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Burbuja y evolución de los blogs de viajes

blogs viajes

Dentro de una semana comienza FITUR, la gran feria del turismo y punto de encuentro del sector turístico en España. Si tenéis la posibilidad de pasaros por allí alguno de los días de la feria, posiblemente veréis deambulando entre los stands o entre el público de las diferentes presentaciones a algunos de los 250 blogueros de viaje a los que han aprobado las acreditaciones para el evento -más algún otro al que se la hayan denegado y que tendrá que pasar por taquilla-. Posiblemente, a algunos de ellos les veréis también en algún reportaje de las noticias y quizá, a los más inquietos, el derroche de términos positivos que sin duda acompañará a la pieza haga que se les despierte una nueva vocación turística y bloguera al mismo tiempo de la que nacerá un nuevo blog que unir a una burbuja anunciada que nunca deja de estallar.

Doscientas cincuenta acreditaciones de blogueros para FITUR suponen que hay doscientos cincuenta pequeños medios de difusión nacidos de la nada, dispuestos a pelear por el pastel de la comunicación turística online. Una tarta dicen que aún a medias, a la que aspiran a hincar el diente cada vez más personas, muchos de ellos profesionales de la comunicación empujados por la crisis de los medios de comunicación tradicionales, pero también -por qué no poner sobre la mesa el tabú- por el efecto llamada de ver cómo en apenas un par de años el bloguero ha pasado de ser el friki que cuenta su irrelevante vida a recibir invitaciones para recorrer el mundo gratis.

Y es que los tiempos cambian y más en el mundo online. Los frikis de ayer son los profesionales de hoy. El que gestionaba un foro se convirtió de repente en community manager y el bloguero pasó de exhibicionista a influenciador en apenas un par de meses. Muestra muy clara de que la diferencia entre lo excéntrico y la nueva tendencia la marca apenas lo cerca que está el dinero.

Los blogueros que vivieron este proceso son gente, en su mayoría, extraordinaria. Personas activas, sociables, emprendedoras, valientes, con ganas de experimentar cosas nuevas y contarlas a los demás. Altruistas y apasionados por una afición que, la mayoría de las veces, les costaba dinero. Individualmente, personas muy dignas de admiración.

La admiración que podían despertar como personas se trasladó pronto a sus escritos. Sus artículos gustaban, sus formas se adaptaban a la flexibilidad de Internet y sus pequeños reportajes empezaron a tener más frescura que los de la prensa tradicional. Las oficinas de turismo comenzaron a fijarse en el fenómeno y lo pusieron en manos de sus agencias de comunicación, quienes prendieron la mecha del fenómeno y encontraron en él un filón esencial para sobrevivir con desahogo este tiempo de crisis.

Eran los tiempos de los primeros encuentros de networking y las primeras reuniones- inocentes y siempre “de buen rollo”- en las que poner cara a quienes podíamos conocer en Twitter o a quien leíamos en un blog. Muchas veces, como complemento a salones turísticos o por invitación de algún patrocinador que ponía el local y la comida. Un avance. Una comunidad.

Pero la nueva relevancia había convertido a cada uno de estos blogueros en un “pequeño gurú” que en su pequeño entorno despertaba el interés de audiencias que desconocían el tema y presentaba todas sus acciones como un caso de éxito, pero que se encontraba en esta nueva comunidad bloguera con otras decenas de “gurús” como él ante los que había que levantar la voz o enfrentarse “siempre desde el debido respeto” para intentar imponerse como la referencia a seguir.

Si a esto le añadimos las decenas de agencias y consultores que no veían en el mundo bloguero una afición sino una nueva fuente de ingresos que demandaban sus clientes y a centenares de nuevos blogueros que llegaban tarde a la tendencia y necesitaban fuerza para asomar la cabeza en un mundo donde ya empezaban a asentarse determinados nombres; la pelea por la mención, por ser la referencia o por imponer sus criterios se convierte en la tónica habitual.

De blogger a influenciador

El que había abierto un pequeño blog para contar sus viajes se ha convertido, en menos de dos años, en influenciador, gracias a un término que populariza un consultor y que suena mucho mejor para el ego del bloguero -su gran debilidad-. Las discusiones en medios sociales en las que todos intentan sentar cátedra de cómo debe ser la teoría del blog se disparan y acaban ocupando más tiempo que los viajes en sí. Cada semana, uno o dos de los blogs punteros dedican sus artículos a teorizar sobre cómo deben ser los blogs, los blogtrips, la monetización o el periodismo de viajes, poniéndose como ejemplo de  superioridad moral. Artículos trufados de elogios y puntualizaciones en una comunidad extrañamente ajena a la autocrítica pero donde todo el mundo siente que tiene algo extraordinario que aportar. La endogamia crece y el “compadreo” también. Veinte o treinta nombres monopolizan el 90% de los llamados blogtrips, viajes de promoción turística “gratis total”.

