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Errores y maravillas

Hoy me toca escribir el blog, pero hace calor, mucho calor…, y además las noticias siguen en la línea de  los últimos meses: que si el FMI empeora las previsiones para España, que si el Gobierno tendrá que acometer más reformas (prepárense para el Consejo de Ministros del próximo viernes), que si la corrupción y la imagen política de España es lo que impide la inversión extranjera en España, …y así. Por ejemplo, veamos por qué en España es tan difícil fomentar el autoempleo en un sencillo gráfico:

autonomos

Total, que es todo muy aburrido, repetitivo, decepcionante y frustrante, al tiempo que cabreante, indignante y cansino, así que me voy a centrar en sólo dos noticias. No tienen nada que ver entre sí, pero una de ellas ha marcado nuestro presente y la otra, casi de ciencia ficción, puede cambiar nuestro futuro. Es un curioso Scenario para la humanidad, la comunicación y desarrollo de la tecnología.

El error más gordo del mundo:

Lo voy a contar en plan light, para que se entienda lo esencial de cómo un error ha podido ser responsable de la mayor crisis de Occidente. Resulta que hace unos años, en 2010, dos célebres economistas de Harvard (Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff) publicaron un libro donde demostraban una teoría determinante para luchar contra la crisis del sistema económico mundial. El problema según los autores, era la correlación entre la deuda pública y el decrecimiento económico. Es más, sus cálculos llegaron a demostrar que cuando la deuda de un país supera el 90% de su PIB, el país entra automáticamente en recesión,… el caos del capitalismo. El 90% de deuda pública sobre el PIB se convirtió en algo así como en el número Pi de la macroeconomía.

Tamaño descubrimiento sirvió de base para considerar que la única manera de salir de la recesión era reducir el déficit público, y de aquí salió el mantra de la “austeridad para combatir la crisis”. Los políticos conservadores vieron en el informe la justificación a sus teorías sobre el gasto público de los estados: a mayor gasto público, menor crecimiento económico, y por tanto es necesario abaratar el funcionamiento de los estados y en concreto el estado del bienestar para que el sistema económico siga creciendo. Y así fue como a partir de 2010 aparecieron las recetas de adelgazamiento para superar la crisis que causaron más furor en Europa que las de la dieta Dukan.

Lo curioso es que a aunque la teoría fue alabada y abrazada orgiásticamente por los políticos europeos más conservadores, que la impusieron aún a riesgo de hacer desaparecer el euro y hasta el propio concepto de la Unión Europea, los resultados eran desalentadores.

forges-FMI

Primero fue Grecia, que tras contraer sus gasto público de manera salvaje bajo la supervisión de la Troika, vio como su PIB se hundía a una velocidad incluso mayor de lo previsto año tras año. Algo similar sucedió en Portugal, en Italia, y como no, ahora mismo está sucediendo en España.

Poco después el FMI  reconoció que sus consejos estaban causando más daño que bien al no tener en cuenta el impacto de los recortes públicos en la economía (pensaron que por cada dolar de ahorro público la economia se veía afectada en 0,5 dólares, pero resulta que era en 1,5 dólares, un errorcillo del 300%), pero la Troika liderada por Merkel dijo: patrás ni pa´coger impulso…. y ha seguido manteniendo su postura inflexible frente a la petición de suavizar los objetivos de déficit a pesar del agravamiento de la situación interna de cada país sometido al austericidio.

Mientras tanto, varios economistas llevaban tiempo estudiando la teoría de Reinhart y Rogoff y haciendo cálculos paralelos… pero los resultados nunca cuadraban. Ya era tanto el mosqueo que un buen día consiguieron el acceso a las hojas de cálculo que habían utilizado los autores para desarrollar su teoría… y ¡oh!, ¡SORPRESA!, alguien había cometido un error en Excel… Vaya por Dios, con lo bonita que les había quedado la teoría del déficit y de la austeridad convirtiéndose en la piedra filosofal de las corrientes neoliberales….

Austeridad-2

Mira tú, cinco años de crisis y tres apretando el cinturón a varios millones de personas con un paro galopante, desahucios, suicidios, revueltas, y poniendo en peligro el futuro de todo el continente europeo, por un error en Excel (se olvidaron de incluir los datos de cinco países y no utilizaron medias, sino sumas).

La semana pasada los autores han reconocido su error, un pelín a regañadientes, pero lo han hecho público… y han tenido que actualizar los datos: a pesar del 90% de deuda se puede crecer un 2,2%, o más, pero insisten en que la austeridad es algo sanísimo….  Ahora siéntense cómodamente a esperar a ver cuándo los políticos europeos deciden reconocer su error.

Para mí lo más grave es que esta noticia quedará en anécdota. El error se olvidará pronto aunque en las hemerotecas siga resonando el eco de las tajantes declaraciones de los más altos dignatarios europeos exigiendo austeridad y justificándose en las conclusiones del citado estudio.

