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La dictadura de los intelectuales

Que los conflictos y resentimientos existentes en toda sociedad se resuelvan pacíficamente o estallen en una revolución depende en gran medida de dos factores: la existencia de instituciones democráticas capaces de reparar los agravios por medios legislativos y la aptitud de los intelectuales para avivar las llamas del descontento social con el fin de obtener el poder.

La amargura de los intelectuales

Aunque los intelectuales sólo puedan prosperar en sociedades libres y con una ciudadania igualitaria, como las surgidas en Occidente, dichas sociedades los colocan en una posición ambivalente. Si bien disfrutan de influencia sobre la opinión pública, en el plano social constituyen un elemento marginal dado que no controlan ni la riqueza, ni el poder político.

Una buena parte de ellos conforman un mediocre proletariado intelectual que solo a duras penas se las arregla para ganarse la vida: aun los representantes más afortunados de este grupo son económica y políticamente insignificantes, y a menudo se ven forzados a actuar como los portavoces a sueldo de la élite de la nación.  Es doloroso encontrarse en una posición así, sobre todo para quienes se consideran mucho más merecedores de las prerrogativas del poder que aquellos que efectivamente lo ostentan en virtud del nacimiento o la explotación económica.

Paradójicamente, pues, el capitalismo y la democracia, al mismo tiempo que realzan el papel de los intelectuales, también acentúa su descontento. Su estatus en una sociedad capitalista está muy por debajo del que tienen políticos y empresarios, a quienes menosprecian como aficionados en el arte de la administración social. Pero envidian su riqueza, su autoridad y su prestigio. A los intelectuales les es difícil adaptarse al fluctuante mundo del capitalismo y a la democracia, donde se sienten humillados por falta de dinero y estatus. Ludwing von Mises creía que sienten apego por las filosofias anticapitalistas para hacer inaudible la voz interior que les dice que son enteramente responsables de su propio fracaso.

Yo, el Pueblo.

Los intelectuales puede evitar estas humillaciones y llegar a la cima solo con una condición: que la sociedad se racionalice y la “razón” su razón reemplace el libre juego de las fuerzas económicas y políticas. Esto significa socialismo. El principal enemigo de los socialistas, en su vertiente tanto pacífica cómo violenta (revolucionaria), ha sido siempre el espontaneísmo, o laissez faire económico y político. El llamamiento a la abolición de la propiedad privada y los medios de producción en nombre de la sociedad, común a todos los programas socialistas, permite en teoría racionalizar la producción de bienes y volver equitativa su distribución. Y da la casualidad de que también pone a quienes afirman saber que es racional, los intelectuales, en una posición dirigente. El llamamiento de los intelectuales radicales de la nacionalización de los medios de producción hecho en nombre de las masas curiosamente a quién históricamente más a beneficiado ha sido a ellos mismos.

Para que surja una intelligentsia deben cumplirse dos condiciones:

  1. Una ideología basada en la convicción de que el hombre no es una criatura única dotada de un alma imortal, sino un compuesto de material íntegramente moldeado por el medio que lo rodea; premisa de la cual se sigue  que, si el medio social, económico y político del hombre se reordena de acuerdo con preceptos “racionales” es posible producir una nueva raza de seres humanos perfectamente racionales. Esta creencia eleva a los intelectuales, como portadores de la racionalidad, al estatus de ingenieros sociales y justifica su ambición de desplazar a la élite dominante.
  2. Oportunidades para que los intelectuales conquisten un estatus social y laboral a fin de promover sus intereses de grupo, esto es, la disolución de los estamentos y las castas y el surgimiento de profesiones libres que los independicen del establishment: derecho, periodismo, instituciones laicas de enseñanza superior, una economía industrial necesitada de expertos, un publico lector culto. Estas oportunidades, acompañadas de la libertad de palabras y asociación, posibilitan a los intelectuales tener autoridad sobre la opinión pública y erigirse cómo portavoz auto designado de todos lo que no integran el  establishment.

Mientras el establishment cuenta sobre todo con su aparato represivo para mantener a raya a la intelligentsia, esta utiliza como palanca el descontento popular y lo agrava con todos los medios a su disposición y en especial un persistente descrédito.

Las teorías y los programas a los que los intelectuales dedican sus horas, se evalúan, en efecto, en relación no con la vida, sino con otras teorías y programas; el criterio de  validez son la congruencia y la conformidad. La realidad vivida se trata como una perversión o una caricatura de la “auténtica” realidad, al acecho, invisible, detrás de las apariencias y a la espera de que su revolución la libere. Esta actitud permite a los intelectuales, aceptar como verdaderas proposiciones que divergen completamente de los hechos demostrables y del sentido común.