Los blogtrips han sido la punta del iceberg del efecto llamada de los blogs de viajes. Si los viajes de prensa en los que se inspiraban parecían exclusivos para los profesionales de los medios, hoy se tiene la idea de que cualquiera puede acceder a ellos a poco que escriba y se mueva. Unos blogtrips pregonados a los cuatro vientos a través de las redes sociales por personas que han interiorizado el papel de creadores de tendencias viajeras.

La idea se extiende: “si tienes un blog, viajas gratis” y hay gente que se lanza a la aventura de hacerse un hueco en un sector con unas barreras de acceso técnicas y económicas mínimas, pero donde empieza a haber ya vacas sagradas. Incluso algunos de los propios técnicos de marketing online de empresas que venden sus servicios a los blogueros decidieron lanzarse por este camino tras conocer el mundillo.

Pero para ello hay que destacar por alguna razón, lo que lo convierte en un campo propicio para los vendedores de humo. En un producto tan heterogéneo, no hay unas métricas claras, no hay un estándar de lo que es bueno o es malo. Todo se presenta como una victoria. Las cifras se presentan de modo que suenen muy fuerte. Si la media de visitas diarias es baja, mencionamos el número de visitas al año. Si tenemos treinta artículos sobre un país concreto, nos presentamos como el principal blog especializado en este destino, total, nadie podrá presentar estadísticas que nos lo niegue. Por venderse, se está vendiendo como éxito la primera posición en Google cuando se hace la consulta por los términos contenidos en el propio nombre del blog. No hay referencias de lo que es bueno y es malo, lo que hace que los blogueros novatos y no tan novatos vayan enorgulleciéndose públicamente de cifras de visitas muy poco relevantes. Se presenten datos ridículos en una presentación brillante y, muchas veces, dan el pego. Todo ello, en un entorno de clientes como oficinas de turismo, que todavía no conocen bien las peculiaridades del medio y quienes son sus actores principales.

Los blogueros no sólo venden humo. También ellos lo han comprado en ocasiones. En muchos casos, han jugado el papel de “tontos útiles” de los consultores y agencias que realmente se han llevado el dinero. Han florecido durante un tiempo jornadas de redes sociales o de promoción turística a las que han asistido siempre las mismas caras, los mismos ponentes, las mismas cuentas de Twitter. De Galicia a la Comunidad Valenciana a Navarra, jornadas con ponencias calcadas y con un insoportable tono de autobombo, con ponentes pagados a cargo -en muchas ocasiones- de los presupuestos de los organismos públicos. Tontos útiles también para las empresas que les utilizan en concursos para aumentar sus fans en redes sociales o para retuitear sus mensajes a cambio de un boleto para un sorteo. Campañas ante las que cualquier crítica se rebate duramente con resultados basados en miles de mensajes de Twitter. De las métricas, la gran ventaja del blog para el cliente, se escoge aquella que suene mayor, sin que necesariamente sirva para algo. Nadie fracasa en sus campañas online o de social media con blogueros.

Datos en miles que muchas veces no valen nada. Hay cuentas de blogs de viaje en Twitter que de sus 3 ó 4.000 seguidores ven como casi las tres cuartas partes de ellos son otros blogueros de viaje y empresas turísticas.

No obstante, la profesionalización es un hecho y que algunos blogueros pueden tener una vida digna con los ingresos de su blog también lo es. El año pasado nació Travel Inspirers, una marca bajo la que se agrupa parte de la clase alta de los blogueros y que, en su página inicial, ofrece sin tapujos “la mejor y más completa promoción de un destino, con resultados transparentes y profesionales” y “la posibilidad de realizar acciones de marketing conjuntas y coordinadas en nuestros blogs de viajes, ofreciendo una respuesta profesional y un potente retorno de la inversión realizada”.

Comercialización de contenidos en estado puro, alejado de todo aquello que se valoró como novedoso en los blogs ahora que empezaron a ponerse de moda: la espontaneidad, el entusiasmo, el altruismo o la libertad del autor.

Los blogs de viajes han venido para quedarse. Son fuertes en posicionamiento, han fidelizado audiencia y han conseguido crear una pequeña base profesional para mantenerse y evolucionar. Pero quien se acerque a ellos desde el punto de vista del cliente lamentará que buena parte de los valores que los hacían especiales se hayan perdido a medida que se han ido convirtiendo en microempresas periodísticas. Lo que antes asumíamos como la lectura de una experiencia personal en cada artículo, nos llevará a preguntarnos en el futuro si estamos ante contenidos pagados, subvencionados o estimulados de alguna forma.

Si yo fuera el responsable de comunicación de cualquiera de los destinos que vayan a tener stand en FITUR me iría preparando de paciencia. Con 250 blogueros acreditados, más los espontáneos que se animen a acercarse por su cuenta, me temo que van a estar bastante ocupados.

