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El “Hard Landing” de China sólo ha sido noticia ahora que se han confirmado los negros augurios que algunos veníamos haciendo desde hace tiempo. Es cierto que en algunos medios se hablaba del tema, pero generalmente casi nadie se mojaba demasiado en calificar si el aterrizaje sería brusco o suave.

Pero el aterrizaje de China ha acabado por llegar, y creo que es interesante que les reproduzca a continuación el artículo que publiqué en mi blog a principios de 2012 alertando de este tema. No se me equivoquen, la intención del artículo de hoy no es un pueril “ya te lo dije”. El único motivo por el que saco a relucir un artículo de hace más de tres años es simplemente porque creo que podemos sacar algo en claro de él. Aquí no se trata más que de intentar razonar, sacar conclusiones objetivas y aprender de ello para evitar errores futuros.

El desenlace ya casi lo conocen, no se aleja mucho de lo que algunos esperábamos, y de lo visto en muchos otros casos a lo largo de la Historia: sobrerregulación cuando el castillo de naipes se empieza a venir abajo, legislar taxativa y contundentemente en contra del libre mercado cuando nadie legisló en el momento de la efervescente subida, prohibir por prohibir a fuerza de ley tratando de achicar la via de agua con un tapón que a menudo es más pequeño que el reventón de la tubería etc. Pero todos estos finales son parecidos, así que no tienen especial interés. Lo realmente interesante es remontarse al principio de todo, aunque sólo sea para hacernos la ilusión de que estos despropósitos no se reproducirán de nuevo. Les dejo ya con aquel artículo, y por las posibles referencias a una actualidad ya caducada, recuerden que el texto es de principios de 2012. Estoy seguro de que a ustedes les servirá para aprender del pasado al construir el futuro de todos. Y que conste que, a parte del pasado de China, tenemos también un pasado a nivel nacional del que también nos queda mucho por aprender.

“Comencemos con algo de historia económica. Japón, finaliza la década de los años 80. Las empresas japonesas conquistaban el planeta al calor de una divisa y una economía incandescentes. En Estados Unidos adquirían corporaciones, edificios emblemáticos, todo tipo de activos mobiliarios e inmobiliarios… esta corriente compradora levantó ampollas entre los norteamericanos más nacionalistas que creían ver en aquello una auténtica invasión nipona, e incluso algunos lo llamaron “La venganza de Pearl Harbor”. Se llegó a extremos como que los jardines del palacio imperial de Tokio alcanzaron un valor inmobiliario que igualaba el de la totalidad del estado de California”.

“Y no habiendo mal que cien años dure, como todo exceso se acaba pagando, y como finalmente terminan todas las burbujas que se suceden en nuestras socioeconomías, Japón no fue una excepción y pinchó. Pinchó y mucho, muchísimo. En el máximo esplendor de la burbuja, el índice selectivo de su mercado de valores, el Nikkei 225, llevaba casi a los 40.000 puntos. Hoy por hoy, más de dos décadas después, está a 10.000 puntos, habiendo tanteado niveles alrededor de los 8.000 en ciertos momentos de las últimas crisis.

¿Por qué China ha de ser un caso diferente al expuesto de Japón y a los que se han sucedido a lo largo de la historia de la humanidad?. No es por nada que tenga que ver con los genes japoneses, ni chinos, ni españoles… es algo que tiene que ver con la naturaleza humana. El ego de un país en expansión cala profundo en la forma de pensar y de actuar de su sociedad, y, creyéndose invencibles, se cometen excesos que más tarde se tornan incomprensibles. Ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia, y seguirá ocurriendo periódicamente, porque las nuevas generaciones tienden a olvidar lo que les contaron sus abuelos, y una y otra vez se vuelven a cometer los mismos errores con unas décadas de diferencia. China no es diferente. Los chinos no son distintos. Están sembrando nuestros mercados con productos Made in China, comprando propiedades inmobiliarias por todo el mundo, comprando nuestra deuda, cogiendo traspasos de negocios… a lo que además hemos de añadir que, aunque ya pinchadas parcialmente, tienen en casa burbujas inmobiliarias y bursátiles indicativas de futuros problemas (o ya casi presentes)”.

“Una vez dicho todo lo anterior, supongo que estamos todos de acuerdo en que aterrizaje, más pronto o más tarde, lo habrá. Ninguna economía, ningún imperio, ningún estado, ha crecido permanentemente hasta el infinito, y menos aún con las tasas de crecimiento oficiales que caracterizan actualmente a la economía china. Las diferencias vienen en cuanto a si será un aterrizaje suave o lo que los anglosajones llaman un Hard Landing.

