hillary-clinton-1

Trump consigue titulares porque es una novedad, un showman que dice cosas chocantes. Es visto como un intruso en el espectáculo electoral diseñado para transformar a Clinton en la primera mujer presidenta de América.

Clinton no es que debería ser motivo de preocupación. Es el principal motivo de preocupación. Hillary fue en gran medida responsable de la guerra que hundió a Libia en el caos, un caos que se extiende al resto de África e incluso Europa. Ha defendido más guerra en Oriente Medio.

Promete apoyar más a Israel contra los palestinos. Está totalmente comprometida con la alianza de facto entre Arabia Saudí e Israel que tiene como objetivo derrocar a Assad, fragmentar Siria y destruir la alianza chií entre Irán, Assad y Hezbolá. Esto aumenta el riesgo de confrontación militar con Rusia y Oriente Medio. Clinton defiende una política beligerante hacia Rusia en su frontera con Ucrania.

Los medios de comunicación de masas de Occidente se niegan a darse cuenta que muchos observadores temen que Hillary Clinton nos conduzca, sin advertirlo, a la Tercera Guerra Mundial.

Trump no se ajusta a ese molde. Con sus comentarios groseros se desvía del patrón en el que están instaurados los políticos. Pero los medios de comunicación han estado lentos en reconocer que el pueblo americano está cansado de políticos que se ajustan al patrón. Los medios europeos presentaron  a Hillary como la alternativa sensata. Y sin embargo, el que pretende reconstruir el país es Trump.

Trump pretende establecer acuerdos comerciales con Rusia. No le interesa estar confrontado con Putin.

Trump es el único político que ha cuestionado que todos los acuerdos hechos por su país estaban mal hechos. Los quiere renegociar en beneficio de EE.UU. Va en contra de lo políticamente correcto. Él dice que no tiene tiempo para eso, que eso no va con él.

Para muchos que no lo sepan les sonará raro, pero Trump defendía al Partido Demócrata antes de entrar en el Partido Republicano. Defendía políticas más sociales que las que ahora presuntamente defiende Clinton.

Trump es impredecible y puede echar de la política exterior del país tanto a neoconservadores como a intervencionistas. A diferencia de Clinton no se debe a nadie.

La máquina clintonita que domina el Partido Demócrata fue la que planeó que Hillary fuera presidenta. Trump es un outsider que ni en su partido lo quieren porque va en contra de lo establecido.

La carrera de Clinton estuvo encaminada desde el primer momento para que fuera presidenta de EE.UU. Desarrolló una personalidad muy dura. Apoyó la guerra de Irak. Fue muy amiga del senador republicano McCain y apoyó a éstos en muchas medidas como defender que quemar la bandera federal fuese delito. Utilizó su poder de Secretaria de Estado para unirse a los neoconservadores. Como se diría vulgarmente se vendió a todos.

Apoyó el golpe militar a Zelaya en Honduras y a Gaddafi en Libia con información falsa.

Presionó a Obama para que incrementase el apoyo a rebeldes anti-Assad e imponer una zona de exclusión aérea, arriesgándose a una guerra con Rusia. Esta experiencia más que calificarla para el puesto de presidenta, la descalifica.

Cuando era Secretaria de Estado Clinton anunció un cambio hacia Asia Oriental como eje de la política exterior, desplazando el poder militar hacia esa zona por el auge en la zona. Apuesta por rodear militarmente a China.

Lo más peligroso de todo es que al igual que el evangelista republicano Ted Cruz pretende modelar el mundo a imagen de EE.UU.

Tanto el Obamacare como el modelo sanitario de Clinton no suponen un avance. Depende de las aseguradoras y sus beneficios, es un modelo basado en una competitividad gestionada. Avance para dar cobertura a más gente sería en todo caso el programa universal de Sanders.

Los Clinton se fueron a vivir a Wall Street después de vivir en la Casa Blanca. Varios banqueros les compraron una segunda mansión en el Estado de Nueva York, prestándoles el dinero y pagándoles por impartir conferencias.