El comentario de los blogs de viajes en mayor o menor medida, puede hacerse perfectamente extensible a otros nichos de la blogosfera. Esperamos vuestra opinión y comentarios.

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Conversación

31 comentarios

  1.    Responder

    Saludos cordiales,

    A mi personalmente me parece que el artìculo mete el dedo en la llaga de una forma satìrica, con un humor negro bien acetuando.

    A veces se necesitan campanas y alarmas que nos recuerden el sendero, y no seguir como ovejos ciegos.
    El post me parece preciso y certero, aunque el hecho de nombrar por su nombre a un blogger o una comunidad de bloggers me parece delicado.

    Tomemolo por el lado amable.

  2.    Responder

    Muchos de los mejores blogs de viajes españoles nacieron -hace ya años- de expatriados que comenzaron a vivir en Asia y que estaban vinculados al mundo de la programación, sistemas, internet, etc.

    1.    Responder

      Parte del truco de algunos de los que comentan aqui para conseguir popularidad ha sido generar una amistad “virtual” con esos primeros blogs de los que hablo, hacer comentarios y llevar una actitud empática con ellos que rozaba el “baboseo”

      1.    Responder

        Sin ánimo de ofender con el comentario. Mejor digamos, creando un círculo de intereses , ejerciendo de abogado del diablo

  3.    Responder

    Que me entra la risa floja. Travel Inspirers 1 millon de paginas vistas juntando varios blogs. Vaya tela. Anda que no hay webs de viajes que mueven mas trafico ellas solas.

    Tambien me gusto el apartado que dices que de 100 cuentas de twitter que les siguen 90 son de oficinas de turismo, otros blogs de viajes, compañeros de curro y familia. Endogamia pura y dura.

    Aplaudo totalmente el articulo y lo suscribo.

  4.    Responder

    Yo creo que tienes una gran parte de razón. Es cierto, en España puede existir muchas mercerias, pero la mayoría de ellas tienen un enfoque totalmente “local”, es decir su zona de influencia es un grupo de casas del barrio de una ciudad, de un pueblo, etc. En el caso de los bloggers el tema es distinto ya que la mayoría nacen con una vocación global, pocos atienden nichos de mercado y todos pelean (en el buen sentido de la palabra) por hacerse un hueco en esa “lista” de predilectos que manejan las agencias de turismo o de comunicación para invitarles a los famosos viajes.

    Cabe decir, para que nadie se siente frustrado, que la mayor parte de los integrantes de esa lista no lo son por su relación con la “blogosfera” (seamos sinceros) sino por sus vínculos con el papel o los medios tradicionales de toda la vida. Otros, por su buena relación de antaño, con las oficinas de turismo… y unos pocos (que podiamos contar con las manos) los que viven o dependen unicamente de su presencia online.

    Por supuesto, todo eso causa rencillas, envidias, enfados, chismes y rumores. Todos queremos ser “el blog” de referencia y cuando solo nos alagan para que les publiquemos las notas, el mosqueo se extiende.

    Que pongas como ejemplo a ese grupo de blogs lo encuentro correcto. Son uno de los referentes aunque en mi opinión muy “hinchados” por la relación de los promotores con algunos medios que todos conocemos. Sus cifras de tráfico, me parecen más bien bajas en comparación con el ruido que se ha generado a su alrededor,

    Por otra parte que quieran ganar o no dinero… bueno. Creo que aquí la única diferencia está en la profesionalidad de los blogs. Si se publican publireportajes “camuflados” como artículos u opiniones de los autores. Y por eso considero correcto este articulo porque no proviene de alguien del sector, de alguien que tenga acumulada mala leche o envidia frente a sus competidores…

  5.    Responder

    Genio. Tengo un blog de viajes (?) y acá en Argentina se esta armando una especie de red o foro. Todo lo que decís que paso en España. Es muy probable que en estos pagos se repita. Abrazo!.

  6.    Responder

    No me parece acertado llamar profesionales a Travel Inspirers cuando no viven de esto. Tienen su trabajo diario como cada uno y luego su blog que cuentan cosas de viajes. (profesional = Se aplica a la persona que realiza una actividad que constituye su profesión o medio de ganarse la vida)

  7.    Responder

    El artículo me parece que generaliza mucho y habla más de lo que cree que es un blog de viajes que de lo que realmente es.

    Muchos empezamos de manera altruista para contar nuestras experiencias, o como complemento a una actividad laboral (fotógrafo en mi caso), hasta llegar al punto de dedicarnos en serio (profesional) o no a esto del blog. Escribir varios post a la semana, ofrecer contenidos de calidad, y cuidar que todo el sistema funcione son muchas horas de trabajo, que hay que intentar rentabilizar, y no es algo que se consiga con gastos de entrada nulos, porque el tiempo es oro.

