El préstamo hipotecario es un producto bancario que le permite recibir una determinada cantidad de dinero (el denominado capital del
préstamo) de una entidad de crédito (prestamista), a cambio del compromiso de devolver dicha cantidad, junto con los intereses correspondientes, mediante pagos periódicos (las llamadas cuotas).
¿Por qué se le llama hipotecario? En este tipo de
préstamos la entidad de crédito cuenta con una garantía especial para el recobro de la cantidad prestada: una hipoteca sobre un inmueble (una vivienda, por lo general) que suele ser propiedad del cliente.
Todos los
préstamos tienen como garantía genérica los bienes presentes y futuros del deudor. Pero en el caso de los
préstamos hipotecarios, si la persona que ha recibido el dinero, no paga su deuda, entonces
la entidad de crédito puede hacer que se venda el inmueble hipotecado con el fin de recuperar la cantidad que usted haya dejado pendiente de pago.