La bajada de tipos de interés auspiciada por los Bancos Centrales tenía en teoría un objetivo claro. El dinero barato, casi gratis, iba a servir para que las empresas reactivaran sus inversiones, y a más inversión más actividad económica y a más actividad económica más empleo. Hasta aquí la teoría. Ahora viene la realidad.

La realidad, sin embargo, está siendo algo diferente a la teoría. La nueva era de dinero barato planeada por los Bancos Centrales no está sirviendo para incentivar la inversión en las grandes corporaciones sino para fomentar la ingeniería financiera cómo método de creación de valor fácil a corto plazo para el accionista, con las empresas norteamericanas encabezando la ola del boom de las recompras de acciones (share buybacks).

Os dejamos algunos datos:

De seguir al mismo ritmo, este año, el volumen de recompras de acciones y dividendos en empresas cotizadas norteamericanas superará el billón de dólares. Desde Apple, hasta Pepsi, desde las  farmacéuticas a las empresas del sector energía, no hay empresa que se precie que no tenga un programa de recompra de acciones.

 

En el 2014, las 500 empresas del S&P destinaron el 95% de sus beneficios operativo o bien a recomprar sus propias acciones o a pagar dividendos. En 2015, el ritmo actual de las recompras de acciones superará el 100% de los beneficios.

La fábula de la hormiga y la cigarra

La mayoría recordaréis la fábula de la hormiga y la cigarra. Pues bien parece que a los CEOs de las principales empresas cotizadas alguien les debería recordar el cuento.

Cuando de forma global y masiva el grueso de compañías cotizadas destinan el grueso de sus recursos a recomprar acciones y repartir dividendos, están apostando contra su propio futuro. O inviertes para crecer o si no sabes que hacer él devuelves el dinero a tus accionistas. La segunda opción seguramente mejora el precio de la acción a corto plazo y el bonus de los ejecutivos de la empresa (el 90% de la retribución de los altos ejecutivos de empresas cotizadas en EEUU está ligado a la evolución del precio de las acciones de la compañía que dirigen).

A largo plazo, la falta de inversión puede dejar tocada de muerte una compañía. Podríamos decir que en el mundo corporativo tenemos una falta de liderazgo y de visión que no sería muy diferente al que se sufre en el campo político.

En teoría las empresas están en Bolsa para obtener dinero de los inversores con el que financiar su crecimiento. Desde hace unos años estamos viviendo un proceso inverso. En 2014 la cifra destinada a recompras de acciones alcanzó los $550 mil millones. Ese mismo año el importe captado en salidas a Bolsa ascendió a $85 mil millones.

Aunque Buffett lo ha tenido muy claro con una importante inversión en IBM ¿Vosotros invertiríais con visión a largo plazo en una empresa que entre 2004 y 2013 ha destinado a recompra de acciones $116 mil millones o el 92% de sus beneficios? ¿Es sano que en los últimos 10 años la deuda neta de una empresa pase de los $9 mil millones a los $32 mil millones y su Ebitda se mantenga prácticamente plano? ¿Durante cuanto tiempo más podrá sostener su política de recompra de acciones?

El último ejemplo obsceno de ingeniería financiera auspiciada por tipos de interés cero lo tenemos en el reciente anuncio del gigante GE de vender su división financiera y centrarse en sus divisiones industriales. El grueso del dinero obtenido de este desmembramiento se destinará a un plan de recompra de acciones por $50 mil millones.

¿Qué sucederá con todas estas compañías que están destinando el grueso de sus beneficios o incluso endeudándose para recomprar sus acciones en lugar de invertir en su crecimiento cuando vuelvan a subir los tipos de interés?

  1. Varias dudas que me asaltan leyendo tu artículo:
    -¿Qué interés tiene una empresa en recomprar acciones?
    -¿En quién recae la titularidad cuando una empresa recompra acciones? ¿En la propia empresa? En caso afirmativo, cuando por ejemplo una empresa tiene el 100% de las acciones de sí misma, ¿la empresa es dueña de sí misma? Si esto es así, ¿quién decide cuándo, cómo… cambiar el consejo de administración por ejemplo? ¿El propio consejo?
    Muchas gracias.

    1. Cuando una empresa recompra acciones simplemente lo que está haciendo es eliminarlas es decir reducir el número de acciones de la compañía. Ejemplo una empresa tiene 1.000 acciones que cotizan a 2€ cada uno. Recompra el 10% de las acciones, es decir se gasta 200 euros en comprar 100 acciones que elimina, por lo que quedan 900 acciones. A un beneficio constante de 100 euros esto significa que ha aumentado el beneficio por acción de 0,1€ a 0,11€, por lo que el beneficio y los dividendos que le tocan a cada acción aumentan.

      Y quizás lo más importante como la compañía comprará estas 100 acciones en el mercado aumenta la presión compradora para hacer subir el precio de la acción.

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