Para entender el comportamiento de la intelligensia es imprescindible tener presente en todo momento su apartamiento deliberado de la realidad; en efecto si bien los intelectuales pueden ser despiadadamente pragmáticos al explotar, con fines tácticos, las demandas del pueblo, su idea de lo que quieren es producto de una completa abstracción. No es de sorprender que, al llegar al poder, los intelectuales establezcan una rigurosa censura, ya que sólo mediante la supresión de la libertad de palabra pueden imponer su su realidad a las personas comunes y corrientes atascadas en las ciénagas de los hechos.

La dictadura en nombre de la libertad

En ningún otro aspecto es esta propensión a crear una realidad propia más evidente – y perniciosa- que en la concepción que la intelligentsia se hace del “pueblo”. Los radicales insisten en hablar del pueblo (o masas populares) y actuar en su nombre contra la élite presuntamente egoísta que controla el Estado, y la riqueza de la nación. Desde su punto de vista, la instauración de una sociedad justa y libre exige la destrucción del status quo. Pero le contacto con las personas de carne y hueso no tarda en revelar que pocas de ellas quieren la destrucción de su mundo conocido; lo que desean es que se de solución a sus agravios específicos, es decir, una reforma parcial en la que todo lo demás quede cómo está.

Para promover su ideal de un cambio integral, la intelligentsia debe, en consecuencia, crear una abstracción llamada pueblo a la que pueda atribuir sus propios deseos.

La esencia del jacobismo no estaba en el terror, sino en el empeño de una denominada élite intelectual en establecer un poder dictatorial sobre el pueblo en nombre del pueblo. La justificación de esta manera de proceder se encuentra en el concepto rousseauniano de “voluntad general”, conforme al cual la voluntad del pueblo era la que la opinión intelectual decía que era.

Solo reduciendo a las personas de carne y hueso a una mera idea se puede ignorar la voluntad de la mayoría en nombre de la democracia e instaurar la dictadura en nombre de la libertad.

Aunque la intelligentsia se complace en imaginarse abnegadamente dedicada al bien público, y cree por lo tanto ser más una fuerza moral que un grupo social, el hecho de que sus miembros compartan valores y metas comunes implica de manera inevitable que también tengan intereses comunes, que bien pueden chocar con los ideales que profesan; es algo que les cuesta admitir.  Destaca su  profunda aversión al auto análisis, en marcado contraste con su inclinación a analizar todos los demás grupos y clases sociales.

El resultado es el que ya conocemos. El establishment es simplemente substituido por una nueva mediocre casta social intelectual, sin capacidad de gestión y que sólo puede permanecer en el poder imponiendo al pueblo la dictadura de sus ideales sobre la realidad cotidiana bajo la promesa de la creación de un mundo mejor y un nuevo hombre que nunca llegará.

Comunismo, socialismo, nacionalsocialismo, nacionalismos

Basado en fragmentos del libro “La Revolución Rusa” de Richard Pipes.

 

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Conversación

8 comentarios

  1.    Responder

    Os voy a dar la receta para curar los males económicos y algunos otros: ganar dinero (esfuerzo), ahorrar (renuncia) e invertir (prudencia). Estos ingredientes de cuecen lentamente ( 20-30 años ) y adios problemas.
    Si es muy aburrido id a escuchar qué promete el político de turno y preparad la vaselina!!

  2.    Responder

    Aqui, no abundan los intelectuales y evidentemente yo ni por asomo. Pero en algún momento ha habido gente de gran calibre maquiavélico, hablo de Suarez y la legalización del PCE. Esto, con la colaboración directa de los comunistas (desconozco el motivo) dió la GRAN prueba de que todo iba a cambiar.
    Y no cambió, ni ha cambiado nada, bueno si, ir a votar cada cuatro años a unos partidos que vaya, vaya y les siguen votando… és lo que tiene tener los medios en casa.
    No sé si sois intelectuales, pero si sé que sois inteligentes. Os pediría que miréis el documental “Las cloacas de interior” la caverna informativa lo ha vetado y es de una verguenza espeluznante.
    No adjunto ningún link por que los que sean de fuera de Catalunya, no lo podrán visionar, cosas de la geolocalización ya que si tenéis ADSL la mayoria de empresas ponen por defecto que la conexión de vuestros ordenadores està en Madrid y alli no hay permiso (raro he??) para los de Catalunya podéis ver TV3 a la carta, està en castellano y català y subtitulado. pero también hay excepciones.

  3.    Responder

    Recomiendo la lectura de «el gran debate»… Totalmente de acuerdo. Pero no debemos dejar a los políticos ni empresarios. Y para evitar que unos pocos «intelectuales» hagan la suya, se debe fomentar el conocimiento, el estudio, la educación entre la mayoría de los ciudadanos. Sólo eso permitirá un pueblo que sepa adaptarse a los nuevos tiempos salvandose de nuevos Mesías y visionarios… Invito también a conocer las ideas del Regeneracionismo siendo Joaquín Costa una de sus cabezas más visibles. Uno de varios grandísimos oscenses, aunque desgraciadamente desconocido.

