Durante 2011, más de 1.500 proyectos de spots bancarios, un 18,5% de los presentados, no llegaron a emitirse o fueron modificados antes de su emisión, al considerar los organismos reguladores que podían inducir a error al consumidor por ser publicidad engañosa. A continuación, algunas de las mejores ‘perlas’ lingüísticas usadas en las comunicaciones de los bancos. ¿Lo más peligroso? Que algunas ya nos suenan hasta normales…

“La publicidad no deberá constituir nunca un medio para abusar de la buena fe del consumidor” y “La publicidad no deberá ser engañosa” son 2 de las normas recogidas en el código de conducta publicitaria de Autocontrol, la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial, autora del estudio que ‘tumbó’ 1.503 anuncios en 2011 por infracción de estos y otros principios (de legalidad, protección de menores, publicidad denigratoria, incitación a la violencia…).

El estudio no detalla cuáles fueron estos anuncios ni quiénes sus ideólogos. Sin embargo, cualquiera puede ver todos los días anuncios en televisión, prensa escrita e internet cuyas palabras no están escogidas precisamente para revelar la verdad:

  • Pagarás menos” son las palabras con que iBanesto define a su Hipoteca Azul. Teniendo en cuenta que han subido el interés 2 veces en las últimas 2 semanas y que hay en el mercado varias hipotecas más baratas, esta frase no es cierta desde ninguna perspectiva, como no sea que se refiera a que pagaremos menos de lo que pagaremos en el futuro.
  • “Alta rentabilidad”, según ING, es el 1,20% TAE (1,19% TIN) que ofrece la entidad con su Cuenta Naranja Mini. Aún puede verse en su web, la misma en que ofrece su Cuenta Naranja al 3,30% TAE sin tanto pedestal lingüístico.
  • “Superinterés”, según Banca Cívica, es un 2,86% TAE a 24 meses. Con traje de superman en la foto y todo, cualquiera que no esté enterado de que los depósitos a plazo fijo de febrero 2012 pueden rentar hasta un 5% TAE, puede pensar que un 2 y pico es lo máximo en rentabilidad.
  • La Cuenta Fácil de Bankia “te ofrece la posibilidad de obtener una liquidación trimestral de intereses”, según su anuncio en internet. Una genialidad si tenemos en cuenta que los intereses de esta cuenta son del 0,0% TAE.

Pero esta perversión del lenguaje no solo se encuentra en anuncios concretos sino que invade la manera, cuanto menos surrealista, en que el sistema bancario al completo pasa a denominar determinados productos o fenómenos. Y pa’muestra, 3 botones:

  • Participaciones preferentes: a muchos clientes se las ofrecieron explicándoles que eran solo para “clientes preferentes”, cuando en realidad se llaman así porque en el orden de cobro si el banco quebrara, estos clientes tienen preferencia respecto a los accionistas de la entidad emisora. Solo respecto a ellos. Es decir, serían los penúltimos en cobrar, detrás de todos los demás: bonos, pagarés, cuentas, cédulas hipotecarias… Eso es preferencia, sí señor.
  • Interés mínimo de la hipoteca:  ¿a que parece que nos estén dando un interés muy bajo? Pues en realidad se trata de la temida cláusula suelo, es decir, del interés que pagaremos como mínimo durante toda la vida de la hipoteca, se ponga el Euribor como se ponga.
  • Liquidez diaria de un producto de inversión: lo último en eufemismos bancarios. Lo primero que vamos a pensar es que el banco nos devolverá todo lo invertido el mismo día en que lo necesitemos, como en casi todos los depósitos. Pero resulta que así llaman ahora al hecho de que en un –cualquier– producto de inversión que no sea un depósito a plazo fijo (pagarés, bonos, participaciones preferentes…), podamos vender los títulos en el mercado secundario cualquier día que queramos. Por supuesto pero ¡a riesgo de perder parte del capital y de no encontrar comprador! ¡No es lo mismo que ir al banco y recuperar simplemente el dinero un día cualquiera! En resumen, según cómo te vaya en la feria, puedes perder la liquidez y no ver lo que quede de tu inversión ni hoy ni nunca. Si no, que se lo pregunten a los de las preferentes de la Caixa, de las que según esa lógica también se podría decir que tienen ‘liquidez diaria’.

Los ejemplos son innumerables y ni siquiera hemos hablado de esos anuncios de televisión con letra demasiado pequeña pasando a toda velocidad a pie de pantalla. Pero el cometido de este artículo era sobre todo hacer notar el derrotero que está tomando el lenguaje bancario y hacer hincapié en que usar palabras con una connotación muy clara para toda la población (preferente = bueno; mínimo = poco) para definir circunstancias de características bien contrarias, debería ser tan penalizable por ley como los anuncios fraudulentos. Se trata, simplemente, de una nueva manera de faltar a la verdad.

  1. Se te olvida citar lo del “asesor”, que no es otra cosa que el comercial del banco que tiene órdenes directas de la dirección de su banco para colarte el producto que más les interesa a ellos, por ejemplo, lo que ha ocurrido con las preferentes.

