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Los Analistos

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Hoy leo una noticia en Expansión que prefiero tomármela a risa, pero que en realidad es para echarse a llorar, o mejor, para sacar espuma por la boca de pura indignación. La notícia dice así: “UBS retira sólo un día después su consejo de vender Red Eléctrica”. La historia no es más que una muestra (la enésima) de la mediocridad de los análisis de los departamentos de entidades de banca tan altisonantes como la mismísima UBS. Pero lo más triste es que esto es extrapolable a prácticamente toda la banca.

La secuencia de los hechos es esta: El pasado viernes el Gobierno ejecuta una reforma eléctrica que afecta negativamente a las cuentas de las empresas del sector, como es lógico. Y los flamantes “analistos” de UBS se pasan (o deberían haberse pasado) el fin de semana estrujándose el cerebro y recalculando el impacto que dicha reforma va a causar en las cuentas de las empresas del sector. Cálculos y valoraciones complejísimas que, tras todo el fin de semana de sesudo esfuerzo (sic), les lleva a la conclusión de rehacer todos sus precios objetivos para las acciones de esas compañías (objetivos para qué plazo de tiempo? esa es otra…). Esa tarea la realizan, como es lógico, los “especialistos” en analizar las empresas del sector energético, que se supone que conocen perfectamente esos negocios. También reformulan las consabidas recomendaciones de comprar, vender o mantener, que la mayoría de inversores mediocres esperan como si de un oráculo se tratase.

Pues bien, para el caso de Red Eléctrica, la nueva recomendación de ayer lunes de los sesudos analistos de UBS era “vender”, y el cálculo del nuevo precio objetivo fue de 36,5 eur por acción, cuando antes del fin de semana lo tenían fijado a 38. Se supone que esta recomendación de venta y el precio objetivo de 36,5 publicado ayer lunes, era fruto de una árdua tarea de cáculos y valoraciones elaborada febrilmente desde el pasado viernes por los mejores especialistas del banco en analizar empresas eléctricas.

Pero va a ser que no. Porque sólo 24 horas después, en cuanto Mr. Market les ha llevado la contraria y la propia empresa ha cuantificado la afectación de la reforma en sus cuentas en sólo 100M €, los analistos de UBS han visto como el suelo se desvanecía bajo sus pies, se han fundido como cubitos de hielo en té caliente, y han rehecho sus “cáclulos” de manera inmediata para no salir movidos en la foto.

Hoy martes la recomendación de estos mismos analistos es de “mantener” y su precio objetivo es el de cierre de ayer, o sea 40 eur (hoy es otra vez la que más sube del Ibex y cotiza ya a 40,66). ¿Se puede ser más mediocre? Ante la reacción del Mercado, los analistas dan por buenos los cálculos de la afectación en las cuentas publicados por la propia empresa, y además ajustan su predicción al precio actual de la acción! Menudo análisis… Toman por imbéciles a sus Clientes! que si hacen caso de esa pandilla de inútiles, demuestran cuando menos estar muy mal asesorados.

La conclusión es que el conocimiento que esos analistas tienen del negocio que pretenden valorar es nula. Que no tienen ni puñetera idea de la afectación que la reforma puede tener en las cuentas de la empresa (quizá no tengan ni siquiera una idea clara de las cuentas de la empresa), y que siguen la corriente de los departamentos de análisis del resto de bancos para no quedar en evidencia.

Su mantra es: Si nos equivocamos, nos equivocamos todos (UBS, Credit Suisse, Citi, BBVA, Santander, LaCaixa, Deutsche, etc). No vaya a ser que nos señalen con el dedo y nuestras ventas se puedan ver perjudicadas, lo cual sería letal para la continuidad en el puesto de trabajo. Da igual renunciar a analizar correctamente llevándole la contraria al Mercado. Lo único importante es no salir movido en la foto colectiva del análisis bancario y del consenso del sector financiero. El Criterio de Mediocridad es lamentablemente el norte que sigue el sistema bancario, tanto en la gestión de sus fondos como en la venta de sus productos.

Lo peor es que todos hacen igual. No hay ni un banco que esté dispuesto a asumir el riesgo de equivocarse sólo, a cambio de buscar el acierto. Cuando lo razonable choca con el consenso, los analistos abandonan, sin dudar ni un instante, la razón para aliarse con el consenso. Porque los analistos pueden asumir el riesgo de no acertar (eso lo hacen a menudo y los jefes lo toleran muy bien), pero siempre que el error sea colectivo, masivo. Jamás pretenderán defender una valoración o un punto de vista radicalmente distinto a lo que dice el esquizofrénico de Mr. Market. ¿Por qué? Pues básicamente porque sus análisis son, en el mejor de los casos, superficiales. Y por tanto jamás se atreverán a defender sus recomendaciones o previsiones de precios de manera firme.

Además, sus jefes les presionan para que arrojen a diario la carnaza de las previsiones a los ávidos clientes del banco. Y estos clientes, bien sea por ingenuidad o por mera ludopatía, apuestan indiscriminadamente su dinero siguiendo las “sesudas” recomendaciones del “elitista departamento de análisis” de sus bancos. Dichas recomendaciones pasan (y se terminan de prostituir) por departamento comercial, que ejerce de correa de transmisión entre analistos y Clientes. Así les va y así les irá.

Aunque preferiría pensar que los analistos de UBS (y cualquier otro) estuvieron todo el fin de semana calculando los ratios de depreciación de Red Eléctrica generados por la reforma, las previsiones de los próximos ejercicios, etc, etc, etc, puedo imaginarme la discusión entre ellos cuando vieron que ayer sus predicciones se alejaban accidental y temerariamente del consenso:

-Oye, que Red Eléctrica ha dicho que sólo les afecta la reforma en 100 millones… y hoy está subiendo como la espuma.

-Uf, y ahora qué hacemos? Mira, cambia la recomendación que hemos puesto de “vender” y hazlo ya!

-Pero que ponemos “comprar”?

-Hombre no te pases, pon “neutral” por si acaso.

-Y qué precio objetivo ponemos, porque en 36,5 estamos haciendo el ridículo, está ya a 40 y subiendo.

-Pues ponle el precio de cierre de hoy con recomendación “neutral”, y así no nos equivocamos. Y la próxima vez no te mojes dando precios y recomendaciones, hasta ver las del resto de bancos o hasta que la propia empresa publique la valoración que se dan a sí mismos. ¿Estamos?

-Vale perdona, no volverá a ocurrir.

-Esto me pasa por delegar… Es que tengo que estar yo encima de todo, porque en cuanto me despisto estos críos me la lían parda!

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