Cada año es más y más frecuente que las familias españolas se planteen enviar a sus hijos a estudiar a universidades norteamericanas. A pesar de ello, aún muchos tienen la idea equivocada de que es un lujo reservado a una élite de millonarios y/o cerebritos superdotados. Sin embargo no es así en absoluto, y las razones para enviar a nuestros hijos a universidades en los EE.UU. son múltiples y justificadas. Por ejemplo, el prestigio internacional de una titulación de una universidad de allí es muy superior al de las alternativas comparables de España. También hay que tener en cuenta que la probabilidad de encontrar más y mejor trabajo a su regreso, o en los propios EE.UU. o en cualquier otro país del mundo, es muy superior con titulación USA. En cuanto a la experiencia personal, sin duda, vivir dentro de una universidad que es como una auténtica ciudad en sí misma, con sus propios apartamentos, restaurantes, cines, salas de conciertos, estadios deportivos, tiendas, gimnasios, bibliotecas, bancos o policía, no tiene punto de comparación con simplemente asistir a clases en una universidad española.

El prestigioso economista Gay de Liébana lo decía la pasada semana en una de sus conferencias ante un público esencialmente compuesto por padres y madres de adolescentes: Las familias que puedan enviar a sus hijos a estudiar a universidades prestigiosas en países receptores de talento les harán un enorme favor, puesto que tendrán muchas más herramientas y contactos para brillar en su futuro profesional. Por el contrario, los talentos que se queden en el sistema universitario español, lamentablemente, lo tendrán mucho más difícil y probablemente se apagarán, pasando a formar parte de la multitud de jóvenes que acaban realizando trabajos muy inferiores a los que les correspondería por sus completísimos títulos universitarios. La economía española y su sistema universitario y mercado laboral no dan para más. Su consigna fue diáfana, los padres que materialmente puedan empujar a sus hijos para que echen a volar a través de universidades en países como los EE.UU., donde los presupuestos para I+D son infinitamente superiores a los españoles, harán lo correcto. Como dato significativo explicó que una sola empresa como Amazon destina más del doble de dinero anualmente a I+D que toda España. El propio Gay de Liébana tiene un hijo que se formó y vive en Los Ángeles, y el padre no puede estar más satisfecho del esfuerzo realizado. Entremos ahora en materia de dinero y posteriormente explicaremos la accesibilidad para familias españolas de distinto poder aquisitivo.

Los presupuestos que manejan las universidades norteamericanas para instalaciones, investigación, profesorado, gobierno estudiantil y demás funcionamiento interno están a años luz de los posibles de nuestras universidades. Allí es muy común que los ex-estudiantes que han hecho fortuna a lo largo de los años como empresarios, en agradecimiento a la universidad que les formó académica y personalmente (su alma mater), donen cantidades millonarias. Por tanto, además de los ingresos que consiguen las universidades a través de las matrículas, los contratos de alquiler de las habitaciones donde duermen los alumnos, las manutenciones o las subvenciones públicas, también reciben donaciones astronómicas que les permiten dar becas específicas o realizar construcciones de edificios enteros donde albergar todo tipo de recursos que los donantes deseen para sus estudiantes. Debido a todas esas abundantes fuentes de ingresos, la mayoría de universidades norteamericanas están en constante expansión, mejorando año tras año sus instalaciones, profesorado y servicios, ya que compiten ferozmente unas con otras para atraer más y mejores alumnos.

La pregunta del millón es la que titula este artículo: ¿Puedo realmente enviar a mis hijos a una universidad en USA? La mayoría de familias opinarían que sólo una élite con hijos o hijas con notas extremadamente brillantes pueden conseguir las becas suficientes para estudiar allí, a no ser que los padres sean millonarios y puedan pagar cifras descomunales. Pero se equivocan. La flexibilidad del sistama universitario norteamericano permite que familias extranjeras accedan a becas académicas relativamente aptas para cualquier buen estudiante. Esa es una verdadera política de atracción del talento universal. Digamos que con un promedio notable alto de los últimos 4 años de estudios en España, es decir de 3º de ESO a 2º de Bachillerato, con notas entre 7 y 9 sobre 10, se pueden encontrar becas que cubran una parte muy sustancial del coste de las matrículas. Obviamente además está el coste de la habitación y manutención del alumno, pero eso es equiparable al coste que tendría cualquier estudiante de aquí que asista a una universidad en otra ciudad española que no sea la suya, y que por tanto requiera pagarle un piso de estudiantes y las comidas diarias.