    En cuanto a los blogtrips, he participado en bastantes, y si algo tengo claro, es que siempre tengo libertad total para escribir lo que quiera, como si no quiero escribir nada porque no encaja con el blog. Creo que todos los bloggers de viajes que conozco siempre están pensando en sus propios viajes, igual que yo, y los blogtrips son pequeñas escapadas, que normalmente están muy bien para acceder a sitios donde no están permitidas las fotos/videos, socializar con otros bloggers, y conocer un nuevo lugar, pero en ningún caso sustituye a los viajes propios, que son el núcleo de los blogs, y lo que hacen diferente a los blogs de los medios impresos.

    Otra ventaja de los blogs, es que al tener costos de mantenimiento bajos, no dependemos tanto de la publicidad de tal o cual destino como los medios impresos, ya que nuestros escasos ingresos vienen más de inspirar y movilizar a la gente a viajar.

  8.    Responder

    Hola! Aquí otro bloguero de viajes…

    Yo aplaudo el artículo, la verdad. Muchas cosas las veo netamente acertadas y unas pocas creo que hay que tomárselas con humor. Por mi parte, si empiezo a hacer autocrítica no acabo. No me cabría en este comentario todo lo que puedo decir para reírme un poco más de mi propio blog y de mi presunta “influencia”, si es que la hubiera.

    Por otra parte, generalizar siempre tiene sus peligros, pero no creo que haya aquí desconocimiento del tema. Al contrario, hay bastante conocimiento de causa. Yo, por lo menos, me he reído con muchas cosas por verme identificado a mí mismo o a compañeros/as. Como dice el autor, todo esto seguramente también sea aplicable a otros mundillos y me lo tomo más bien como una versión sarcástica de cómo hemos ido evolucionando los blogueros en general… de “frikis” a “influenciadores”.

    Un abrazo y buen humor, apañeros 🙂
    Pruden Rodríguez
    “Los apuntes del viajero”

    1.    Responder

      hombre, es que siempre más vale reir que cobrar. Reitero, si alguien me paga el viaje a Marruecos…

  9.    Responder

    Pues en mi caso has acertado y me has descubierto. Llevaba más de 20 años viajando por el mundo sólo pensando que algún día iba a escribir en un blog (hace 3 años) para así poder viajar gratis y convertirme en un friki social media influenciador online. Bueno, me voy a preparar mi próximo viaje a Marruecos que me voy en 25 días. Por cierto, me lo pago yo de mi bolsillo, si alguien me lo quiere pagar que me contacte.
    Ah, y no estoy en FITUR, así que somos 251 blogs (qué barbaridad!)

  10.    Responder

    No deja de ser gracioso que alguien que se autodenomina “gurú” critique al “pequeño gurú” bloguero de viaje. El post me parece tan simplista que casi no vale la pena comentarlo. Siendo el español el segundo idioma de más uso en Internet, coincido en que 250 blogueros no son pocos, son poquísimos, máxime cuando para muchos es simplemente una afición, y ni quieren viajar gratis ni quiere vender humo.

    Como bloguero de viajes profesional desde hace más de 12 años, tengo muy claro que las modas van y vienen; durante muchos años los destinos y las agencias ignoraron a los blogueros de viaje. Ahora, acelerado por la crisis, algunos creen que los blogueros serán la salvación del sector. Para morirse de risa.

    Lo que quedará después de este “tsunami” serán blogueros profesionales que no tengan que pedir perdón por vivir de ello, blogueros aficionados encantados de compartir sus experiencias, y cantamañanas, que de esos hay en todas partes.

    Mientras tanto, España sigue mirándose al ombligo y ha pasado de ser el segundo al cuarto destino turístico del Mundo (y sólo hablo de cantidad), y ferias como Fitur decrecen cada año porque no se adaptan con rapidez a los cambios vertiginosos en el mundo de los viajes.

  11.    Responder

    Celebro y comparto algunas de las opiniones del artículo. Pero el tono es claramente negativo o provocador. Imagino que es una buena forma de conseguir comentarios y cierta notoriedad. – Pinchemos un poco a esos bloggers de viajes y ya verás 🙂 –
    Yo estoy de acuerdo en que hay cierto bluff y también coincido con la endogamia de todo esto, que a veces nos resta algo de credibilidad. Se observa mucho en los comentarios en los blogs, realizados en su mayoría por otros bloggers, o como se decía, cuentas de twitter seguidas por muchos otros bloggers…
    Saludos – Daniel Ruiz

  12.    Responder

    Totalmente de acuerdo con el post.

    Y lo mejor llega (con toda su buena intención) en el momento en el que se creen periodistas, pero bueno, creo que es la profesión más que acostumbrada está al intrusismo. Esto claro, se puede aplicar a todos los blog, no sólo los de viajes.

