Un par de operaciones que me han llamado la atención, desde mis vacaciones en Colombia.

Para empezar, el anuncio que Agbar ha decidido romper el acuerdo alcanzado con la firma de private equity Candover, para venderle su filial de inspección técnica de vehículos Applus por 1.000 millones de euros. Sorpende especialmente, porque no es nada normal que tras anunciar la operación en la prensa, esta finalmente se rompa. Algo muy grave ha tenido que pasar, y más cuando la operación se ha cobrado como ví­ctimas a los dos principales directivos de Applus, que han sido cesados de forma fulminante por Agbar. Recordaros que normalmente en las compras que suelen realizar las empresas de capital riesgo, la continuidad del equipo directivo suele ser básica para que la operación llegue a buen puerto.

El que de momento parece que ha salido de rositas de todo el desaguisado es el hasta ahora presidente de Agbar, Jordi Mercader, del que se rumorea en Barcelona que es un auténtico killer, al que no le importa sacrificar a quién sea con tal de seguir manteniendo sus cuotas e poder. Mercader también es vicepresidente de la Caixa y presidente de la papelera Miquel y Costas, por lo que ha sido procesado por un presunto delito contra la salud pública, por el uso de sustáncias cancerí­genas en el papel de fumar suministrado a Altadis. Por cierto parece que el Gobierno de la Generalitat, (que tiene una participación del 20% en una filial de Applus), tampoco veía con buenos ojos la compra por parte del fondo británico. (aunque reconozco que no tengo ni idea de lo que ha pasado, puesto ha especular no serí­a de extrañar que el equipo directivo cesado, hubiese tenido a otra empresa de private equity apoyándolos, y al no ganar la puja por Applus, hubiesen intentado boicotear la venta a Candover.)

Otra operación curiosa es la OPA lanzada por el grupo constructor San José por el 100% de la inmobiliaria Parquesol a 23,1 euros/acción. Y digo curiosa porque si no recuerdo mal el folleto de la salida a Bolsa de Parquesol, dejaba muy claro que la familia Fernández Fermoselle, accionista mayoritario de Parquesol, asumí­a el compromiso de no reducir su participación accionarial por debajo del 50%. Un par de meses después se lo vende todo. Esperemos a ver que dice la CNMV.

  1. La clave del desaguisado Applus apunta a Mercader. Quizás con el tiempo termine por rodar su cabeza y se sepa algo de la verdad. Aunque a saber, el tipo parece que tiene muchos contactos. 😉

  2. De esta operación afloran tres reflexiones interesantes,

    la primera sobre la tremenda prueba que supone este fiasco para Candover en España, esto es, la bondad de la apuesta de un fondo panaeuropeo en España que con todo y sus recientes fichajes experimenta el nada recomendable aborto de operación ¿ como acojen sus accionistas su primer aborto de operación fallida en liderazgo (recordemos que la operación de la operadora de cable fueron invitados)?.

    Entre líneas se abre el debate del compromiso de los fondos paneuropeos sobre el mdo íbero.

    Y dos, Roma no paga a traidores, en un MBO la posición del equipo directivo debería ser especialmente cauta. No puedes el día siguiente irle a tu mujer con la música que “la noche anterior no pasó nada” y que ella tenga tus fotos saliendo del hotel.

    El evitar el conflicto de intereses de determinadas cuestiones por parte del equipo es fundamental para que en caso de aborto, el día siguiente todo el mundo se pueda mirar dignamente a la cara y continuar funcionando.

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