Otra manera de acceder a becas en universidades norteamericanas es que nuestro hijo o hija tenga un buen nivel en cualquier deporte, que lo haya practicado durante algunos años y que esté federado. Es decir, que sea demostrable su trayectoria deportiva habiendo competido en alguna liga amateur local y que, lógicamente, tenga cierta habilidad que le haga destacar del montón. Además, ambos accesos a becas son compatibles, por lo que se puede tener acceso a becas deportivas y también académicas, reduciendo así mucho el coste de la matrícula.

hemos dicho antes, la flexibilidad es total, es decir que hay universidades para todos los gustos y niveles académicos. Por ejemplo, una familia con un hijo/a que saque un promedio de notas en la banda baja de las citadas anteriormente, puede optar por acceder a una universidad de menor prestigio con una mayor beca, a una de mayor nivel con una beca pequeña o a una universidad más top sin beca. Lo mismo ocurre con las becas deportivas: Si el nivel del chico/a en su disciplina deportiva es muy alto, puede optar por una universidad menos prestigiosa prácticamente gratis u otras de más prestigio pagando la mayor parte de su bolsillo. Dependiendo de las circunstancias de cada estudiante y de la voluntad y capacidad económica de la familia, se elegirá una opción a medida. Y por supuesto también existen opciones para aquellos alumnos que simplemente se sacan el bachillerato con promedios de 5-6 sobre 10 y no destacan en ningún deporte, pero ya sin becas, lo cual obligará a los padres a sufragar el coste total. De hecho, estudiar en una Universidad de los EE.UU. es una oportunidad extraordinaria para los más brillantes, para los simplemente buenos estudiantes e incluso para los estudiantes de menor brillo, que no podrían alcanzar la nota de corte para poder estudiar en una universidad española la carrera que más les gusta, y en cambio sí que podrían hacerlo en diversas universidades americanas, gracias a la flexibilidad antes mencionada.

El asesoramiento y acompañamiento en todo el proceso de preparación, selección y aplicación a universidades norteamericanas es un servicio que venimos ofreciendo desde Cluster Family Office hace ya algunos años, no solo a clientes de nuestro multi-family office sino a cualquier familia interesada. Para ello disponemos de dos especialistas (uno de ellos norteamericano) que se graduaron en universidades de los EE.UU., conociendo perfectamente los secretos de todo el proceso de principio a fin. A las familias que deciden iniciar el camino para sus hijos hacia las universidades norteamericanas, les facilitamos un acceso al software exclusivo que vamos utilizando conjuntamente con ellos a medida en que vamos completando las fases y las tareas necesarias. Y además mantenemos durante todo el proceso (que puede durar entre 9 y 18 meses) constantes reuniones via skype y/o presenciales en nuestras oficinas de Madrid o Barcelona. Se les asiste en el proceso de selección de las universidades que mejor se adapten, tanto en precio como en becas, tamaño, perfil de diversidad, área geográfica, climatología, rankings de su especialidad, etc. También en la confección de los temidos “essays“, de sus currículums y en definitiva en todos y cada uno de los pasos que requiere todo ese largo camino hacia la universidad en USA. El coste del servicio dependerá de las necesidades de cada caso, pero para que os hagáis una idea puede oscilar entre 4.500 y 5.750 euros para un proceso completo, o sea menos de la mitad de lo que se suele conseguir en becas académicas o deportivas.

Todo este proceso de preparación requiere de mucha antelación. De hecho los alumnos norteamericanos se comienzan a preparar para su acceso a la universidad dos y tres años antes, aunque las familias españolas pueden tener suficiente si lo hacen debidamente asesorados durante el curso de  o incluso  de bachillerato (si se empieza en 2º el acceso a la universidad quizá no se produciría en otoño del mismo año en que acaba el bachillerato sino en Enero del año siguiente). Durante todo ese tiempo el alumno/a deberá demostrar un nivel suficiente de inglés consiguiendo una nota mínima de TOEFL, la cual deberá ser más alta o más baja en función del nivel de exigencia de la universidad a la que se pretenda acceder. Al alumno con un nivel de inglés insuficiente se le suele matricular en unos pre-cursos de adaptación, para que alcance el nivel necesario en unos meses y se vaya aclimatando ya a la vida universitaria en los EE.UU. También en la mayoría de casos deberá hacer el examen oficial SAT, una especie de examen de selectividad cuya calificación mínima exigida dependerá igualmente del nivel de exigencia de las universidades a las que se quiera solicitar admisión. Lógicamente se ayudará, formará y acompañará a las familias y alumnos/as en todos estos procesos.