    Y sobre la monetarización de sus blogs y pérdida de frescura… No creo que ninguno de ellos pueda rebatir esa crítica, sólo hay que ver los twitter de los supuestos blogueros “top” de España, llenos de promociones. Más que un twitter de una persona dedicada a un blog, que se ocupa(ba) de contarnos viajes de manera altruista, parece que estamos viendo una cuenta de empresa, en la que hay promociones, muchos “click aquí”, y en los que se nota que, poco a poco, o fruto de un curso de esos de social media que ya hacen en mil academias españolas, han aprendido a hacer frases comerciales para intentar atraer a sus suscriptores…

    Pero también hay que reconocer que escribir entradas cuesta y… ¿A quién no le gustaría cobrar por ello? El problema es no reconocerlo.

  13.    Responder

    Aunque estoy de acuerdo con algunas partes del post, desde luego estoy en muchas en total desacuerdo. Lo primero; no podeís meternos a todos en el mismo saco. Yo no llevo con mi blog ni dos años y hasta hace muy poquito no sabía ni lo que era un blogtrip, escribo porque me gusta y cuento mis viajes lo primero para mi. Este trabajo que hacemos los bloguers da trabajo, mucho trabajo, horas sentados delante de la pantalla del ordenador sin esperar recibir nada a cambio (o al menos yo). Así que dejémonos de generalizar

    Lo segundo: Travel Inspirires. Si han llegado a realizar esta iniciativa será por algo, y si lo han hecho por ole por ellos. Cada uno se busca la forma de viajar y como lo quiere hacer a su manera. Además que considero que es un buena iniciativa (sus datos lo reflejan).

    Un saludo.

  14.    Responder

    Muy buenas,

    Es complejo generalizar porque es cierto que en el mundo de los blogs de viajes (como en todas las cosas) cada uno viene de su padre y de su madre. Si algo he aprendido en 7 años escribiendo en el Rincón de Sele es que cada uno tiene un hueco y que hay mucho más compañerismo que en otros sectores en los que he estado. Mi filosofía sigue siendo la misma y publico los mismos relatos o artículos, sin perder espontaneidad y, sobre todo, PASIÓN. Pasión es la que nos lleva a plasmar vivencias y que el lector se sienta identificada por las mismas. La ilusión de ir contando cada día una parte del mundo que has podido “experienciar”.

    No sé si han nacido blogs para viajar gratis, es posible que algunos de ellos lo hagan por eso o por ganar notoriedad. Pero descuida, que si se hace sólo por eso su duración será relativa e indirectamente proporcional a su baja reputación. Al igual que son cosas que se notan a la legua.

    Lo que sí tienes razón es que hemos sido “utilizados” y que muchas empresas/oficinas/agencias nos han contactado para acciones de marketing super rentables para ellas. Eso significa que se dan resultados, ¿no? Creo que aún no se sabe valorar a los blogs de la forma en la que corresponde y que queda mucho por andar aún

    Conozco numerosos casos de éxito de actuaciones profesionales entre entes y blogueros sin que se pierda esa faceta inspiradora que no debe faltar nunca.

    Lo queramos o no, los blogs de viajes son medios… Y como dice Eduardo (Hombrelobo) 250 en cuarenta y tantos millones de personas, no me parece tanto. En Estados Unidos la proporción es mayor, y allí se ha llegado al punto de pagar sólo con tuitear, no te digo más.

    Te invito a que conozcas el trabajo de algunos y seguro tu opinión cambiará al menos un poco.

    Aún así es eso, una opinión, una forma de ver las cosas tan lícita y respetable como la mía. Lo que es seguro es que nos has dado que leer y que pensar a unos cuantos.

    Un saludo,

    Sele
    EL RINCÓN DE SELE

  15.    Responder

    Unas reflexiones muy interesantes. Yo, después de 4 años y medio con mi blog de viajes ( en el cual dejo parte de mi tiempo y mi vida) sólo puedo decir que cada día tengo más ganas de viajar y de contar lo que siento para que sea de utilidad. Tenemos en España grandes profesionales del sector con bitácoras de viajes a las cuales admiro y de los que aprendo cada día y creo que quién quién monte un blog de viajes para viajar gratis lo lleva claro. Y otra cosa, en Fitur pueden estar tranquilos que aunque yo no asista, mis colegas blogueros de viaje van a dejar el pabellón bien alto, el que se merece la principal feria de turismo de nuestro país. Un saludo

  16.    Responder

    Unas reflexiones muy interesantes. Yo, después de 4 años y medio con mi blog de viajes ( en el cual dejo parte de mi tiempo y mi vida) sólo puedo decir que cada día tengo más ganas de viajar y de contar lo que siento para que sea de utilidad. Tenemos en España grandes profesionales del sector con bitácoras de viajes a las cuales admiro y de los que aprendo cada día y creo que quién quién monte un blog de viajes para viajar gratis lo lleva claro. Y otra cosa, en Fitur pueden estar tranquilos que aunque yo no asista, mis colegas blogueros de viaje van a dejar el pabellón bien alto, el que se merece la principal feria de turismo de nuestro país. Un saludo

  17.    Responder

    250 blogueros de viaje en un país de 45 millones de parados, digo personas … son pocos, Si sólo escribieramos para España, tendríamos una audiencia potencial de 180.000 personas cada uno. A mi con eso me va bien, la verdad ….

