La cláusula drag along o derecho de arrastre, suele ser bastante habitual en pacto de accionistas involucrados en operaciones de compra venta de empresas.

La cláusula drag along permite al socio que la ejerce obligar al resto de accionistas a vender sus acciones junto a él en caso que se reciba una oferta para comprar la compañía.

Generalmente es una cláusula que exige el socio que tiene una posición mayoritaria en una empresa, para evitar que en el caso de recibir una oferta de compra por el 100% de la compañía, el resto de socios puedan bloquear la venta negándose a vender sus acciones.

Para proteger a los minoritarios a obligarse a vender sus acciones ante una oferta realizada a precio de derribo, generalmente la cláusula drag along suele venir acompañada de un derecho de compra en las mismas condiciones que los de la oferta a favor de los socios.

La drag-along debe ser solicitada por aquel socio que tenga el poder de venta, generalmente el que tiene una posición mayoritaria o que tiene fijado un horizonte temporal de venta de la compañía como por ejemplo los fondos de capital riesgo.

La estructura. Los pactos de arrastre o drag-along se componen,  de tres piezas:

1- Una cláusula de drag-along propiamente dicha:

La cláusula de drag-along propiamente dicha, que consiste en comprometerse a vender conjuntamente cuando uno de los socios así lo propone. La oferta de compra en la que típicamente funciona la drag es una oferta, bien por el 100 por 100 de las participaciones societarias, bien por un porcentaje de participación tal que exija la cooperación de ambos socios para que la venta se lleve a cabo.

2- Un call u opción de compra:

A la cláusula drag along se  le suelen añadir un call u opción de compra. Está cláusula sólo operan cuando uno de los socios se niega a dar cumplimiento a lo acordado en virtud de la drag.  Si el socio B se niega a colaborar con  socio A en la venta y retiene su parte, el socio  A tendrá un derecho a comprar a B o, si se prefiere, B estará obligado a vender forzosamente su parte a A, si éste así se lo exige. De este modo, se frustra la conducta oportunista de B: si lo que pretendía era quedarse solo de la sociedad, sale de ella. La idea es bien sencilla: en un diálogo hipotético, el socio A le dice al socio B “o te vienes conmigo, o te saco”.

3- Penalización:
A diferencia de lo que sucede con las anteriores piezas, su inclusión en el pacto es opcional. De este modo, se trata de hacer más gravoso, aún si cabe, el comportamiento oportunista del socio que se niega a vender, exigiéndole vender su parte en la sociedad al socio  A a un precio inferior al que él ha vendido a C (el comprador).

Autor: Guru Huky

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