hacienda-compressed

A lo largo de nuestra vida es más que probable que algún familiar o amigo nos acabe pidiendo ayuda económica. Más aún en los tiempos que corren. Si estamos dispuestos a dar el “sí, quiero”, lo lógico sería pensar que con nuestro dinero podemos hacer lo que queramos. Pero, cuidado, Hacienda está al acecho y puede no ver con buenos ojos la operación. De ahí que si tenemos pensado prestarle dinero a un particular, lo mejor será dejarlo todo formalizado para no acabar ‘pringando’ en el futuro.

En primer lugar, es importante dejar claro que un préstamo entre particulares no es una donación. Si así fuera, la operación tributaría ante Hacienda en concepto de impuesto de donaciones y acabaría saliendo bastante cara. En este caso hablamos de un préstamo corriente, es decir, de la cesión de capitales propios a un tercero con el objetivo de que nos sea devuelto, en un plazo y mediante unas cuotas determinadas, junto con los intereses pactados si los hubiera, señalan desde el comparador de productos financieros HelpMyCash.com.

Nadie nos obliga a fijar unos intereses, por lo que podemos prestar el dinero sin recibir ninguna contraprestación, únicamente pactando la forma de devolución.

¿Hace falta redactar un contrato?

Si vamos a firmar un préstamo entre particulares, lo ideal es manifestarlo por escrito, así evitaremos problema en caso de que la Administración le dé por investigar y pueda llegar a considerar que ese “favor que le hemos hecho a un familiar o amigo” es una donación. Dejarlo todo por escrito también nos permitirá poder reclamar la deuda judicialmente en caso de impago o transferirla en herencia en caso de que el prestamista o el prestatario fallezca.

Pero ¿cómo se formaliza el contrato de un préstamo entre particulares? Estos son los pasos:

1- Redactar el contrato. Si optamos por documentar la operación mediante un contrato privado, podemos servirnos de los muchos modelos que hay en Internet. Si preferimos redactarlo mediante escritura pública, podremos utilizar los modelos y el asesoramiento que nos proporcione el notario. En cualquier caso, siempre deberíamos indicar:

  • – la fecha y el lugar del contrato;

  • – las partes intervinientes (prestamista, prestatario y, si los hubiera, avalistas de la operación);

  • – el importe del préstamo;

  • – el plazo de devolución y la posibilidad de amortizarlo anticipadamente;

  • – y, por último, los intereses de la operación.

Nadie nos obliga a cobrar intereses cuando prestamos dinero a otro particular. Los préstamos sin contraprestación financiera son perfectamente válidos, pero es importante documentarlo en el contrato, ya que sino especificamos que el interés es del 0 %, Hacienda podría suponer que el prestamista va a recibir una contraprestación y aplicarle un gravamen equivalente al interés legal del dinero, que durante 2016 es del 3 %.

2- Fijar un programa de devolución, es decir, acordar con el prestatario cómo se va a devolver el capital del préstamo y los intereses en caso de haberlos. En los préstamos personales bancarios de toda la vida, lo más habitual es que el cliente amortice el préstamo en cuotas mensuales, pero podrían ser trimestrales, anuales o incluso a vencimiento. Eso sí, no olvidemos que el contrato debe ser realista.

3- Registrar el contrato y liquidar el ITP. Una vez redactado el contrato, debemos registrarlo y liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en la oficina liquidadora que nos corresponda. ¿Significa eso que tengo que pagar impuestos? No. Los préstamos entre particulares están sujetos al ITP, pero exentos de tributación; eso no nos exime de tener que presentar la documentación estipulada, en concreto el modelo 600, pero no tendremos que pagar impuestos.

 ¿Qué ofrece la banca?

Los préstamos entre particulares con intereses o sin ellos son útiles para poder recibir dinero de alguien que quiere ayudarnos cuando, por ejemplo, la banca no nos quiere dar un crédito, los tipos de interés del mercado son muy elevados o, simplemente, cuando recibimos la ayuda de alguien. Si bien es cierto que más barato que un préstamo entre particulares sin intereses ni comisiones no vamos a encontrar nada, actualmente hay ofertas competitivas con tipos de interés ajustados. A continuación, una tabla comparativa con los mejores préstamos personales de 2016 disponibles en el mercado para cualquier finalidad.

 

Producto TAE Importe Plazo máx. Comisión de apertura
 Crédito Proyecto de Cofidis Desde el 5,06 % TAE De 4.000 a 15.000 €  6 años  0 %
Préstamo Ahora Tú de Liberbank 5,95 % TAE A partir de 5.000 €  8 años  0 %
 Préstamo personal de Uno-e 6,94 % TAE De 1.800 a 30.000 €  5 años 1,75 % con un mín. de 72 €
Préstamo personal de Cetelem  Desde el 7,18 % TAE De 3.000 a 30.000 € 8 años  0 %
Préstamo Naranja de ING Direct 7,18 % TAE De 6.000 a 40.000 € 7 años  0 %
  1. A mí me lo hicieron todo en lendyu.com por 30 euros. Creo que si haces el modelo 600 por tu cuenta, te convalidan la ingeniería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te gustará

Para explicarle a tu hijo con una imagen lo que es la devaluación de una moneda

A la izquierda anuncio que aparecía en la prensa en Argentina en…

¿Quién controla el mercado del Lujo?

Tras comentar la concentración que existe en el sector de las semillas…

Los libros recomendados por los economistas más importantes del mundo en 2017

La prestigiosa Bloomberg ha pedido a finales de este 2017 a personalidades…