aftershock investor

The Aftershock Investor: A Crash Course in Staying Afloat in a Sinking Economy

David and Robert A. Wiedemer, Cindy S. Spitzer

Comentamos hoy un libro publicado solo en inglés pero que como tantos otros podemos comprar si dominamos la lengua de Shakespeare o la queremos practicar, a la vez que aprendemos a que hacer con nuestros ahorros, finanzas o riqueza antes de y una vez que se produzca el SHOCK por venir del que sus autores nos alertan y del que tan convencidos parecen estar.

Los autores del libro, que presumen del crédito ganado tras la publicación de su libro del 2006 “America’s Bubble Economy”, en el que predijeron el crash de la economía americana en sus diferentes burbujas: la inmobiliaria, la bursátil, y la de la deuda. Desde luego que acercaron bastante y fueron bastante valientes de publicar estas ideas en el 2006. La pregunta sería, este acierto en la idea y en el timing, ¿es una prueba de genialidad o de mera suerte?

Publicado a mediados de 2012, los autores defienden en “The Aftershock Investor”, una visión sencilla de la economía americana y mundial pero tremendamente sensata. Opinan que estamos en la antesala de gran crash o shock que va a ser producto de la intervención de la Reserva Federal y el resto de bancos centrales y creen que la gran falacia de la economía desde 1980 es que el crecimiento de ésta y especialmente las enormes subidas de la bolsa (¡del 1000% en el Dow Jones de 1980 al 2000!) son ejemplos claros de burbujas hinchadas por el crédito barato o casi gratis y no tienen una contrapartida real con mejoras en la productividad, lo que ha sido siempre la base del crecimiento económico. Niegan el concepto de “tasa natural de crecimiento”, y critican lo que ellos llaman “sabiduría convencional” que personifican con un poco de mala leche en el mítico Warren Buffet de que a la larga todo va a ir bien, la economía va a ir a mejor, se va a crear más empleo… Es cierto que si miramos unas décadas o hasta un par de siglos podemos caer en esta visión de la realidad, pero no es menos cierto que este análisis de la realidad está condenado a fallar más tarde o temprano.

Sus recomendaciones son bastante transgresoras puesto que alientan a los inversores a abandonar los activos financieros clásicos: dejar de tener acciones, o como mucho solo quedarse por un tiempo con acciones de alto dividendo y de industrias seguras como eléctricas. Sobre los bonos, mercado del que cuentan que pasó de 43 trillones americanos de dólares en 1990 a 160 en 2010 con con una rentabilidad media del 9’5 % (que resulta estratosférica hoy día), lo mismo: véndalos ya. Solo recomiendan tener, y a corto-medio plazo, deuda americana a corto plazo y bonos ligados a la inflacción (TIPS) que también habrá que abandonar. Otras inversiones que recomiendas con mucho cuidado son las materias primas, divisas (como el dolar canadiense), y ponerse corto, con mucho cuidado, en todo aquello que rechazan: acciones y bonos a través de ETFs.

El activo que defienden como más seguro es el oro, creen que ante la inflacción que sí o si acabará llegando antes o después es el único medio que protegerá al pequeño ahorrador de la pérdida de su riqueza en lo que ellos llaman “el cielo del dinero”.

Quizá el capítulo que más hace pensar en la economía español es el que aborda el mercado laboral y que parece describir sin quererlo bastante acertadamente el panorama de destrucción de empleo en el sector de bienes de capital (construcción, industria), en el de gasto discreccional (viajes, restaurantes, entretenimiento…) y el también existente pero algo menor del de las “necesidades”(salud, educación, comida, utilities…).

Aunque es cierto que repiten sus tesis una y otra vez de forma machacona, consiguiendo desde luego que te quedes con sus ideas, resulta una lectura inteligente y hasta cierto punto atrevida con perlas como cuando se preguntan: si no hay ningún problema en imprimir dinero, si eso no va a tener consecuencias ni provocar inflacción, ¿por qué no se deja de pagar impuestos y que los bancos centrales creen el dinero que haga falta? Ahí queda eso.

Recommended: 3’5/5.

Aftershock Investor – Papel

The Aftershock Investor: A Crash Course in Staying Afloat in a Sinking Economy – Kindle

Ésta y otras críticas en http://www.ficcionno.com

  1. “…fueron vastante valientes de publicar estas ideas en el 2006”

    Tú si que eres valiente por leer en inglés cuando cometes esas faltas ortográficas en español 😉

  2. ¿Informe PISA? ¿”Vastante valientes” (ver texto más arriba)? Todo cuadra. Estamos en España, no en Austria o Suiza. Y así nos va.

  3. Este tipo de libro me recuerda a los de SNB, y claro, un dia u otro acertaran. Aunque para coger ideas y tener otro punto de vista puede resultar interesante.

    Respecto a “vastante”. Muy posiblemente se trata de un error tipografico. Seria mas interesante comentar el articulo y, si se cree conveniente, añadir la correccion.

  4. Totalmente de acuerdo Andrea, lo prioritario es la idea que quieren transmitir, y es uno de lo medios más independiente y claro de España, ningún reproche absurdo por encontrar faltas de ortografía.

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