Yo sinceramente me inclino por lo segundo, y les voy a explicar lo que me lleva a pensar de esta forma. Como decíamos antes, es ese ego humano y esa sensación de poder y de ser invencibles la que lleva a cometer excesos que al poco se demuestran perniciosos y que contribuyen a empeorar el inevitable aterrizaje. Pero teniendo en cuenta las características del régimen chino, estas formas de pensar a buen seguro que estarán acentuadas hasta el extremo entre los cargos del Politburó de la República Popular de China. Estos gobernantes tienen dosis de control sobre su sistema y sobre sus ciudadanos muy superiores a las de las economías occidentales, y por lo tanto su sensación de poder sobre las situaciones nacionales y sobre la población china, así como el auto-inducido ego que ello supone, derivan en que no sólo habrán cometido excesos mucho más flagrantes que en las burbujas de economías democráticas, sino que además, cuando el castillo de naipes empiece a derrumbarse, pasarán las mismas fases que todos hemos visto, pero acentuadas al extremo: incapacidad de ver lo que se avecina, posterior negación de la crisis, se admite una ligera ralentización, y al final, cuando ya el tenderete no se tiene en pie, todo se viene abajo”.

“Porque se hagan una idea de hasta qué punto las autoridades chinas ejercen su poder sobre la ciudadanía, les contaré un caso anecdótico, pero muy significativo. Tal vez sepan ustedes que en la ciudad de Pekín, en los monumentales atascos que se forman, los agentes de policía que están “dirigiendo” el tráfico reciben habitualmente instrucciones para dar prioridad a uno u otro sentido según donde esté el apoderado de turno que está inmerso en el atasco y que, por encima del común del resto de los mortales, no quiere o no puede sufrir la retención y llama inmediatamente para que agilicen su recorrido. ¿Se imaginan ustedes que ocurriese lo mismo en cualquier capital occidental?”.

“Pero el problema chino puede ser más complicado de absorber a nivel mundial y nacional de lo que lo que fue el pinchazo japonés (recordemos que Japón lleva más de dos décadas de digestión). Primeramente que la globalización ha traído consigo una interdependencia mucho mayor entre todas las economías del planeta que la que había a finales de los años 80. China exporta productos a los mercados de todo el mundo, y lo que afecte a su economía, en una medida u otra, se transmitirá al resto de las economías del planeta.

Primer problema: el mal chino nos afectará a todos. Y en segundo lugar, China necesita irremediablemente tasas de crecimiento por encima del 8% para poder absorber en sus ciudades el éxodo masivo desde el medio rural. Si China deja de crecer, su situación puede desembocar en una crisis muy importante de consecuencias impredecibles, que pueden conllevar un estallido social. Y esto, en un país de más de mil trescientos millones de habitantes, que además es la fábrica del mundo, estarán de acuerdo en que no tenemos la más remota idea de a dónde nos puede llevar a todos”.

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Ilustración por José Domingo (en Twitter: @its__domingo)

    1. Hola, gracias por leer mi artículo. Si eres más explícito, podemos debatir sobre ello. Estos debates son uno de los motivos por el que empecé a escribir mi blog. Si tienes buenos argumentos, puedes llegar a convencerme ????

        1. Gracias por compartir tus entradas. Está claro que respecto a China pensamos de forma diametralmente opuesta. Sólo puedo decirte que lo único que podemos hacer es esperar a que el tiempo diga quién está en lo cierto. Eso sí, el plazo temporal debe ser el adecuado: no sólo importa el qué, sino también el cuándo.

  1. Entiendo que la mayoría sabemos de la caída de la economía china, pero mientras cae o no, los lobos de las finanzas intentan sacar el máximo provecho a la situación. Por eso, cuando haya un atisbo de caída sin vuelta atrás, todos saldrán corriendo. Así que, con total seguridad, les espera un HArd LAnding.

  2. Japon era un mercado maduro, con una gran burbuja en activos (inmobiliario y renta variable), no es comparable a China un mercado emergente con una clase media muy pequeña en el que se esta produciendo un cambio de modelo economico, como es normal, habra fases de recesion como es el actual en la que ha habido excesos por acelerar el proceso y toca corregir el exceso, pero le queda muchisimo camino para llegar a ser un mercado maduro como Japon y producir el mismo efecto.
    No se pueden comparar, porque no es similar.

    1. Hola, gracias por leerme y más aún por comentar. Mi intención no era comparar las variables macroecónomicas concretas de la China de hoy y el Japón de los ochenta. Incluso dentro del mismo país, cada crisis es diferente y tiene sus propias asimetrías, eso siempre lo he tenido muy presente. En lo que se pueden trazar parecidos entre ambos países, y en lo que más podemos aprender a evitar (o tan sólo minimizar) futuras crisis, es en la forma en la que las gestionamos; es ahí donde entra el factor humano presente en todos los agentes económicos, y origen último de las sucesivas burbujas de la historia y sus consiguientes batacazos posteriores. La situación económica china es crítica. Por favor, revisa sus cifras de endeudamiento absoluto y relativo, son totalmente disparatadas, incluso para una economía que (se supone) crece al 7%. Ahí está el talón de Aquiles actual de la economía china. Y por cierto, ¿No crees que China también tiene una gran burbuja tanto inmobiliaria como de renta variable?. Pero ése no era el tema de mi artículo, sino la naturaleza humana que, una vez más, haya hecho que se haya llegado a una situación así.

