organismos públicos en empresas (así les ha ido a las Cajas); pero en este caso puntual debería entrar dinero público, bien gestionado durante un tiempo para recuperar este préstamo e inmediatamente devolverlo a manos privadas. Y por supuesto, tal como dices poner mecanismos de control eficientes.

  6.    Responder

    ¿Y no es más sencillo dejar que quiebren los bancos que no son solventes?

    Tenemos multitud de Pymes que quiebran porque no les paga la administración lo que les debe pero tienen que pagar el IVA de las facturas emitidas (y no cobradas) y sin embargo a los bancos se les permite todo. Da igual si lo han hecho bien o mal. Nunca pueden quebrar.

    Es mucho más sencillo dejar el orden normal de las cosas. De que quiebren algunos bancos nos recuperaríamos mucho más rápido que del esfuerzo que hay que hacer para que no quiebre ninguno.

    1.    Responder

      Totalmente de acuerdo.

    2.    Responder

      @MCayetano: cierto es lo que dices, pero desgraciadamente no se puede considerar a un banco como una empresa “normal”. Creo que permitir una quiebra sería muy malo tanto para la sociedad (se perderían los ahorros) como para los mercados. De todas formas, con una nacionalización creo que el Estado recuperaría lo prestado rápidamente y ayudaría a reactivarar la economía

      1.    Responder

        Esta claro que sería duro para aquella gente que pudiera perder depósitos, pero se debe asumir como mal menor; estoy de acuerdo en dejar caer los peores bancos, depurar responsabilidades, de forma seria, entre sus gestores y salvar, como indica el artículo, sólo a los “salvables”.


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