    Me parece la mayor perversión de todas, porque te induce a poner toda tu confianza en alguien cuyo trabajo es mirar únicamente por los intereses corporativos de su banco, aunque a ti te cueste perder tus ahorros.. y cito de nuevo el ejemplo de las preferentes.

  2. La publicidad es para atraer, no para informar. Yo también me he puesto desodorante Axel, y nadie me sigue.Al menos, en la letra pequeña de los contratos de los bancos, lo pone. Pero en el bote de Axel, no. Me siento engañado

    1. pacomar, has sido victima de una estafa, Axel es la imitación de Axe que venden en los chinos. Por eso probablemente no te funcione.

    2. En que parte del anuncio del desodorante DICE que te va a seguir nadie? Lo estás interpretando tú. En el caso expuesto de los bancos, no cabe interpretación, pues está escrito en letra.

    3. No me creo que de verdad compares un desodorante con esto. La publicidad tiene que atraer, sí. Pero no debe inducir al engaño, como es lo que realmente pasa…por eso existen códigos de conducta publicitarios, para evitar los engaños o que se entienda una cosa por otra…

  3. lo bueno es que los bancos saben que estos cometarios los lee poca gente y es posible que de ellos alguno crea exagerado el cometario sino no comprendo como en el caso del timo de las preferentes que dicen afecta a un millon de suscriptores no esten las agencias bancarias pintadas o no haya ningun movimiento de gente cabreada en internet. las acciones legales en el caso de las prefenetes no a lugar porque en los documentos se explica, estan firmadas y el que no sepa que estudie. acudir a abogados es regalarles la minuta que SI cobran y a efectos practicos no sacaran ni un centimo al banco. es lo que hay¡¡¡¡ yo soy uno de los pillados.

  4. Esto de la publicidad roza ya lo absurdo. Tampoco dicen que mirarán de colarte unas preferentes y tal, ahora van a por las personas mayores.
    Con los niños también se pasan un poco. Jugar ya no es compartir, es competir siempre por algo.
    Con los adultos igual, llenan los coches de lucecitas de colores y muchas cosas inútiles, pero no veas como mola. Última generación.
    Nos marean como quieren, mecachis.
    Un saludo y gracias por sacar el tema.

  5. Pues hablando de publicidad engañosa de libro…
    Todavía me acuerdo, en 1993 el Banco de Santander lanzó “la superlibreta del elefante” con un interés alto y una campaña publicitaria por todo lo alto protagonizada por un señor de mediana edad que decía “Ven al Santander”.
    Poco más tarde continuaron la campaña, y el mismo señor salía hablando por teléfono con un supuesto cliente diciendo…”¿Cómo que no le sale? No hombre, tiene que descontar las primeras 125.000 pesetas, que no hace moneda”. Es decir, esta segunda campaña desdecía el alto interés publicitado en la primera con el truco de que ese interés no se aplicaba a todo el dinero, y además justificándolo con la expresión “que no hace moneda”, como si se tratara de una cuestión técnica bancaria bien conocida y establecida.

  6. La cuenta naranja ofrece un 1,2% TAE (1,19 TIN), al igual que la cuenta naranja mini, destinada ésta al público infantil. Lo del 3,3% TAE son sólo los 4 primeros meses y viene siendo un depósito, no la cuenta en sí.

  7. Pacomar, campeón, si te has creído lo del desodorante, cosa que me consta, quiere decir que estás defendiendo que los bancos hagan ese tipo de publicidad con lo que equiparas igual a que te timen con un desodorante (5 euros) a que lo hagan con los AHORROS DE TU VIDA. En ese caso es que eres mas tonto de lo que pareces.

  8. Fundamental poseer dos condiciones para que no te engañen:
    – Cultura general (en el caso de los bancos/cajas y similares además cultura financiera)
    – Sentido común

    El último es realmente útil para discernir si algo parece demasiado bueno, y percatarse de que ya no existe el asesor financiero. El del banco es un mero COMERCIAL, que intenta vender lo que le obligan INDEPENDIENTEMENTE de si coincide con las necesidades del cliente.
    La primera vez que te engañen es culpa de ellos, las siguientes ya es culpa tuya…

  9. La noticia sería descubrir un sector donde no exista esa perversión del lenguaje. Y si no lean las etiquetas de cualquier producto del supermercado. Empezaron con los limones salvajes del Caribe para champus y siguen con la cantidad de calificativos añadidos al aceite puro de oliva (virgen, ecológico,..), o la última que leí ayer en una marca de zumos (fabricado con frutas maduradas al sol). Se invierte más inventos de etiqueta que en mejorar los productos.

  10. Cuando uno engaña y tima a otro, tiene que haber un otro que se deja engañar y timar.

    La solución mas efectiva pasa por aumentar la cultura financiera en este pais, desde la infancia y en las escuelas.
    Y posts como este ayudan mucho.

  11. Sin ser tan enrevesado en mucha publicidad de bancos (TV, radio y prensa) nos resaltan las miles de oficinas y empleados que ponen a nuestra disposición, pero al final para según qué operaciones sólo te pueden atender en "tu" oficina. ¿Podría alguien ayudarme a entender esta situación un poco mejor?

    Saludos.

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