Nueve propuestas necesarias para mejorar nuestro mercado laboral, hacerlo más eficiente y reducir el nivel actual de paro que tenemos:

  • Reducir con carácter progresivo las cotizaciones a la Seguridad Social por su impacto sobre el empleo, situándolas en niveles similares a los de países de nuestro entorno, cubriendo las insuficiencias de financiación con fondos presupuestarios. Esta medida debería aplicarse prioritariamente para fomentar la contratación indefinida de parados, especialmente de larga duración y jóvenes que acceden al mercado laboral.

 

  • Reforma del sistema de cobertura por desempleo. Debe hacerse efectiva la posibilidad de controlar que el parado con prestación se convierta en un buscador activo de empleo, como ocurre en otros países europeos, al tiempo que se pueda establecer la posibilidad de retirar la prestación si se rechazan ofertar de empleo adecuadas a la cualificación del parado. Contemplar la suspensión de las prestaciones en caso de renuncia a la búsqueda activa de empleo, rechazo reiterado de trabajos ofertados o negativa a seguir cursos de formación.

 

  • Simplificar y objetivar aún más la legislación para reducir la excesiva judicialización de las diferencias laborales. Se debe reducir la incertidumbre entre los empresarios. Para ello, es preciso promover una mayor simplificación de la legislación y fomentar el arbitraje para la resolución de conflictos colectivos, reservando la actuación ante los Tribunales para evitar irregularidades. No resulta justificable que una legislación emanada de la actual reforma laboral se haya vaciado de contenido a través de decisiones judiciales.

 

  • Instaurar el contrato único indefinido. Hay que reducir la dualidad en la contratación que padece el mercado laboral español. Se debería crear un contrato único indefinido con indemnización de 20 días por año trabajado y máximo de una anualidad (sin retroactividad). Las excepciones tendrían que ser lógicamente en algunos contratos temporales específicos como los de interinidad y formación, sin menoscabo de seguir impulsando en paralelo la modalidad de contratación a tiempo parcial siempre con las garantís pertinentes, como solución para quienes quieran potenciar la conciliación de la vida personal y profesional.

 

  • Contrato joven. Es necesario mejorar el contenido del actual contrato el prácticas, dirigido a los jóvenes menores de 30 años, y lograr el compromiso de las empresas para mantener un porcentaje en sus plantillas de este tipo de contratos en los próximos años, para facilitar así la incorporación al mercado de trabajo de este colectivo.

 

  • Mejorar la legislación para promover aún más los convenios colectivos a nivel empresa. Pese a la última reforma, no se ha desarrollado suficientemente la primacía del convenio de empresa. Conviene desincentivar los convenios sectoriales que actúan de freno a una competencia efectiva al extender al conjunto de un sector condiciones laborales uniformes con independencia de la situación de cada empresa. Además, provocaron en la crisis que la evolución salarial fuera contraría al ciclo económico.
  • Reformar en profundidad los servicios públicos de empleo. A día de hoy totalmente ineficaces, para que sus servicios realmente sean eficientes y puedan ofrecer resultados razonables en materia de recolocación.

 

  • Incentivar la formación continuada en la empresa mediante incentivos ligados a compromisos de mantenimiento del empleo. Diseño de programas de formación intensivos que estén dirigidos a aquellos sectores y oficios que sean más demandados.

 

  • Reformar en profundidad las políticas activas de empleo eliminando incentivos que no se asocien con compromisos de mantenimiento del empleo durante plazos suficientemente dilatados, revisando a fondo las ayudas para cursos de formación utilizados como vía indirecta de financiación de patronal y sindicatos sin valor añadido apreciable para los trabajadores.  Buscar un mayor equilibrio entre políticas activas y pasivas de protección para impulsar a los desempleados que cobran una prestación a la búsqueda activa de empleo desde el primer día. Eliminación gradual del PER (Plan de Empleo Rural), las subvenciones a los ayuntamientos de varias comunidades autónomas, para realizar inversiones en el mundo rural.
  1. En España, ya tenemos un contrarto único: El contrato indefinido. Los contratos temporales son excepciones que el problema es que se hacen saltándose la ley, porque la ley los contempla como excepciones, y según vemos son la norma. y el problema es que la administración hace la vista gorda. Ese es el problema.

    Al que le apetezca informarse un poco más, recomiendo leer este blog de abogados laboralistas: http://laboro-spain.blogspot.com.es/2015/10/contrato-unico-trabajo.html

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