    Por comparar, en Madrid habrá unas 600 mercerías. En toda España unos cuantos miles. Si a mi me preguntan si eso son muchas mercerías, diría que sí. Pero las hay.

    1.    Responder

      hombrelobo, no es lo mismo el negocio off line donde comprar por conveniencia o cercanía que un negocio online, donde la lectura o compra de un lugar a otro esta solo a un click de distancia.

      En el mundo offline podía tener sentido que hubieran 600 mercerías, una cada 200 metros a la redonda que es lo que un cliente podría creer conveniente desplazarse para ir a comprar.

      En el mundo online la situación es mas compleja, seguramente hay lugar o para los que lo hacen muy bien y crear comunidad y salen en las primeras posiciones de nicho o para los que estén muy bien especializados en un nicho.

      1.    Responder

        Claro que no tiene sentido lo que digo, al menos la comparación no es estadísticamente correcta. Era una reducción al absurdo. Pero tiene una base de verdad. Hay mucha gente, mucha gente para tan poco blog. 250 blogs en un mercado de 45 millones no es nada. Y si nos vamos al mercado latinoamericano, ni hablemos. Por eso, la limitación geográfica que tienen las mercerías no se aplica el mercado potencial es infinitamente mayor.
        Y decir que son medios salidos de la nada, cuando en mi caso llevo 8 años blogeando a diario y 1500 vídeos publicados tampoco es correcto. Ambos hemos estirado nuestros argumentos para probar nuestro punto.

  18.    Responder

    Pues a mi me ha encantado de cabo a rabo. Mi más sincera felicitación.

  19.    Responder

    Yo no soy blogger de viajes, eso que vaya por delante. Pero por circunstancias algo sé.

    Sin olvidar la evidencia de que este post rezuma rencor por todos sus costados, cae en simplismos y, peor aún, en innecesarias descalificaciones (tres cuestiones que ya por sí solas restan seriedad al escrito), a mí me ha llamado en especial la atención uno de vuestros párrafos:

    “Comercialización de contenidos en estado puro, alejado de todo aquello que se valoró como novedoso en los blogs ahora que empezaron a ponerse de moda: la espontaneidad, el entusiasmo, el altruismo o la libertad del autor.”

    Y me ha llamado todavía más la atención viniendo de un blog que pone entre sus temáticas principales los NEGOCIOS…

    La verdad es que no entiendo qué ves tú de inmoral en que un grupo de bloggers, una vez conseguida cierta trayectoria en el ámbito, decidan unirse para profesionalizar mínimamente su actividad. O es que ¿acaso se supone que como empezaron (obviamente) con un espíritu totalmente libre les está vetado intentar ir más allá?

    Por ese mismo argumento entiendo que, según vosotros, un grupo de música que comenzó autofinanciándo sus maquetas debería decir que no a un contrato discográfico llegado el caso. O un pintor que al principio de su carrera regalaba sus cuadros está entonces obligado a seguir regalándolos toda la vida… En serio, no entiendo esa lógica.

    Y para terminar, reiterar que como “gurús bloggers” que sois deberíais ser capaces de plantear un posicionamiento sin necesidad de señalar con el dedo (sí, me refiero a la mezquindad de mencionar sólo a Travel Inspirers), tergiversar (lo de decir que “en menos de 2 años un blogger se hace influenciador es radicalmente falso), descalificar y generalizar.

    Lo dicho, está claro que estáis dolidos por algo. Y desquitarse está muy bien oye, es humano y puede hacerse en la barra del bar, en casa, con el vecino… Pero si uno lo presenta públicamente y buscando transmitir una mínima veracidad, en este caso os hubiese recomendado contar hasta 10 antes de poneros a escribir.

    1.    Responder

      Coliflower, la mención a Travels Inspirers es simplemente porque son probablemente la referencia en el nicho de viajes, no lo vemos precisamente como un ataque sino más bien al contrario y obviamente hay cosas positivas y negativas en la evolución que han tenido los blogs de viajes y la blogosfera en general. Esperamos no haber herido el ego a los no mencionados 🙂

      La reflexión se ha realizado con el segmento de blogs de viajes porque es unos de los segmentos que más ha evolucionado, pero lo que se plantea y lo que se dice en mayor o menor medida se puede extender a otros segmentos o blogs empezando por nosotros mismos. Así que todas las críticas o lo que podéis entender por críticas realizadas las podéis aplicar al 100% a esta página.