Para que los lectores se puedan hacer una idea práctica de los costes sin becas aproximados que puede asumir un alumno español que decida ir a licenciarse a los EE.UU., ahí van unas cuantas cifras por año, en base a una carga académica estandard, de mediados de Agosto hasta principios de Mayo, con 24-30 créditos anuales y una expectativa de 4-4,5 años para licenciarse:

  • Coste de matrícula:
    • Entre 10 y 55 mil € dependiendo del prestigio y calidad de la universidad.
  • Coste de habitación y comidas:
    • Entre 8 y 15 mil €
  • Libros, material, viajes y gastos varios:
    • Entre 2 y 3 mil €
  • Seguro médico para estudiantes internacionales:
    • Entre mil y 2 mil €

Por tanto, si se quiere enviar a un hijo/a a una universidad norteamericana, hay que calcular unos costes logísticos de entre 11 y 20 mil € por año, más la matrícula anual que depende absolutamente del prestigio y calidad de la universidad, y todo ello podría venir becado en mayor o menor medida como ya hemos dicho. Como veis, los costes de habitación y comidas son iguales que los que supondría enviar a estudiar a nuestros hijos a cualquier ciudad de España. Y los costes de matrícula anual pueden ser perfectamente equivalentes a los de las matrículas en algunas universidades privadas españolas, aún sin acceso a ninguna beca.

Aquí encontraréis un ejemplo de housing donde residen alumnos de Arizona State University. Resulta obvio que el ambiente y la calidad de vida está a años luz de los pisos de estudiantes que suelen alquilar los univesitarios durante su carrera en cualquier ciudad de España.

Ya hemos visto en la tabla de precios de arriba que con alguna beca, e incluso sin ninguna, los costes de enviar a nuestros hijos a universidades de los EE.UU. son asequibles para muchas más familias de las que a priori podíamos creer. No obstante, sin duda supone un esfuerzo y sacrificio económico de la familia para con sus hijos. Pero no hay mejor herencia que regalarles en vida la mayor formación posible para que se defiendan ante el mundo con las mejores armas y las más prestigiosas titulaciones. ¿Acaso no les será infinitamente más útil y rentable que les hayamos pagado unos estudios en las mejores universidades del planeta que haberles dejado un puñado más de dinero en nuestro testamento? Desde nuestra experiencia en la formación de herederos y la relación de las nuevas generaciones con el patrimonio familiar, os podemos asegurar que es así. Para que nuestros hijos se abran camino en el difícil mundo al que se van a tener que enfrentar, de poco les servirá que les dejemos solamente un cesto lleno de pescado como herencia. Debemos dotarlos con la mejor caña de pescar, la mejor equipación y los mejores instructores de pesca. Y además su formación les debe permitir encontrar las aguas internacionales más repletas de peces y moverse en ellas con total soltura. Ese será nuestro mejor legado.

Una de las bondades más importantes de todo el proceso de aplicación es que, durante los meses de preparación, los alumnos van a dar un salto cualitativo enorme en madurez y motivación. Su personalidad madurará debido al proceso de reflexión interna que harán los alumno al trabajar sus Essays con nuestros coaches. Ahí deberán explicar en redacciones de sólo 500 o 600 palabras quienes son ellos/ellas y por qué razones la universidad debe elegirlos por delante de otros candidatos. Tomarán conciencia de la alta competitividad que existe para ser admitidos por la universidad de sus sueños (no os preocupéis que la lista definitiva de universidades a las que se aplicará incluirá opciones accesibles para el alumno y jamás quedará nadie sin al menos una carta de admisión). Todo este proceso les hará valorar mucho más y mejor el esfuerzo económico que realizan los padres por ellos. Por primera vez en sus vidas deberán analizar quienes son y presentar ante el mundo su mejor versión para ser merecedores del premio que supone recibir la carta de admisión. Aquí os dejamos unos videos con algunas de las emotivas reacciones de alumnos cuando reciben la noticia de que han sido admitidos a la universidad deseada. Estos videos que abundan en YouTube, os darán una idea de lo que supone, para los adolescentes que eligen el camino universitario americano y para la familia entera, el premio al final de todo el proceso de esfuerzo. No os cansaréis de verlos. Cuando llegue ese momento os podemos garantizar que vuestros hijos habrán crecido en lo personal muchísimo respecto al inicio del camino, 9, 12 o 18 meses atrás.

