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Charles Plosser (Fed). Estamos sentados sobre una bomba de relojería

fed exceso reservas

No suele ser habitual que un miembro de la Fed realice declaraciones tan claras y contundentes pero este ha sido el caso de Charles Plosser, presidente de la Fed de Filadelfia, que el pasado martes mostró su preocupación por los $2,5 billones que los bancos tienen depositados como exceso de reservas en la Fed.

A Plosser le preocupa especialmente que en el caso de que la economía empiece a dar signos de fortaleza la banca puede empezar a utilizar esta enorme cantidad de liquidez que tiene aparcada en la Reserva Federal para empezar dar crédito a diestro y siniestro provocando un espiral de inflación. En palabras de Plosser esto es una auténtica bomba de relojerías

Recordemos que está descomunal cantidad de liquidez aparcada por la banca en la Fed ha sido debida en gran parte las políticas monetarias no convencionales aplicadas por la misma Fed. La Fed con su QE lleva años comprándole a la banca cientos de miles de millones en bonos y otros activos y la banca hasta el día de hoy ha optado por dejar el dinero recibido aparcado en el balance de la Fed. ¿Que lugar más seguro donde dejar tu dinero en los tiempos que corren?

El dinero al que se refiere Plosser y que alcanza cifras récord nunca vistas, son un exceso de reservas y por lo tanto la Banca podría disponer de ese dinero cuando y como quiera. Hasta el día de hoy los bancos han decidido dejarlo aparcado en la Fed a cambio de una remuneración del 0,25%, es un lugar incluso más seguro que el balance de los bancos y les da algo de rentabilidad.

Hitóricamente, en los últimos 50 años, la banca ha intentado siempre mantener sus depósitos en la Fed a niveles mínimos, hasta hace pocos años la Fed no remuneraba este tipo de depósitos y los bancos preferían sacarle rentabilidad a sus reservas excesivas de liquidez bien préstando ese dinero a otros bancos o dando créditos a la economía real. Sin embargo con la llegada de la crisis financiera en 2007 el panorama cambio por completo, la banca dejó de prestarse dinero entre si y empezó a retirar crédito de la economía.

Hasta hoy la liquidez inyectada por la Fed vía políticas monetarias no convecionales no ha provocado tensiones inflacionistas en la economía (si en algunos activos) ya que el grueso de esa liquidez se ha quedado depositada en la propia Fed, es decir se ha quedado quieta sin hacer nada.

Sin embargo Plosser teme que con las recientes subidas del precio de los activos y una mejora en las perspectivas económicas, la complacencia vuelva a apoderarse de los banqueros y los inversores, estos pueden empezar a echar mano a una ingente cantidad de dinero que es suyo y que hasta el día de hoy no habían tocado, lo que puede meternos en una espiral de inflación en un abrir y cerrar de ojos.

Entre las posibles soluciones para desactivar la bomba de relojería Plosser propone que se establezca algún tipo de mecanismo que regule el caudal de dinero que la banca puede retirar de lo que tiene depositado en la Fed. Es decir, y aunque parezca paradójico, la Fed podría tener que acabar imponiendo una especie de corralito a los depósitos que la banca tiene en esta entidad.

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