      Gurusblog se inicio hace más de 8 años cómo un blog personal (cómo todos por aquella época) pero poco a poco se te va aproximando agencias de comunicación y otros players que sin casi darte cuenta te van cambiando poco a poco, y no tiene ni nada de malo ni nada de bueno solo que paulatinamente te vas convirtiendo en algo un poquito diferente, entre otras cosas porque intentas monetizar todo el esfuerzo realizado o porque como te gusta lo que haces te tienta poder intentar vivir de algo que te gusta hacer.

      No estamos dolidos con nada en especial, sólo queríamos señalar la evolución de la llamada blogosfera que es 100% legítima, y en el nicho de blogs de viajes era o es probablemente el nicho que más ha evolucionado.

      Y después hay una reflexión más genérica. Que es de negocio y posición competitiva, estamos ante un negocio con pocas barreras de entrada, casi nulas, por lo que parece complicado que cómo sector pueda ser rentable para todos los actores.

      Siento el tono que puede parecer algo agresivo, pero aunque no os sirva de consuelo por nuestra parte toda la crítica vertida si así lo consideráis la podéis extender al nuestro blog y lo asumimos plenamente.

      Y obviamente no estamos poniendo en duda la honestidad, porque también estaríamos poniendo en duda nuestra propia honestidad, sólo intentamos reflejar una tendencia, que no es ni mejor ni peor sino diferente y obviamente totalmente legitima.

      Aunque yo personalmente añoro las épocas en las que no recibias propuestar por email cada dos por tres.

      1.    Responder

        Efectivamente, Gurusblog, el “tono” del post no ayuda a una lectura reposada del mismo 🙂

        En tu comentario añades el punto de la muy escasa (diría casi nula) barrera de entrada al mundo de los blogs, lo cual no ocurría, por ejemplo, con las revistas.

        Pero son los destinos y empresas los que deberán actuar de la manera más profesional posible para hacer los filtros que crean conveniente. Y no parece muy profesional (como ha sucedido en algún caso) que se invite, por ejemplo, a un viaje a un país europeo, a los primeros bloggers que contesten de una lista indiscriminada de decenas de bloggers a los que se envia una invitación por mail…

        Y respecto al modelo de negocio, es cierto, no hay sitio para todos para “vivir del blog”; aquí si hay barrera de entrada, pero es lo mismo que ocurre en todos los sectores de Internet. Y será el desarrollo del blog con profesionalidad (en su sentido más amplio) lo que llevará al posible éxito.

        1.    Responder

          Sinceramente me parece un post para generar polémica y creado desde el desconocimiento. Se habla de una unificación que en realidad no existe ¿cómo íbamos a ponernos de acuerdo 250 personas? Y cuando tu objetivo es viajar gratis tu blog carece de sentido, y se nota mucho cuando las personas escriben porque les gusta comunicar y contar sus viajes y cuando lo hacen por dinero o viajes gratis (y este último tiene los días contados).

          Jesús Martínez
          Vero4travel

  20.    Responder

    Muy buenas reflexiones, aunque estoy de acuerdo con mi amigo Pau, el problema es que se generaliza demasiado.

    Creo que una clave de este debate es cómo se acerca la gente a hacer un blog de viajes.

    La gran mayoría de los blogs nacieron como un diario personal de viajes, con una información fresca y libre de los condicionantes comerciales…y luego han ido evolucionando ante la audiencia y “credibilidad” que han ido ganando, y como consecuencia de ello, el interés que han empezado a mostrar destinos y empresas.

    Pero también hay otra vertiente. Desde mi punto de vista, los blog de viajes conceptualmente no son nada nuevo; es la herramienta 2.0 que sustituye a la revista analógica. Y te lo dice alguien que ha estado trabajando en durante muchos años en revistas, y también en Internet.

    Y en referente a conceptos como periodismo, profesionalidad o herramienta de promoción del turismo, es como en las revistas, no son mayoría los buenos profesionales, y están rodeados de una mayoría que lo son menos.

    Con el añadido en el caso de los blogs de que la gran mayoría de ellos no tienen la intención de convertirse en un “medio informativo” y trabajar con criterios “profesionales”. Pero eso no quita que entre ellos haya buenos blogs.

    Y en el caso de nuestro grupo, precisamente nace para “trabajar” (no es ocio) con el enfoque de medio informativo 2.0, y trata de ser lo más “profesionales” posibles.

