Ayer por la noche me pase a ver la nueva Torre Agbar, y creo que el edificio ha sido todo un acierto y una muestra de originalidad y buen gusto, vaya que sin lugar a dudas se convertirá en un punto de visita para los miles de turístias que visitan la ciudad, con lo que podemos decir que el nuevo edificio ya consigue aportar su granito de valor añadido, cosa de la que muchos otros edificios de reciente construcción,en especial en la zona del Forum, no pueden presumir.
Sin embargo, durante mi visita a la Torre hubo un fenómeno que eclipsó totalmente el protagonismo de la Torre. De repente todo el público que estabamos admirando la Torre, volvió su vista en dirección apuesta y se puso a aplaudir. Y es que en un hotel cercano de amplios ventanales había una chica que se estaba desvistiendo. Había que ver la cara de un grupo de japoneses….no tenía desperdicio…. al final ante tanto alborozo (cada vez que se quitaba una prenda parecia que el barça hubiese marcado un gol) la chica se dió cuenta y decidió correr las cortinas. ( Tanto dinero gastado en construir un espectacular edificio de 142 metros y al final parece que lo que más tiran los los instintos de siempre).
Anécdotas aparte, la Torre Agbar ( propiedad de Aguas de Barcelona, compañía controlada por la Caixa), a parte de aportar un interesante nuevo punto de visita a la ciudad, no deja de ser una muestra del poder y generosidad de los nuevos patricios de la burguesía catalana….los incontrolables chicos de la Caixa.
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