Me gustarí­a en este post hacer un par de reflexiones sobre la utilización del apalancamiento (deuda financiera) en la compra de activos. Desde mi punto de vista personal, entiendo el apalancamiento como una buena herramienta siempre que se utilice con el fin reducir el riesgo en la compra de un activo, pero que puede ser potencialmente peligrosa si la utilizamos simplemente con el objetivo de buscar mejorar la rentabilidad de una operación.

Voy a intentar explicarme porque intuitivamente puede que os choque un poco cuando digo que endeudarse debe utilizarse para reducir el riesgo en la compra de un activo.

Antes que nada creo que deberí­amos tener claro que al apalancar una operación no nos mejorará la rentabilidad medida en valor absoluto o en euros. Pongamos un ejemplo, si un activo vale 100 y al cabo de 5 años los vendemos por 250, habremos ganado 150. Si en lugar de poner los 100 de nuestro bolsillo ponemos 50 y 50 nos lo presta un banco al cabo de los 5 años si vendemos este activo por 250 después de pagar la deuda de 50 habremos ganado 150. Es decir el apalancamiento no genera valor, aunque como podremos ver si mejora sustancialmente la TIR de la operación. Da mucha más rentabilidad ganar 150 habiendo puesto de nuestro bolsillo sólo 50 que ganar 150 habiendo invertido 100.

El apalancamiento tiene sentido siempre que busquemos reducir el riesgo de una operación. En las compras de private equity permite reducir el dinero que el private equity arriesga de su bolsillo en la operación, siempre que el nivel de apalancamiento utilizado sea moderado en función de los flujos de caja que genere la empresa comprada y si al final la empresa no evoluciona como pensabas y tienes que vender la empresa por un valor inferior al estimado te permite con más facilidad devolver el capital que tu has puesto en riesgo.

Por desgracia, parece que en nuestros dí­as no está muy de moda utiliza el apalancamiento para cubrir riesgos sino que se utiliza más como herramienta para mejorar las rentabilidades o aun pero para comprar activos que si no fuera por el préstamo bancario no tendrí­amos capacidad de comprar. Esto le está sucediendo a muchas familiar que compran su casa con hipotecas descomunales o en el mundo empresarial también lo podemos encontrar en los recientes movimientos realizados por algunas constructoras para comprar importantes paquetes de empresas del sector energético (Ver entrada de Sacyr en Repsol).

Este tipo de apalancamiento en lugar de reducir el riesgo lo único que hacen es elevarlo. Los bancos no regalan nada y normalmente suelen pedir en garantí­a activos que soporten el préstamo y los problemas empiezan a llegar cuando el valor de los activos utilizados como colateral empiezan a desplomarse, el banco se empieza a poner nervioso y empieza a exigir garantí­as adicionales o a ejecutar las garantí­as que se le han dado. De repente el apalancamiento utilizado para acceder a la compra de una activo en lugar de reducir nuestro riesgo nos puede hacer entrar en una espiral infernal.

Así­ que si decidí­s comprar un activo utilizando deuda, creo que puede ser un ejercicio bastante sano si os preguntáis si este endeudamiento os permite reducir el riesgo de la operación o por contra os puede poner contra la espada y la pared.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te gustará

No es ciencia ficción: estas son las 5 formas más raras de pagar una compra

El efectivo está perdiendo adeptos y las tarjetas ya son algo ‘mainstream’ . Estas son las formas más modernas de pagar una compra.

El Supremo ahorra a la banca devolver una media de 1.700 euros por hipotecado

Cada hipotecado podría reclamar la devolución de unos 1.638 euros de media.

Dime de qué banco eres y te diré si puedes hacer transferencias inmediatas

No todos los bancos permiten hacer transferencias inmediatas y no todos dejan hacerlas gratis. Descubre si tu banco las ofrece y a qué precio.