La aplicación a universidades norteamericanas es el mejor proceso de crecimiento personal al que se pueden someter, y les llegará en el mejor momento de sus vidas (entre los 15 y los 18 años) para dar el salto de madurez que necesitan.

Para finalizar os dejamos con los enlaces a algunas de las universidades donde hemos tenido el placer de colocar a chicos y chicas gracias a nuestro servicio de asesoramiento para graduarse en los EE.UU. Curiosear a través de sus webs quizá sea un buen inicio para que veáis la diferencia entre el camino universitario americano y el doméstico: Brown UniversityPenn State UniversityWesleyan UniversityBarrett Honors College at Arizona State UniversityClark UniversityTufts UniversityNortheastern UniversityGeorgia TechColumbia UniversityUCLA, etc.

  1. Mi hijo esta estudiando el 1º curso universitario en USA, con beca académica y deportiva, y doy fe que el 100% de lo que se dice en este artículo es ver cierto.

    1. Que se haya destapado una red corrupta de admisión a algunas universidades elitistas no significa que deje de ser cierto todo lo que dice el artículo. Las comparaciones entre las universidades de los EEUU y las españolas, así como las perspectivas de futuro de los estudiantes que se graduan en allí o aquí siguen siendo odiosas. Duele admitirlo pero están académicamente, económicamente, profesionalmente, socialmente y a nivel de I+D a años luz de las españolas.
      No nos engañemos.
      Salud!

  2. Si no he entendido mal y según el vuestro post, gastos por año:
    Matrícula 10000 – 55000 ; Hospedaje 8000 – 15000 ; Gastos varios 2000 – 3000 ; Seguro médico 1000 – 2000 y no me ha quedado claro si los costes logísticos están ya incluidos en lo especificado anteriormente o hay que añadir además 11000 – 20000 por año.
    El total por año saldría entre 21000 y 75000 más el coste del servicio Cluster Family Office (4500 – 5750 sin ser por año) y más los posibles costes logísticos.
    Teniendo en cuenta que suelen haber dos hijos por familia, esto es una barbaridad, no sé en que mundo viven ustedes pero yo vivo en el mundo real, donde la clase media española no ahorra más de 1500 al mes (esto sale a 18000 al año) y la clase media en este país se la cargó la crisis. Como mucho tendrían acceso a una universidad barata pero si yo tuviera que elegir entre una universidad barata de USA o una buena universidad pública española creo que la segunda elección sería la correcta.

    1. Buenos días Jorvine.
      Salvo error por tu parte vivimos ambos en el mundo real;) Es comprensible que tengas esas dudas e intentaremos aclararlas a continuación: Las cifras anuales son claras: La matrícula + aprox. unos 1000 o 1500 euros de promedio al mes para TODO EL RESTO de gastos logísticos. Como explicamos en el artículo, esos gastos logísticos no son muy superiores a los que tendría cualquier familia que envíe a su hijo/a a estudiar a otra ciudad, que le obligue por tanto a alquilar una residencia o piso compartido y a pagarse sus comidas. En cuanto a las matrículas, como también se explica, el universo va desde los 10.000 euros para las low cost hasta los más de 50.000 anuales de las universidades privadas más pijas o elitistas. Por tanto las más baratas son equivalentes en coste a cualquier universidad privada española. En calidad académica habría que comparar caso por caso, puesto que existen baratas en USA que son muy superiores a algunas privadas españolas y viceversa. Lo que te puedo asegurar es que la más barata americana dispone de recursos, instalaciones y presupuestos que ya quisieran las mejores universidades españolas.
      A partir de ahí se abre un mundo de posibles becas, tanto por méritos académicos como por necesidad económica. Y esas becas pueden cubrir total o parcialmente tanto la matrícula como también los gastos logísticos. Parte de nuestro trabajo como consultores universitarios en USA es encontrar la mejor combinación de universidad y becas para cada chico/a, en función del COSTE NETO que puede pagar su familia, los estudios que desea realizar, su perfil académico, su personalidad, sus preferencias, etc.
      Dicho todo esto, lógicamente cuantos menos recursos tenga la familia, más nivel académico debería tener el estudiante para facilitar su admisión y recibir una mayor cuantía en becas. Pero incluso las familias que no pueden pagar nada, si sus hijos son muy muy brillantes, serán admitidos por las mejores universidades norteamericanas sin que tengan que pagar un duro. Dicho de otra manera, sólo a las familias que no pueden pagar nada (ni matrícula ni costes logísticos) y que además sus hijos tengan un nivel mediocre, les será imposible acceder a universidades americanas. Para el resto de combinaciones intermedias, es decir, familias que pueden pagar parcialmente los costes y con nivel académico aceptable, hay MULTITUD de buenas opciones.
      Para cualquier consulta de un caso en concreto puedes contactar a través de info@clusterfamilyoffice.com y analizaremos las posibilidades específicas sin ningún compromiso.
      Salud.

