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¿Por qué no queremos vender las pérdidas?

precio anclaje

Uno de los fenómenos más habituales sobretodo entre los inversores no profesionales es la de aferrarse a toda costa aquellas inversiones que están en pérdidas y no tener ninguna dificultad en vender aquellas acciones en las que se está ganando dinero. La explicación fácil, es la de que al ser humano le cuesta bastante asumir sus errores, yo a esta le añado el poderoso efecto que puede tener el precio de anclaje, sobre todo entre inversores con pocos conocimientos financieros.

Voy a explicarme con un ejemplo, de cuando era analista de una sociedad de valores hace ya unos cuantos años.

Había en la casa, una buena clienta, de unos 80 años, pocos conocimientos de inversión o finanzas, cómo el grueso de la población española, pero con la diferencia de que a la mujer le gustaba invertir en Bolsa. Un día me senté con ella y me puse a revisar su cartera, entre las acciones que había comprado, en la cresta de la ola de las puntocom estaba Nokia. Se me ocurrió sugerirle que cambiara sus Nokia por otra acción (ahora no recuerdo cual) que pensaba yo que podría tener más recorrido y que era una mejor inversión. En ese momento Nokia cotizaba a $26 (pongo la cotización de Nokia en el NYSE porque me es más fácil acceder a los datos).

Su respuesta fue fulminante. Me dijo:

Mira yo compre Nokias a $40, llegó a cotizar a $56 y ahora está a $26, no voy a vender ahora algo que tiene tanto potencial de subida.

La señora estaba anclada en un precio, era fácil convencerla que mantuviera sus Nokia pero imposible razonar con ella para que las vendiera. Hoy Nokia cotiza a $4.

El precio ancla y el no querer asumir un error, hicieron que cometiera un nuevo error. Uno no debe aferrarse a la acción que ha comprado, sino que continuamente debería estar cuestionándose si existe una mejor alternativa de inversión que las acciones o activos que tiene en cartera. Si así es debe vender (gane o pierda) si no encuentra nada mejor debe mantener su cartera.

No hace falta ni que os comente que porque una acción cotizó a 100 y ahora está cotizando a 10 no quiere decir que va algún día a volver a tocar los 100 por muy inversor a largo plazo que seas. Es más si estas cometiendo un error probablemente acabarás perdiendo bastante más dinero que el que ya perdiste, duplicando así tu error.

Otro caso más reciente de dos o tres  meses:

Me consultan que hacer con unas Obligaciones Convertibles del Sabadell compradas en 2009 y que vencían si no recuerdo mal en Junio del 2013. Había dos opciones. Dejar que vencieran y convertirlas en acciones del Banco Sabadell asumiendo una pérdida del 50% o aceptar la propuesta del banco, que para hacer un “favor” a los clientes que habían realizado una inversión tan nefasta, les ofrecían canjear las Obligaciones Conveertibles antiguas por una magnifica y reluciente nueva emisión de Obligaciones Convertibles con vencimiento 2015.

El discurso de venta del Banco para conseguir que los clientes canjearan sus inversiones antiguas por las nuevas os lo podéis imaginar. “La inversión a día de hoy no ha ido muy bien, pero como somos tan amables, le ofrecemos estás nuevas obligaciones porque dentro de dos años, al vencimiento de está nueva emisión usted tendrá la posibilidad de recuperar todo el capital que invirtió inicialmente y no como ahora que perderá el 50%.

Mi recomendación, y además la di por escrito, fue bastante clara. No acudas a la nueva emisión, es una emisión de deuda junior, te quedas bloqueado durante dos años en un producto sin liquidez e igualmente sólo conseguirás recuperar tu dinero si la cotización del Sabadell sube un 100%. Convierte ahora tus obligaciones en acciones del Banco de Sabadell, asume la pérdida pero al menos estarás en un producto líquido, que puedes vender en el minuto 1 y buscar una alternativa mejor de inversión.

La persona me dijo que si que muchas gracias, que tenía razón, se fue a la oficina, le dijeron que si convertía ahora no recuperaría los 20 mil euros que invirtió y que perdería 10 mil y obviamente como os podéis imaginar suscribió las nuevas obligaciones. Si somos así, con la que ha llovido y la gente aún sigue creyendo con fe ciega las recomendaciones que le da el director de la oficina bancaria. Da igual que te encasquetara un producto que te ha provocado una pérdida del 50% en dos años, vuelves y repites recomendación sin pestañear. Sin duda a veces tenemos lo que nos merecemos. Quiero pensar que no solo es estupidez y analfabetismo financiero sino que el no querer asumir errores y el ancla de precios también juega en nuestra contra.

Por cierto, un par de meses después de suscribirlas ya está perdiendo un 30% si intenta vender sus nuevas flamantes obligaciones hoy, así que para recuperar su dinero inicial la acción del Sabadell deberá haber subido un 185%.

Por cierto esta misma persona también me pidió consejo por una serie de fondos de inversión de esos raros e internacionales que tenía en su cartera (si esos que no sabes muy bien lo que son, pero que tienen un nombre chulo y obviamente una comisión de gestión elevadísima). En los últimos 2 años ha perdido un 25%. Mi recomendación fue clara. Véndelos, ni yo se lo que son.

Fue a la oficina, y unos días después me dijo que había decidido no vender, que en la oficina le dijeron que estos dos años habían caído mucho y que ahora era mal momento para vender pero que si tenía paciencia iba a recuperar su inversión. La persona en cuestión me dijo bien convencida… no tengo prisa en vender soy un inversor a largo plazo.

Pues vale, si tienes unos fondos que cuando los índices en EEUU están en máximos históricos han perdido un 25%, si quieres esperar a recuperar tu inversión inicial lo más probable es que acaben en manos de sus herederos dentro de unos cuantos años.

Así que recordad, mucho cuidado con el fenómeno del precio de anclaje cuando tengáis que tomar decisiones de inversión. Es un fenómeno que la gente que se dedica profesionalmente a negociar lo suele tener muy presente, pero en el mundo de la inversión suele pasar más desapercibido y mucha gente suele caer en el continuamente.

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8 comentarios

  1.    Responder

    Desgraciadamente ese problema psicológico sólo se soluciona con conocimientos financieros. Nadie compraria un 1 kg de naranjas por 100€ porque saben realmente lo que valen. Yo estoy convencido que es más una cuestion de voluntad, ya que no se tiene que tener nivel universitario para entender, por ejemplo, la formula del descuendo de flujo de efectivo, si se explica adecuadamente.

  2.    Responder

    Gran artículo, se lo voy a dejar leer a mi madre para ver si recapacita. 🙂

  3.    Responder

    y esos magnificos profesionales de la oficina bancaria que aconsejan a esos clientes que menciona, no vender…. ¿no hay en el paro, mejores profesionales? ¿no son estafadores? O expertos ignorantes, que todavia es peor.

  4.    Responder

    Hace tiempo que más o menos solucione mi problema del precio de anclaje. Analizo una empresa, atiendo a cuando entrar, y cuando compró siempre también grabo una orden de Stop-less. Si la acción baja a ese límite, asumo la pérdida. Si sigo creyendo en ese valor, la vuelvo a comprar con un stopless más bajo. Pero ciertamente, suele haber otras alternativas a una acción q tiende a bajar. No es la panacea, pero ayuda.
    Antes de esto era común que una inversión a corto se convirtiera en una inversión a largo 😉
    ¿El resto como lo hacéis?

  5.    Responder

    gracias por compartir con nosotros, continúa por favor!


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