  3. De acuerdo en todo pero … unas puntualizaciones:

    1- En primer lugar todavia esta por ver si es hard o soft. Haces referencia a la crisis de Japón y estando de acuerdo en que la caida del Nikkei es espectacular, fue ello catastrofico para el resto de economias occidentales? o ha sido un soft landing que dura mas de 20 años. En aquel entonces creo que Japon tambien era la segunda economia del mundo. Podria ser lo de China algo parecido?

    2- Lo importante no es predecir una caida, lo que realmente hace buena una predicción es el CUANDO, al menos con una cierta aproximación (al menos acertar el año). Todo el mundo sabe que al final de una gran subida se producirá una CORRECCIÓN, el problema y la gracia, cuando se quiere decir algo nuevo, es CUANDO?. Antes de 2007-08 en el el mundo y en España habian varios gurus que predecian una gran caida pero lo hacian desde el 2004-2005. Estamos en una burbuja de activos e inmobiliaria decian y sin embargo todo seguia subiendo. Lo mismo que en tu predicción del 2012. Han pasado mas de 3 años con subidas casi constantes en 2013, 2014 y mitad de 2015 y todavia no se ha producio el hard landing pronosticado y mucho menos su repercusion catastrofica en el resto de economias.

    3- Por decir algo útil, alguna idea sobre CUANDO (EN 2016, 2017, 2018 …) repercutiran los problemas (incuestionables) de China en el resto de economias y como de importantes seran estas repercusiones. No es lo mismo que el SP500 baje a 1500 (correccion que creo se puede considerar dentro de lo normal), a 1000 (algo mas que una corrección) o a 666 como ocurrió en el 2009 y que se podria considerar de catastrofe.

    4- Por último predecir catastrofes futuras siempre vende pero, repito lo bueno es saber cuando. Es como mi suegra que cuando juega el Barça siempre dice que va a perder, el tipico sistema de poner la venda antes de la herida. Cuando no acierta nadie se acuerda que lo dijo, pero el dia que acierta entoces dice orgullosa “Ves, ja te lo dije …”. Igual que muchos gurus en 2008 venian diciendo que estabamos en una burbuja desde el 2004 e incluso antes, ahora muchos nuevos gurus vaticinan la explosion de varias burbujas (china, el QE de USA, el QE de la UE, los emergentes, … etc), pero CUANDOOOOOO? en un mes, en un año, en 2 años, en 3 años …????

    Saludos, sin acritud.

    1. Hola Josep. No te preocupes por lo que firmas de “sin actitud”, entiendo tu comentario, pero siento decirte que yo no soy uno de esos analistas que presumen de adivinar el futuro. Yo admito que no tengo la bola de cristal. Si además de “el qué”, yo pudiese predecir “el cuándo”, te puedo asegurar que con un mínimo capital habría conseguido una rentabilidad que me permitiría vivir sin trabajar. Pero lamento tanto como tú decirte que no puedo darte una respuesta a esa pregunta. No obstante, decirte que, aunque muchos ven ahora la evidencia de que lo de China debía pinchar, cuando yo escribí mi artículo en 2012, me pasó como cuando en 2006 decía que había una burbuja inmobiliaria en España: muchos me tomaban por loco y me trataban de inculto económico. La verdad es que lo que a ti te parece evidente, que tras toda burbuja viene un pinchazo (que es más que la “corrección” que citas), para mucha gente no lo es, y siempre hay una mayoría que cree que los precios van a subir hasta el infinito y más allá… Por eso es una burbuja. Su definición lo único que me permite decirte es que una burbuja es algo que no para de subir… Hasta que empieza a bajar. Cómo afectará el pinchazo chino al resto del mundo también forma parte de la quiromancia, pero sí te puedo decir que hay dos factores clave en el caso de China. El primero es que el marco de globalización en el que se ha producido el desarrollo económico chino ha hecho que sus fuertes vínculos económicos se hayan establecido con todo el planeta, con lo cual, estos vínculos harían de vasos comunicantes de sus complicaciones locales hacia otras economías. Y segundo, no hay que olvidar ni el régimen político de China, ni su importancia poblacional, por lo que habría que ver qué derroteros tomaría la situación en caso de problemas internos serios. Me despido recordándote una de mis frases favoritas del comité económico de sabios alemanes (generalizada, porque la cita original se hizo sobre el euro cuando fueron preguntados por sus implicaciones): “El futuro nos enseñará más sobre economía de lo que la economía puede enseñarnos sobre el futuro”. Espero que te induzca a una buena reflexión.

  4. Dice una poco famosa cita, de la que no digo su autor:

    “Cuando se ven ejerciendo el poder, la inteligencia soluciona; la mediocridad, enreda; la estupidez, prohíbe”.

    Ahora, encuadren Uds. a los dirigentes chinos, si dejarse influir por ideologías ni por el inmenso poder del que han dispuesto, donde vean más oportuno.

    Salud.

  5. Para mi lo de China y muchas otras cosas son un claro síntoma de que el sistema capitalista tal y como lo conocemos hoy tiene los días contados. Como lo han tenido tantos otros sistemas económicos anteriormente. Esta agotado. Mi humilde opinión……..
    Saludos a todos.

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