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El euro sigue más débil que a finales del año pasado, pero ya no tanto como hace unos cuantos meses. La divisa europea confirma que, en estos momentos, se vuelve más fuerte cuando existe incertidumbre.

En estos últimos meses, parecía que el euro contra el dólar estadounidense en el año 2015 solo se producía caídas delante esta moneda. Así se demuestra que en los mercados, y aún más en las divisas, los acontecimientos no solo transcurren en una sola dirección durante todo el tiempo. Por tanto, el euro ha perdido valor contra el dólar estadounidense durante este año 2015, hay momentos en los que se sube con fuerza.

Apreciarse es lo que ha hecho durante estas últimas semanas y lo que ha seguido haciendo durante este lunes tras otra bajada en las bolsas mundiales. El euro ha llegado a dispararse hasta los 1,17 dólares estadounidenses pero luego se freno hasta los 1,16 dólares estadounidenses. Reduce la pérdida de valor que acumula contra el dólar estadounidense en el año 2015. El año pasado el euro cerro en los 1,21 dólares estadounidenses, su depreciación en lo que va de año 2015 se limita al 4 por ciento.

Viendo esto nos podemos plantear a qué ha respondido esta subida de cotización. Se puede afirmar que ha sido por dos razones principalmente. La primera de ellas hace referencia a la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el banco central de Estados Unidos. Se venía claro que el euro tenía que bajar con el dólar estadounidense en el año 2015 a que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) iba a empezar a subir los tipos de interés, después de que están congelados en el 0,25 por ciento desde diciembre del 2008 y de que la Reserva Federal no haya realizado ningún incremento desde junio del año 2006. Este incremento marcaría una clara distancia con respecto el BCE (Banco Central Europeo), que aún está enviando estímulos para reactivar el crecimiento en la zona euro y alejar la deflación. Por tanto, el dólar tuviera más empuje monetario que el euro para subir.

El problema es que el tiempo pasa y esta subida de precio del dinero sigue sin rematarse por parte de la Reserva Federal. Se especuló con que se produjera el próxima 17 de septiembre pero ahora cada vez más parece menos probable que se produjera. Por tanto, las expectativas retrasan la reunión política monetaria por parte de la Reserva Federal celebrará los días 15 y 16 de diciembre del 2015.

Cuanto más se retrase la Reserva Federal la subida de los tipos de interés, más margen tendrá el euro para remontar su cotización. Por ahora, aún ha bajado el 4 por ciento contra el dólar estadounidense en el año 2015.

Cada vez que la fecha se retrasa el dólar estadounidense sufre un ataque de debilidad y, por el contrario, el euro se fortalece. Es lo que ocurrió la semana pasada, en el que el euro se aumento alrededor de un 2 por ciento contra el dólar estadounidense, después de que la reunión de la Reserva Federal mantuvo a finales de julio confirmaron las dudas que continúa teniendo la Reserva Federal respecto a cuándo a empezar a normalizar su política monetaria.

Con la decisión del gigante asiático, China, de devaluar el yuan, las repeticiones que se están viendo en las divisas de las mercado emergentes y la aceleración de la caída del precio de las materia primas, se presenta una difícil situación por parte de la Reserva Federal se sintiera segura para subir los tipos de interés en menos de un mes.

En la actualidad, los mercados ven que existe un 34 por ciento de probabilidades a que la Reserva Federal aumente los tipos de interés el próximo mes. En cambio, se prevé que se plantee como opción a lo largo de diciembre del 2015, una opción que siga viva aunque solo sea por la insistencia con la que la Reserva Federal ha defendido que sería bueno encarecer el precio del dinero en algún momento del año.

Cuando el mercado cree que se acerca la subida de los tipos de interés, el interés de los bonos de Estados Unidos sube y la diferencia con respecto a la deuda de Europa sigue la misma tendencia, una dinámica que impulsa el dólar estadounidense. Por el contrario, el proceso se invierte, cuando el euro se aprecia, cuando baja la rentabilidad de la deuda estadounidense y ya no ofrece un diferencia atractivo con respecto a la deuda europea. Esto es lo que pasó durante esta última semana, en que la rentabilidad de los bonos estadounidenses a 10 años cayó del 2,20 por ciento al 2,05 por ciento y la de los bonos a 2 años ha descendido del 0,72 por ciento al 0,61 por ciento.

Con la Reserva Federal retrasando el momento de aumentar los tipos de interés, al euro no le ha quedado otra alternativa más que aumentar. Pero también existe un segundo motivo que ha aumentado su tipo de cambio no solo contra el dólar estadounidense, sino también contra otras monedas como la libra esterlina o el yen japonés y, con más fuerza, contra el rublo ruso, el peso mexicano, el peso colombiano o la lira turca.

Esto lo ha producido el movimiento de repliegue que se ha visto en los mercados en las últimas semanas. Con el gigante asiático, las divisas de los países emergentes y las materias primas alimentando la volatilidad de los mercados y confirmando que se avecina un verano movido en los mercados, los inversores han querido reducir el riesgo en sus carteras de inversión. Cuanto este se produce y la desconfianza vuelve a los mercados, el euro es más fuerte.

El motivo es que el Banco Central Europeo (BCE) tiene los tipos de interés al 0,05 por ciento y el mercado descuenta que van a estar más bajos que los tipos de interés de Estados Unidos durante un largo periodo, se ha convertido en una moneda de financiación. Por tanto, es una moneda en la que los inversores se endeudan para luego invertir en otros mercados, y otras divisas, en busca de rendimientos más altos. Esto se impone cuando existe confianza y el riesgo que se asume por parte de los inversores, y en ese momento al euro tiene caídas. Por contra, cuando existe incertidumbre, los inversores asumen otras posiciones de riesgo, y es en este momento el euro le corresponde subir, como ha sucedido durante estas últimas semanas, y como ha continuado haciendo durante esta semana, para asegurarse otro agosto calentito en los mercados.

Nota Gurús Huky:

A la reciente alza del Euro también puede haber influido un cierto cierre de posiciones cortas para tomar beneficios, al menos la pasada semana:

El saldo bruto de posiciones cortas sobre el euro se redujo en 21.400 contratos de un total de 161.200 contratos. El saldo bruto de posiciones cortas sobre el yen se redujo en 14.900 contratos quedando un saldo abierto de 136.100 contratos y el saldo bruto de posiciones largas sobre la libra esterlina aumento en 10.300 contratos hasta los 52 mil contratos.

La posición neta quedo así. Posición neta corta sobre el euro quedó en 92.700 contratos la menor de los últimos dos meses.

There were three significant gross position adjustments by speculators in the reporting period ending August 17.   The gross short euro position was cut by 21.4k contracts to 161.2k contracts.  The gross short yen position was reduced by 14.9k contracts, leaving 136.1k.  The gross long sterling position rose by 10.3k contracts to 52.0k.

 

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