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Si la posmodernidad se caracteriza por la rapidez con que se suceden los cambios de tercio, la llegada de la crisis ha acelerado aún más la aparición de novedades: nuevas situaciones, soluciones de emergencia y productos financieros creados para la ocasión, han aparecido en escena llenando la prensa de nuevos ‘palabros’ que añadir a la ya confusa jerga bancaria.

No están todos los que son pero sí son todos los que están:

  • Edificios zombis: grandes construcciones levantadas en época de bonanza que al toparse con la crisis no llegaron a ser lo que prometían, quedándose con instalaciones inacabadas, defectos de construcción o comodidades de lujo jamás instaladas. The Wall Street Journal los describió como “ejemplos del hueco entre los sueños recientes de gloria económica y la dura nueva realidad”.
  • Indigestión inmobiliaria: el exceso de edificios y viviendas vacíos a causa de los embargos y la construcción desmedida ha convertido en imposible la ‘digestión’ de todos estos inmuebles por parte de la población, que ya no alcanza a comprar ni alquilar. Algo así como haber cocinado 10 kilos de macarrones para 4 personas.
  • Stress test: examen que valora la solidez de los bancos y cajas y permite saber su nivel de resistencia en época de crisis. Históricamente aplicado al mundo de la tecnología, los test de estrés han sido aplicados de forma masiva a la mayor parte de bancos europeos por primera vez este verano (cuando en realidad ya se conocía quiénes eran ‘los fuertes’ pero en fin).
  • Hipotecas bajo el agua: cuando la hipoteca que estamos pagando se ha quedado grande en comparación con el precio actual de la vivienda, porque cuando firmamos el préstamo el precio de la vivienda era muy superior. Un fiel reflejo de la burbuja inmobiliaria.
  • Hipofincas: con más de 50.000 embargos en lo que va de año, los bancos se están convirtiendo en auténticas inmobiliarias, tanto es así que las inmobiliarias al uso ya las tachan de “competencia desleal”. Las entidades, que no quieren estos pisos pero sí liquidez, ofrecen a todo el que se los compre unas hipotecas con condiciones difícilmente superables en el mercado. Eso sí, el piso y la hipoteca van en pack indisoluble.
  • Cláusulas túnel: además del encarecimiento del interés y el aumento de los productos vinculados a la hipoteca, el endurecimiento de las condiciones de los préstamos pasa por las cláusulas suelo y techo que establecen un máximo y un mínimo interés que el hipotecado pagará en su cuota, pase lo que pase con el Euribor. El problema es que el banco mueve estos números para protegerse (el suelo es muy alto, hasta del 4,95%) pero no para proteger al cliente (el techo es muy alto, hasta del 15%). En fin, el túnel del terror (aunque la justicia lo va enmendando).

Pero todavía hay más: economía globo y economía avión, hipoteca inversa, PIGS o PIIGS y otro zombi: según Leopoldo Abadía, así llaman también a las “entidades financieras inviables que se mantienen artificialmente”. Un, dos, tres, responda otra vez…

Por HelpMyCash.com

  1. Totalmente de acuerdo, miseuritos. La había dejado fuera por demasiado conocida y quizás no lo sea. Las hipotecas subprime son las que se dieron a personas con un perfil financiero no apto para un gasto tan alto y prolongado. A esas mismas personas ahora no les darían un crédito ni con 3 avales (es un decir). Y ahora vamos a 500 embargos por día, o sea, los bancos sin liquidez y la gente sin casa. En fin. Gracias por la aportación.

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