Lo bueno es que ya no existe NADA que justifique el seguir sometiendo a millones de personas a empobrecerse y a perder los todos los logros del estado del bienestar. Es más, son abrumadores los datos sobre la contracción económica tras las políticas de austeridad, o incluso la llegada de la deflación que ya planea como un buitre sobre España.

Ahora está claro que debe empezar un cambio y pronto. Yo creo que hay que luchar contra el despilfarro público, no contra la inversión pública, y es Europa quien debe diseñar este camino de manera rigurosa anteponiendo el bienestar de la ciudadanía y la sostenibilidad económica a los intereses partidistas que han fracturado el proyecto de la Unión Europea en sólo tres años.

El cerebro del futuro: miedo o maravilla

Kevin-Warwick
Empiezo por reconocer que esto es una flipada mental. Resulta que hay un tipo, un tal Capitan Cyber,  (Kevin Warwick) que lleva muchos años investigando sobre la implantación de chips en humanos usando su propio cuerpo como laboratorio de experimentos.

Primero empezó por “comunicarse” con el ordenador de un edificio tras implantar en su cuerpo un microchip que le permitía ejecutar acciones básicas como abrirle las puertas, o encender las luces…

La cosa fue a más y en otro de sus múltiples experimentos ha conseguido mover un brazo robótico al otro lado del atlántico usando una tecnología implantada en su cerebro que le permitía sentir el brazo artificial como propio.

Pero aquí no acaba la historia… resulta que además ha conseguido conectar dos cerebros entre sí: él y su mujer han podido compartir emociones gracias a unos microchips implantados en sus cerebros. Según el doctor la experiencia es más íntima que el sexo…. vaya usted a saber si éste es también el fin del porno.

En todo caso, con lo que me quedo es con su visión sobre el avance de esta tecnología: la comunicación entre seres humanos a través de estos implantes es viable y se está trabajando en mejorar la tecnología para hacerlo factible.

De hecho, el doctor ahora está trabajando en la creación de cerebros artificiales usando neuronas que se modifican y se reproducen. Hasta el momento ha conseguido generar un cerebro artificial con neuronas humanas equivalente al de una rata con 30 millones de neuronas, pero su objetivo es crear un cerebro como el humano, aunque le hacen falta unos 100.000 millones de neuronas más…. tiempo al tiempo y ya verán.

UFF, si hace solo 10 años alguien me hubiera dicho que podría estar en la playa, navegando por internet a alta velocidad (comparada con la velocidad de aquel entonces), usando una tablilla plana de cristal que se usa con el dedo, viendo la tele, haciendo fotos, grabando videos,… simplemente no le hubiera creído.

Por eso, si ahora me dicen que en 10, 20 o 30 años podré comunicarme con mi familia o con quien sea a través del pensamiento con una ayudita tecnológica… al menos lo pongo en “veremos”. Estas neuronas podrían ayudar a curar enfermedades (parkinson, epilepsia, alzheimer…) y/o mejorar capacidades (matemáticas, idiomas,… las posibilidades son infinitas). Supondría un gran salto para la humanidad.

Reconozco que es algo alucinante (peligroso, controvertido, insensato y lo que quieran, pero alucinante por encima de todo). Es más, si en los últimos cincuenta años la velocidad de los avances tecnológicos ha sido espectacular, esto representaría el paso a otra era, o el fin de la comunicación y del desarrollo intelectual de la humanidad tal y como la conocemos hasta ahora.

Por cierto, ya Samsung está trabajando en sistemas para controlar las tablets y teléfonos con ondas cerebrales… sin duda el camino ya está iniciado y la tendencia será maximizar el uso del cerebro mediante la tecnología.

Ahora sólo falta que con tanta tecnología puedan detectarse los “errores” de algunos genios en Excel antes de que causen más desgracias y nos devuelvan a la edad de piedra.

Pues hasta aquí el post de hoy, más breve de lo habitual por exceso de calor, pero creo que los temas tratados les van a dar mucho juego y algo sobre lo que pensar y debatir en las tertulias.

Que disfruten de una buena semana y si les ha parecido interesante ¡no se olviden de compartirlo!

Leer más: El Blog de Cristina del Río



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Conversación

1 comentario

  1.    Responder

    Muy buenas,

    La noticia sobre Reinhart y Kenneth Rogoff me parece tratada con poca seriedad y sensacionalismo.

    La relación entre déficit y crecimiento está tratada por numerosos economistas de cualquier país. Es un asunto central sobre el cual se redactan muchos informes, estudios, y estimaciones cada año y más en estos tiempos.

    Así que no es cierto que “un error” en un excell haya llevado al abismo a un continente, tampoco es cierto que los políticos europeos tomasen sus decisiones en base a UN informe, cualquier instituto de análisis económico y cualquier institución hace o subcontrata sus propias estimaciones.

    Eso es sensacionalismo frívolo, por muy divertido que parezca.


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