Banco Santander, Popular, CAM y Caixa Galicia son los que se han tenido que comer unas 2.300 viviendas valoradas en 322 millones de euros del maga proyecto del Pocero en Seseña. Casi nada.
El constructor y promotor Francisco Hernando, conocido popularmente como el Pocero, ha forzado a distintas entidades financieras a quedarse
prácticamente con toda la segunda fase de la urbanización El Quiñón de Seseña, que suma 2.300 viviendas. Con ello, Hernando salda créditos pendientes con la entrega de promociones enteras de distintos tamaños como dación de pago por el equivalente de 322 millones de euros. Entre las entidades financieras afectadas en la operación figuran los bancos Santander y Popular y las cajas CAM y Caixa Galicia. La intención del promotor era poner estas viviendas en venta a un precio que oscilara entre los 170.000 y los 180.000 euros, pero el fin del boom inmobiliario y la reducción en la concesión de hipotecas por parte de las entidades financieras arruinaron el proyecto.
Pese a la escasez de potenciales compradores, las entidades financieras tratan de quitárselos de encima a un precio que ronda los 140.000 euros. Tarea casi imposible: estas viviendas no cuentan con la licencia de primera ocupación, lo que dificulta, si no imposibilita, su salida al mercado. En el caso de la valenciana CAM, por ejemplo, la entidad tiene todavía por vender otros ochenta pisos de cuatro dormitorios en la primera fase de la urbanización, comercializados a 185.000 euros.
La banca se queda con 2.300 pisos como pago de las deudas del Pocero