    Pau, aprovecho para apuntar que en tu comentario relativo al OJD te referías a los datos certificados de medios impresos, que todos los que hemos trabajado en ellos sabemos que su credibilidad es “manifiestamente mejorable”. En el caso del OJD interactivo, son un dato referente. Los blogs, por coste, no podemos acceder a su certificación, pero entiendo que presentar de forma transparente los datos de Google Analytics (recuerdo que se trata del antiguo Urchin, una de las primeras herramientas de medición más fiables en los principios de la popularización de Internet, a finales de los 90)

  21.    Responder

    Muy interesante el post, estoy de acuerdo en muchas de las cosas que comentáis y agradezco que planteéis este debate.

    Yo soy bloguero viajero y además miembro de Travel Inspirers, los únicos nombres y apellidos que dais en todo el post.

    Estoy de acuerdo en que hay una burbuja en el mundo de los blogs de viajes, como la hay en el Social Media.

    Pero no estoy de acuerdo en que pongas a todo el mundo en el mismo saco, porque ni todos los blogs han nacido con las mismas intenciones (según vosotros viajar gratis), ni tienen los mismos objetivos, ni la misma filosofía.

    Una de las facetas que más me gustan de los blogs es que nos permiten tener libertad total en muchos sentidos. Libertad editorial, libertad para admitir publicidad o no, para ir a un evento o no, para firmar con tu nombre o con un pseudónimo (como hacéis vosotros)… cada día nos jugamos nuestra reputación con las acciones en las que decidimos participar o no, con lo que escribimos, con los viajes a los que vamos y somos los más interesados en cuidarla para que no nos metan a todos en el mismo saco como vosotros acabáis de hacer en un pis pas.

    También creo que al caer en esa generalización, estás utilizando un tono algo despectivo al referirte a los blogueros como antiguos frikis, moderadores de foros… en el mundo de los blogs de viajes como en muchos otros hay de todo como en botica, pero casualmente se te ha olvidado citar a periodistas, fotógrafos o profesionales con muchos años de trayectoria que han trabajado (y siguen trabajando) para los medios más importantes del mundo y que ahora apuestan por su marca personal también en el mundo online.

    Y ya que hablas de cifras ridículas y de intentar vender humo con presentaciones llenas de magia y luz y color, en Travel Inspirers tenemos un millón de páginas vistas al mes (cifras recogidas por Google Analytics, no por ojd) y en todos los proyectos en los que participamos emitimos un informe con cifras reales de difusión para ser rigurosos y que las entidades que confían en nosotros no se sientan engañadas.

    En fin que reitero que comparto muchas cosas que explicáis en el artículo y creo que es bueno que se genere un debate al respecto.

    1.    Responder

      Pau, si se menciona Travels Inspirers es porque lo consideramos la referencia del nicho de viajes, la mención no intentaba ser negativa.

      Siento que se pueda entender el tono como despectivo, intentaba utilizar algo de humor sarcástico, en toda la crítica que se realiza en este post si lo entendéis como crítica nos podéis incluir a nosotros mismo en el mismo saco.

    2.    Responder

      Yo no soy blogger de viajes, eso que vaya por delante. Pero por circunstancias algo sé.

      Sin olvidar la evidencia de que este post rezuma rencor por todos sus costados, cae en simplismos y, peor aún, en innecesarias descalificaciones (tres cuestiones que ya por sí solas restan seriedad al escrito), a mí me ha llamado en especial la atención uno de vuestros párrafos:

      “Comercialización de contenidos en estado puro, alejado de todo aquello que se valoró como novedoso en los blogs ahora que empezaron a ponerse de moda: la espontaneidad, el entusiasmo, el altruismo o la libertad del autor.”

      Y me ha llamado todavía más la atención viniendo de un blog que pone entre sus temáticas principales los NEGOCIOS…

      La verdad es que no entiendo qué ves tú de inmoral en que un grupo de bloggers, una vez conseguida cierta trayectoria en el ámbito, decidan unirse para profesionalizar mínimamente su actividad. O es que ¿acaso se supone que como empezaron (obviamente) con un espíritu totalmente libre les está vetado intentar ir más allá?

      Por ese mismo argumento entiendo que, según vosotros, un grupo de música que comenzó autofinanciándo sus maquetas debería decir que no a un contrato discográfico llegado el caso. O un pintor que al principio de su carrera regalaba sus cuadros está entonces obligado a seguir regalándolos toda la vida… En serio, no entiendo esa lógica.

      Y para terminar, reiterar que como “gurús bloggers” que sois deberíais ser capaces de plantear un posicionamiento sin necesidad de señalar con el dedo (sí, me refiero a la mezquindad de mencionar sólo a Travel Inspirers), tergiversar (lo de decir que “en menos de 2 años un blogger se hace influenciador es radicalmente falso), descalificar y generalizar.

      Lo dicho, está claro que estáis dolidos por algo. Y desquitarse está muy bien oye, es humano y puede hacerse en la barra del bar, en casa, con el vecino… Pero si uno lo presenta públicamente y buscando transmitir una mínima veracidad, en este caso os hubiese recomendado contar hasta 10 antes de poneros a escribir.


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