Crearon una fundación familiar valorada en 2.000 millones con dinero de hedge funds y fondos de inversión.

El sector financiero fue su familia adoptiva, por eso se debe a ellos y necesita ganar para ellos.

En vez de luchar por las politicas del New Deal que tenían como objetivo incrementar Los estándares de vida de la mayoría, los Clinton lucharon por los derechos de las mujeres y las minorías para que tuvieran éxito individualmente y avanzar en sus carreras y enriquecerse. Está política quebró la solidariedad de la clase trabajadora haciendo que la gente se centrase en la identidad étnica, racial o sexual. Es la política del divide y vencerás.

Hillary busca persuadir a las mujeres de que su ambición es la de todas ellas. La mayoría de las mujeres jóvenes no creen eso. Las mujeres deben luchar por su causa, Hillary es una persona, no una causa.

No hay pruebas de que las mujeres se hayan beneficiado de una mujer presidenta en toda la historia. Los afroamericanos tras la victoria de Obama se sintieron más felices, pero ahora no viven mejor que antes.

Hillary tiene la cara pública y la privada. Es una neoconservadora dentro de un partido Demócrata que junto a su marido moldearon a su manera.

Trump es un outsider que sólo se ha preocupado de reconstruir América y darles ese sueño a los americanos de nuevo, aunque sea desde un populismo barato. Y lo más importante, es un empresario, no un ideólogo. No es un fanático como Cruz y Clinton que quieren evangelizar el mundo y que el resto seamos como ellos.

Trump va a lo suyo y quiere hacer grande a América de nuevo, sin evangelizar a nadie.

A pesar de las groserías y de lo políticamente correcto de Clinton están prácticamente igualados. A ver qué nos depara la noche. Pero lo que está claro es que la gente está cansada de lo políticamente correcto y quiere hechos y medidas concretas.

  1. O dicho de otro modo, elegir a Trump podrá ser malo para los EEUU (o bueno, ya veremos), pero elegir a Hillary será malo para los EEUU y para nosotros…por las razones enumeradas en el artículo.

  2. Veo que te has tragado el argumentario pro-Trump. Escucha hijo mío, Trump estaba a favor de las guerras en Irak y la intervención en Lybia. Tanto como Clinton. Pero además Trump ha dicho que Japón y Corea del Sur deberían tener armas nucleares para rivalizar con China. Sus anunciadas ocurrencias económicas de proteccionismo nos acercarían a un entorno mundial más enrarecido.

    Sí, Clinton no estaba a favor de colaborar con Rusia en ciertos aspectos. Pero durante su mandato como Secretaria de Estado se han restablecido relaciones con Cuba y se la llegado a un acuerdo nuclear en Iran.

    Eso de hablar de “Tercera Guerra Mundial” con Clinton es la demagoiga estúpida propia de alguien que no mira los hechos. Clinton tiene capacidad de negociar y lo ha demostrado, y allá donde ha sido más bien belicista, Trump también lo habría sido.

    No soy pro-Hillary pero antes la prefiero ella por lo ya comentado que a ese payaso demagógico e imprevisible.

    “Trump va a lo suyo y quiere hacer grande a América de nuevo, sin evangelizar a nadie.”. Trump lleva mucho tiempo queriendo enseñar lo bueno que es a todo el mundo, por eso ha escrito libros sobre éxito y a creado una pseudo-universidad co su nombre (un fraude total que ha pasado por los tribunales por cierto). Todo el mundo quiere evangelizar. En éste caso Trump se presenta como una especie de ser superior capaz de resolverlo todo fácilmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te gustará

¿Quién controla el mercado del Lujo?

Tras comentar la concentración que existe en el sector de las semillas…

Para explicarle a tu hijo con una imagen lo que es la devaluación de una moneda

A la izquierda anuncio que aparecía en la prensa en Argentina en…

Aprobado el canon AEDE. La ley más infame de la historia de internet

Hoy, 22 de julio la Comisión de Cultura del Congreso aprobó con…

La banca acuerda aplazar el Armageddon de los derivados

Un cártel de 18 grandes bancos han acordado esta semana hacer la…