Si el dicho popular avisa que a “Un loco con dinero es bienvenido a todas las fiestas”, este jueves se monta una bien gorda y Twitter es el anfitrión principal. La red social que conecta a usuarios de todo el planeta mediante mensajes de 140 caracteres ha agrupado analistas, profesionales del sector financiero y la prensa, que han elevado las cualidades de un negocio “único” para atraer clientes con dinero y poder capitalizar la compañía hasta 13.900 millones de dólares, a través de la oferta pública de acciones más esperada del año.

twitter

El negocio de Twitter se puede situar en la fase de maduración. Con más de 231,7 millones de usuarios activos en todo el mundo, el crecimiento se está estancando. El último trimestre la compañía sumó un 6%. Menos que el espectacular recorrido que ha seguido desde el año 2006, cuando nació como start-up en San Francisco. Pero el problema no es la desaceleración del interés por su producto, que ya no es una novedad, sino la habilidad de la tecnológica para convertir mensajes como “Hoy he comido una zanahoria #buenosdias” en beneficios.

El año 2012 Twitter sumó 316,9 millones de dólares en facturación, pero las pérdidas operativas de la compañía también crecieron. Un impedimento que no frena a los inversores, el parqué continúa interesado. Tanto, que el precio de colocación ya está entre 23 y 25 dólares, según el último documento oficial presentado a la SEC. La visibilidad de la imagen del “pajarito que pía” por todos lados es una razón de la moda. La televisión, la radio, la prensa, son los grandes patrocinadores que exageran la presencia de la aplicación hasta el punto de provocar un sesgo de representatividad, tal como lo etiqueta el profesor Daniel Kahneman.

Para los expertos no es el presente, sino el futuro de la multinacional lo que importa. Ya se comenta de cuánto llegará a crecer la cotización, no de si la valoración actual es correcta. Las perspectivas son altas. El papel de la red social como comunidad que ha influido en la transmisión de la información es lo que hace poderosa esta nueva oferta de acciones. Según el analista senior de Pivotal ResearchBrian Wieser, las acciones deberían llegar directamente a los 29 dólares, por su potencial a largo plazo y la singularidad de su actividad, que es difícil de replicar. 25 dólares por acción es una ganga lejos de los precios iniciales.

LA CARA OCULTA DE LAS OPVs

Facebook ha tardado más de un año en alegrar a sus inversores prematuros. Los últimos movimientos de su cotización han sido vertiginosos, pero también lo fueron sus inicios. La inversión inicial costó 38 dólares por título, pero la empresa rápidamente se devaluó en medio de una polémica que mezcló a las entidades encargadas de suscribir las acciones y los sistemas electrónicos del Nasdaq.

Los accionistas han tardado más de un año en sacar provecho de la red social. Los títulos cotizan actualmente en torno a los 50 dólares, lo que significa un incremento de un 32% durante su corto período de vida bursátil. Una evolución increíble si se compara con la de otras acciones de la camarilla de empresas que se apuntaron a la revolución web 2.0. La peor de todas fue Zynga. La compañía que diseña juegos sociales como Farmville vio caer las acciones hasta los 3 dólares. El índice S&P 500 lo hizo mejor, creció un 38% y Linkedin se lleva la verdadera corona de rey del parquet, de los 45 dólares por título de salida aumentó hasta los 225, aproximadamente. Pero este es la excepción, no la norma.

Según los estudios del profesor Jay Ritter las Ofertas Públicas de Venta (OPVs) no son un buen negocio. El docente ha realizado diversos estudios de rendimientos de OPVs, entre la década de los 80 hasta la actualidad, en el New York Stock Exchange, el AMEX y el Nasdaq. Las conclusiones apartarían a cualquier inversor interesado en un folleto inicial o presente en un roadshow promocional. Entre el año 1980 y el 2011 el rendimiento medio de una inversión a largo plazo en una OPV fue de un -19,8%. Según Ritter, las nuevas empresas cotizadas aprovechan esta vía para emitir acciones sobrevaloradas. Lo constata también el hecho de que el 36% de las ofertas son de acciones que tienen beneficios negativos.

El futuro de Twitter es incierto. Pero, evidentemente, ya tiene sus ganadores. Quien arriesgó su capital en la idea de dos ex-empleados de Google, Jack Dorsey y Evan Williams, en sus inicios se llevará un buen pellizco. El fundador de NetscapeMarc Andreesen, o los fondos Rizvi Traverse y Spark capital, son algunos de los propietarios que ya no les interesa estar en medio de la multitud, su momento ha pasado y venderán lo antes posible. Por otra parte, la banca de inversión se aprovecha con una intervención activa en la salida haciendo su trabajo: promocionar la oferta pública y cobrar comisiones en efectivo para recaptar clientes.

A partir de ahora, con la cotización de Twitter en marcha, los inversores bienvenidos a la fiesta deberán esperar a que la estadística clásica no funcione y los insiders de la multinacional se salten las normas del juego para que la cotización salte hacia arriba. Una transgresión que cuando hay dinero de por medio es difícil que incumplan.

Via The Money Glory

  1. Hola que tal,
    es una red social que ha tenido mucho éxito desde que salió es real
    sorprendente saludos.

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