Aunque el concepto no me parece personalmente especialmente atractivo, si entiendo que puede tener determinado éxito en algunos fast-food, o en restaurantes donde la atención personalizada no es clave y la velocidad de servicio puede resultar clave ( en aeropuertos, áreas de servicios, etc.).

El caso es que como en el caso de los cajeros automáticos de los bancos o los quioscos que expenden billetes de avión, en los Estados Unidos se están empezando a implementar en los restaurantes Jack in the Box, los primeros quioscos en los que puedes introducir tu pedido en una pantalla táctil y pagar la cuenta, antes de pasar por la barra a recoger tu comida.

Las ventajas para este tipo de restaurantes son claras, una vez realizada la inversión inicial, la implementación de este tipo de quiosco deberí­a permitirte reducir el número de empleados y sobretodo poder extender los turnos de trabajo sin problemas, amén de estandarizar la atención al cliente (¡¡gluups!!).

Parece que los expertos estiman que en unos 4 años, la figura del kiosco camarero se haya convertido en un estandar, así­ que será complicado que nuestros hijos puedan ayudarse a pagarse sus estudios trabajando en un fast food.

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