Gustavo Rivero. El presidente Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos está ganando la guerra comercial contra China y que las tarifas están funcionando “a lo grande”. “A China le está yendo mal con nosotros” y “los aranceles realmente están perjudicando a su economía”, dijo tranquilamente.

En cierto modo, Trump tiene razón. Desde los recortes impositivos récord, Estados Unidos ha alcanzado un mayor nivel de crecimiento del PIB y la economía del país se está disparando. China, por el contrario, está tratando de arreglar su sistema financiero desapalancando y desinflando la “banca en la sombra” (shadow banking). También se está alejando de su economía de exportación y producción hacia una economía dirigida por el consumo. Eso la hace actualmente más vulnerable a los choques externos. Aun así, incluso si la economía estadounidense alcanzara una tasa de crecimiento anualizada del 4,1% en el segundo trimestre, el crecimiento de China sigue siendo aproximadamente un 50% más alto.

Pero el presidente Trump podría estar equivocándose en dos cuestiones. Su afirmación de que los aranceles sobre las importaciones ayudarán a reducir la deuda nacional parece irracional. En segundo lugar, China ya no está siguiendo la política exterior de Deng Xiaoping de mantener un perfil bajo. La respuesta de Pekín con la posible imposición de aranceles sobre las importaciones estadounidenses por un valor de USD 60 mil millones es una prueba de esto. El chino Xi Jinping es un líder más abierto y asertivo y tomará represalias si es necesario.

Por lo tanto, Trump podría estar subestimando a China. Además, la guerra comercial no es un juego que se pueda ganar. Es un juego de perder y perder. Al final, todos se lastiman. La moneda de China ha estado bajo presión recientemente y Pekín impuso una regla de depósito del 20% a los operadores que buscan vender el yuan.

Mientras tanto, en Estados Unidos, los mercados relacionados con los productos básicos están luchando por encontrar un reemplazo para la demanda china ya que Pekín está evitando importar soja y gas natural licuado.

Aunque por ahora la economía estadounidense parece estar en buena forma, el índice de sorpresa económica de Citibank para Estados Unidos está cayendo en picado, lo que indica que los datos recientes salieron por debajo de las expectativas. Los datos de empleos del viernes pasado podrían ser una indicación, incluso aunque los meses anteriores se revisaran al alza.

Con todo, los líderes de las economías más grandes del mundo parecen atrapados en un juego de pura política arriesgada. Un periodo de tregua sería bienvenido, pero se ve muy lejos. Esperemos que la marea cambie.

GustavoRivero.com

linkedin.com/in/griverog

twitter.com/griverog

    1. Ciertamente, como dice Antonio, hace muchos,muchos años que a China le permitimos hacer casi todo lo que quieran; con la excusa de que ibamos a tener grandes beneficios haciendo negocios con ellos. Ahora estamos como estamos.

  1. Donald Trump no quería poner impuestos a todos los países que exportaran a EEUU con el objetivo que se fabrique más en su país? O eso leí por ahí, de ser así, es un “solo contra el mundo” como le gusta a él….

    Al final este tio hace lo que le sale de ahí y todos perderán, incluído él.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te gustará

Los libros recomendados por los economistas más importantes del mundo en 2017

La prestigiosa Bloomberg ha pedido a finales de este 2017 a personalidades…

Empieza la masacre de los Autónomos

Hay cerca de 2 millones de personas físicas que son autónomos en…

Aprobado el canon AEDE. La ley más infame de la historia de internet

Hoy, 22 de julio la Comisión de Cultura del Congreso aprobó con…

Asalto a la Reserva Federal de Nueva York. Se llevan 100 millones de dólares

Supongo que la mayoría de vosotros habrá visto la Jungla de Cristal…