Tres semanas han pasado desde que Elon Musk,  CEO de Tesla , anunciará con una serie de tweets a pleno mercado abierto que estaba considerando sacar Tesla de Bolsa a un precio de $420 la acción con la financiación de la operación asegurada y la operación sólo pendiente de que fuera aprobada por la Junta de Accionistas, propulsando la cotización de Tesla y anotándose una momentánea victoria sobre los que invierten a “corto” en la acción.

Posteriormente publicó una serie de comunicado ya un poco más formales explicando las ventajas que el consideraba que tenía sacar Tesla de Bolsa, básicamente evitar la presión del reporting trimestral y una semana después clarificaba lo de “funding secured” explicando que sus concepto de “funding secure” se refería a una serie de conversaciones informales que había mantenido con el Fondo Soberano de Arabia Saudí en las que le expresaron su interés en seguir invirtiendo en Tesla, aunque seguía considerando que la operación de sacar a Bolsa a Tesla era perfectamente viable y que estimaba que cerca del 70% de los actuales accionistas se iban a sumar a la operación de “privatizar” Tesla.

En un tono ya mucho más formal anunciaba la contratación de asesores financieros para buscar la financiación y estudiar la viabilidad de la operación. Si lo de los tweets de Elon fue un simple “troleo” a los inversores cortos parece que los asesores legales de la compañía ya lo habían convencido que la “bromitia” se le había ido de las manos.

En el ínterin, ofrecía una conmovedora entrevista al The New York Times, en la que mostraba una imagen de un CEO consumido por el cansancio y el estrés que no dejaba de darnos la impresión de estar ante un CEO con dificultades para tener su salud y la de su empresa bajo control.

El pasado viernes los acontecimientos daba un nuevo giro. Esta vez Elon Musk lanzaba ya con el mercado cerrado (a las 11:00 de la noche) un comunicado en el que anunciaba que había tomado la decisión de abortar el proceso de sacar Tesla de la Bolsa. Los motivos principales era porque el principal feedback recibido por los accionistas era contrario a la “privatización” de Tesla y que la operación le iba a consumir un montón de tiempo y lo iba a distraer del que es su principal objetivo que es incrementar la producción del Modelo 3 y hacer Tesla rentable.

Sorprende que un hombre que tiene sobre sus espaldas la experiencia de levantar decenas de miles de millones pensara en el momento de escribir los tweets que escribió que un proceso de exclusión de Tesla a Bolsa que iba a requerir conseguir miles de millones no iba a requerir su más absoluta atención durante varios meses.

Probablemente lo que ha sucedido durante estas tres semanas, es que los asesores finanancieros le habrán hecho ver que sacar Tesla de Bolsa (sin entrar si la operación es factible a $420 la acción) con la entrada de varios inversores de referencia le iba a laminar de forma considerable su poder dentro de la compañía (que actualmente maneja como quiere controlando sólo el 20% de las acciones).

Así que de lo dije digo digo Diego y parece que el capítulo de sacar Tesla a Bolsa queda cerrado aunque con Elon Musk al frente de una compañía cotizada seguro que el Show “Musk” go on.

El resultado de todo este despropósito no es nada halagüeño:

1- La cotización vuelve a estar en los niveles de los $310 por acción. Ojo con los bonos convertible y las acciones prestadas a Elon Musk.

2- La SEC ha abierto una investigación formal por los tweets. Vamos a ver que decidirá la SEC pero pueden aparecer cargos criminales contra Elon Musk y Tesla puede tener que hacer frente a multas e indemnizaciones, siendo la primera compañía a la que demanden tanto los inversores con posiciones cortas como los inversores con posiciones largas (estas potenciales indemnizaciones parece que han jugado su papel en reducir el interés de potenciales inversores que ayudaran a sacar a Tesla de Bolsa).

3- Ahora más que nunca la presión sobre Tesla en sus reportes trimestrales va a aumentar considerablemente. Musk ha logrado meter aún más a la compañía bajo el foco.

4- Ha quedado claro que la compañía tiene un “grave” problema de Gobernanza con un Consejo de Administración que pinta poco o nada.

De momento la historia de Tesla y Elon Musk, va para caso de estudio en las mejores escuelas de negocio.

  1. Elon Musk es un genio y aporta valor, pero últimamente ha estado ligado a tramas un poco oscuras. Tal vez quienes lo temen han intentado echar por tierra su trabajo y él no ha sabido reaccionar a tiempo, pero de todo se aprende.

  2. La verdad que los tweets de Ellon Musk fueron desafortunados y le pueden acarrear muchos problemas. Es una pena ya que en general Tesla lo está haciendo muy bien ya que es la pionera apostando por los coches del futuro, donde todos serán eléctricos.

  3. lo de ayer fue insuperable un señor fumando y haciendo una declaración de paz y amor.
    los malvados mercados no entienden que se puede sufrir retrasos etc etc

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