  3. Puede que haya cambiado el sistema, pero cuando yo estudié la carrera en USA hace tres décadas no existían becas para estudiantes extranjeros, salvo que se tratase de deportistas “de élite”. Los estudiantes becados estaban financiados por el gobierno de sus países de origen y eran en su mayoría asiáticos.

    Por otra parte es muy posible que la persona que ha escrito este artículo no pudiese acceder a la educación que describe y por eso la tenga idealizada, pero les aseguro que en Estados Unidos no atan los perros con longanizas. Quien piense que por el mero hecho de enviar a su hijo a estudiar a una de esas universidades le ha resuelto el futuro está muy equivocado.

    En Europa existe universidades privadas con una calidad y prestigio equivalente a las norteamericanas a mitad de precio, y públicas a un precio simbólico o incluso gratuitas como la mayoría de las alemanas, pero claro, eso no lo pueden mencionar en un “publirreportaje” destinado a vender un servicio de asesoramiento para enviar a nuestros hijos al Edén.

    No digo que no envíen a sus hijos a estudiar a Estados Unidos; tan solo les informo que la formación que van a recibir no vale lo que les va a costar.

    1. No sé si hace 30 años se podía acceder a becas académicas, becas deportivas y ayudas económicas como estudiante internacional. Lo que te puedo garantizar es que desde hace casi una década así es, ya que lo venimos constatando año tras año desde entonces.
      Yo no tuve la suerte de poder estudiar en una universidad norteamericana, pero diversos amigos, miembros cercanos de mi familia, incluídos mis hijos, sí que lo han hecho. Y te aseguro que para TODOS ellos ha supuesto un hecho diferencial que ha marcado sus vidas (profesionales y personales) de forma determinantemente positiva. No se trata por tanto de idealizar nada, simplemente de constatar hechos. Otra cosa es que en tu caso concreto no consideres que te haya resuelto el futuro o te haya compensado en tu vida suficientemente, lo cual es más que respetable. En cualquier caso, las opciones laborales que tiene un licenciado en universidades norteamericanas es muchísimo mayor (dentro y fuera de los EE.UU.) que las que tiene un licenciado doméstico. Incluso licenciándose en ciertas universidades europeas también mejoran sus opciones respecto a las licenciaturas españolas.
      Lo de que hay universidades privadas de prestigio a mitad de precio dependerá absolutamente del precio de universidad norteamericana con que la compares. Evidentemente hay universidades privadas europeas mucho más caras que las más económicas de EEUU, y viceversa.
      Por supuesto, opciones públicas alemanas pueden salir gratis (si hablas alemán) o casi gratis (en inglés) en cuanto a matrícula, pero los gastos logísticos de vivir y comer en Alemania son incluso más caros que hacerlo en la mayoría de universidades de USA.
      Finalmente, a lo que dices de que la formación que reciben los alumnos no vale lo que cuesta, he de responderte que siempre habrá quien desperdicie las mejores oportunidades que les brinde la vida, obviamente. Pero la inmensa mayoría de alumnos, que tienen la suerte de tener una familia que prioriza su formación en universidades de USA en lugar de comprarse un buen coche o un apartamento, lo aprevechan y mucho. La titulación y las vivencias de 4 o 6 años en universidades norteamericanas abren puertas que marcarán su futuro, especialmente en un mundo tan globalizado, cambiante y competitivo como el que van a encontrar.
      Salud!

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