Si os preguntáis porque los universitarios españoles tienen poca madera de emprendedores, quizás os sirva de respuesta el análisis que realiza Eduard Punset en su blog, sobre cómo son nuestros universitarios:

  • Están asustados ante el futuro.
  • Rechazan la idea de un trabajo sacrificado -en casa todo está cubierto-.
  • Es importante pasarlo bien.
  • Miedo a que los empresarios abusen de ellos.
  • Miedo a verse desarraigados del contexto social.
  • Quieren conciliar vida profesional con la personal.
  • A pesar de todo esto, quieren aprender.

En mi humilde y poco cientí­fica opinión, dos son los factores que matan el espí­ritu emprendedor en nuestro paí­s.

En primer lugar, creo que los jóvenes se encuentran atrapados en nuestro estado de bienestar. Por un lado disfrutan de un nivel básico de vida bastante aceptable, sobretodo en cuanto a necesidades básicas se refieren, y más si lo comparamos con otras latitudes. Queramos o no, el objetivo inmediato de todos, es poder conservar el nivel de vida en el que nos situaron nuestros padres y esto aumenta la aversión al riesgo (por cierto nivel de vida que con la inflación actual y los sueldos que tenemos será complicada de conservar). Es curioso pero no tengo ningún amigo español que sea emprendedor, y en cambio tengo un par de amigos inmigrantes que ante la falta de oportunidades laborables, decidieron montar su propio negocio en España y no les va nada mal.

En segundo lugar, y sin entrar ahora en un estudio sociológico de los motivos, ser emprendedor o empresario no está muy bien visto en nuestra sociedad. Alguno aún se debe imaginar que los empresarios llevan sombreros de copa y les sale una cola por entre el abrigo.

Como el propio Punset nos pone a el mismo como ejemplo, hasta nuestras propias madres se horrorizan cuando les explicamos que vamos a dejar ese puesto seguro y estable en una multinacional de renombre para iniciar nuestro proyecto empresarial.

[tags]Eduard Punset, Smart Planet, Espritu Emprendedor[/tags]
  1. Quizás relacionado con puntos que comentas, me permito añadir:

    miedo al fracaso: en españa está mal visto el fracaso; en EEUU incluso se premia
    poca ambición: no se desea sobresalir, ser conocido, cambiar las cosas….

    … mal vamos 🙂

  2. Soy un emprendedor y coincido con la falta de espíritu empresarial como principal factor.

    Otro factor no nombrado es la excesiva regulación del mercado laboral que hace que cuando llevas más de tres años con un contrato fijo en una empresa te enquiloses en el puesto y ni se te ocurra plantearte dejarlo para comenzar en un nuevo puesto en otra empresa (ni te cuento dejarlo para montar una empresa).

  3. Uno de los factores que condiciona la poca ambición de los jóvenes españoles radica en la educación que recibimos, el sistema educativo en el que no hemos desarrollado no ha fomentado la libertad ni la innovación y eso un país lo paga muy caro. Espero que nuestros hijos y hijas reciban unos parámetros educativos distintos y se fomente la libertad, la felicidad y la creatividad de las nuevas generaciones, en lugar de la obediencia y la sumisión, el catamineto de los parámetros de partida. Todos los régimenes autoritarios han primado el orden y la disciplina por encima de la creatividad y la libertad, ha llegado el momento de invertir el péndulo, o no?
    Se trata sin duda de una inversión con retorno.
    Debemos exigir capacidad de decisión y de innovación y no sólo un salario a final de mes. Recapacitemos!!!

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