ministerio sanidad y consumo

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Durante el día se producía en Madrid uno de los mayores acuerdos políticos de los últimos meses y, quizá, el más importante en materia biosanitaria de los últimos años.

En la reunión producida en el Ministerio de Sanidad, entre la Ministra y los Consejeros de Sanidad de las 17 (19) Comunidades Autónomas, se llegó a un acuerdo de colaboración con el que se recortarán gastos por valor de más de 1.500 millones de euros.

El modelo de sanidad pública en nuestro país es algo complejo, de momento es una fórmula que ha funcionado, pero que aún tiene que financiarse de forma externa con ayudas extraordinarias debido al escaso margen de ahorro con el que han lidiado las Comunidades Autónomas cada año.

Desde hace unos años, como bien públicamente es conocido, las concesiones de la sanidad pública están repartidas enteramente a cada una de las Comunidades Autónomas, siendo el Ministerio de Sanidad el que tiene que velar por el correcto funcionamiento de las mismas, así como deliberar sobre determinados apoyos financieros o coordinación entre varias de las comunidades. La agencia nacional de trasplantes, por ejemplo, depende del propio Ministerio de Sanidad, aunque está coordinado con cada Comunidad Autónoma por separado.

Desde esta división de las competencias todas las comunidades autónomas han hecho grandes esfuerzos, por separado, para ser rentables y no depender del “ajuste” que, a posteriori, tiene que hacer el Ministerio de Sanidad para cuadrar todos los balances presupuestarios de cada Comunidad Autónoma. Durante los últimos años muchas han sido las ingeniosas medidas que se han planteado, la Comunidad de Madrid por ejemplo instauró el famoso céntimo sanitario incluido dentro del impuesto de hidrocarburos: por cada litro que se consumiera de combustible dentro de la Comunidad de Madrid, un céntimo iba destinado a la sanidad pública de la región. Medida que han instaurado casi toda las comunidades, incrementando “ese céntimo” hasta convertires en 2,4 céntimos o incluso 4,8 céntimos como ocurre actualmente en la misma Comunidad de Madrid, Cataluña, Galicia, Asturias o Comunidad Valenciana.

Con todo y con eso, el sistema aún no es rentable a nivel nacional. Grandes descuadres, que empiezan a notarse aún más con estos momentos de crisis, donde los presupuestos ministeriales están fijados al céntimo para cumplirse.

En principio de la solución, que empezó a fraguarse ayer, en una reunión sin precedentes fue gracias al acuerdo de creación de una logística farmacéutica común para todas las administraciones comunitarias. A partir de ahora, todas las comunidades autónomas, realizarán pedidos farmacéuticos en conjunto consiguiendo así reducir altamente los costes gracias a una mayor presión al sector farmacéutico por los volúmenes de compra.

Con esta medida se espera aliviar un mínimo de 1.500 millones de euros, un 10% de los 15.000 millones anuales de descuadre que posee la sanidad pública en nuestro país. Sin duda no es una solución definitiva al problema, pero si un paso clave para empezar a cuadrar esfuerzos y conseguir una estrategia financiera mucho más adecuada a la realidad presupuestaria de nuestro país.

  1. Dos apuntes:

    Por la crisis parece que todo el sistema de protecicón social se puede venir abajo. El siguiente texto está sacado el enlace que pongo:

    Mientras tanto, en medio de la falta de recuperación económica (15), los enfrentamientos sociales se han multiplicado en Europa, mientras que los Estados Unidos, el tejido social es pura y simplemente desmantelado (16).
    Si el primer fenómeno es más visible que el segundo, sin embargo, el último es el más radical.
    El control de las herramientas de comunicación internacionales en Estados Unidos permite enmascarar las consecuencias sociales de esta destrucción de los servicios públicos y el fondo social de empobrecimiento acelerado de la clase media en ese país (17).

    http://edicion4.com.ar/e4blog/?p=5279

    Por otro lado, el problema de la financiación de la sanidad es independiente de la crisis y seguirá empeorando por simple cuestión biológica. El proteccionismo que la especie humana realiza sobre sus individuos impide la selección natural. Esto implica que cada nueva generación tiene un porcentaje mayor de individuos dependiente de la tecnología. En última instancia esto lleva a la extinción.

    Es fácil de entender. Es como criar a un hijo sobre protegiéndolo, pues supone que cuando se haga adulto no sepa enfrentarse al mundo real.

  2. Es que los espartanos sabían lo que hacían, los débiles y enclenques tirados por un barranco.

    Eutanasia y eugenesia, y si hubieramos castrado a tiempo a los padres de algunos hijos de puta estafadores, timadores y sinvergüenzas que ahora están forrados con los bonus y las corruptelas políticas ahora no tendrámos esta ruina encima. Y así mejoramos la especie y la economía.

    Eso sí, el que decide a quien hay que eliminar soy yo.

  3. En primer lugar se tiene que acabar con el monopolio de las farmácias. Con la compra de medicamentos y accesorios mantenemos a un ejercito de farmaceutas, con una farmacia en cada esquina. Las farmacias de hoy en día, que no suelen elaborar recetas magestrales, podrían ser reemplazados por expendedores automáticos. Con el sobrante, un montón de jovenes muy cualificados, se podría dedicar a investigar enfermedades, elaborar medicamentos nuevos y no desperdiciar su talento haciendo de vendedor de pastillas.

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