  4.    Responder

    UN PAIS A PIQUE
    Comienza a entender dónde estamos y a donde nos quieren llevar una panda de politicastros que llevan todas sus carreras medrando a base de obedecer y estrujarnos.

    Evolución del coste de la mano de obra en las principales economías europeas.
    https://uploads.tapatalk-cdn.com/20170714/7976cb8ace380248d514ee9ac471d477.jpg

    Habría que preguntar a los Sres. Ministros de Economía y de Hacienda como encaja esto con ‘la fingida recuperación’.Todo va de maravilla… salvo para los españoles.
    La cara B de la austeridad: déficit, deuda y pifias abren un cráter financiero de 240.000 millones
    El endeudamiento de la Administración central supera por primera vez el billón de euros tras crecer 169.000 millones en cuatro años mientras las consecuencias del rescate, la amnistía fiscal y las políticas energética y de transportes lastran unas cuentas públicas cuyo descuadre crece.
    http://www.publico.es/economia/cara-b-austeridad-deficit-deuda-pifias-abren-crater-financiero-240000-millones.html

    España necesitará 25 años para reducir la deuda exterior a un nivel sostenible
    España va bien..?..pero a credito loco y pobreza mientras se pague.. PAN PARA HOY Y HAMBRE PARA MAÑANA
    EL PP+Psoe QUE NOS ARRUINAN, ROBIN DE LOS BOSQUES PERO AL REVÉS….
    DEUDAS FUTURAS PAGADAS POR LA PLEBE ARRUINADA…Y QUE SE LO SACARAN FRITOS A RECORTES + IMPUESTOS A USTEDES, SUS HIJOS Y NIETOS POR DÉCADAS
    http://www.elconfidencial.com/economia/2017-07-13/deuda-exterior-eurpe-g-oliver-liquidez-bce-deficit-endeudamiento-tesoro-sector-publico-financiacion-prima-de-riesgo-diferencial-alemania_1413505/

    La tasa de ahorro de las familias “EL DESAHORRO”
    (SOMOS POBRES PORQUE HINCHAMOS EL PRECIO DE LA VIVIENDA PARA CREERNOS RICOS; AHORA NO QUEREMOS DESHINCHARLO AUNQUE YA SOSPECHEMOS SI SEGUIREMOS SIENDO POBRES ?…pero mejor seguir ignorando que nadie nos la va a comprar…y el que tenga suerte, a lo que te quieran dar¡¡¡¡)
    https://ep01.epimg.net/economia/imagenes/2017/07/15/actualidad/1500141349_643692_1500143900_sumario_normal_recorte1.jpg

    Alerta en la banca: el crédito al consumo empieza a entrar en mora e impagos de nuevo-
    http://www.elconfidencial.com/empresas/2017-05-09/banca-morosidad-credito-consumo-inmuebles-adjudicados_1376848/

    Las ironias de Marta Flich
    https://www.youtube.com/embed/YfmL9UItCf8

    Si eres joven, vete de España
    http://www.vozpopuli.com/la_tribuna_de_carlos_gorostiza/joven-vete-Espana_7_1043665624.html

    *Natalidad*
    http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/natalidad_mas

    http://images.eldiario.es/blogs/ensayo_EDICRT20170715_0002_14.jpg

    http://3.bp.blogspot.com/-LBIeaRG0MPM/UIT6MjmzktI/AAAAAAAAE8M/EXNyLAuYxJY/s1600/elecciones_gallegas.jpg

    A los que decían que Zapatero era malo, que lo fue …pero estos del PP son peores.
    Podrían preguntar en Madrid, Cádiz, Zaragoza o Barcelona como se hace….ya lo estan haciendo.
    Ya lo dijo Carmena…No robar ayuda.
    **No votarlos también**.

    1.    Responder

      Ok… Pero ante tanta calamidad… Soluciones? Somos un país parece de grandes críticos pero poco constructivos. Cuando alguien sólo narra problemas pero no soluciones me recuerda a un escritor periodista a quien admiro mucho pero que se queda en citar lo malo pero no plantear remedios… Y eso no me acaba de convencer.

  5.    Responder

    Y la conclusión es que como no hay sustituto mejor, es mejor que políticos y empresarios hagan lo que les venga en gana.

    Y una mierda.

    1.    Responder

      El otro lado de tu razonamiento es igualmente simplista, la única alternativa o solución es el marxismo ortodoxo o un leninismo 2.0.

      El problema es que la ciudadanía no quiere enmiendas a la totalidad o revoluciones, solo soluciones a problemas concretos: corrupcion, paro, etc.

      El mismo diagnóstico que Iglesias lo hace Luigi Zingales (y es de la Escuela de Chicago), en ausencia de instituciones sólidas la oligarquía nos roba… pero la solución no es una nueva oligarquía si no mejores instituciones.

    2.    Responder

      Hombre esa es una conclusión bastante pobre 🙂


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